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Un Zarpazo en la Tormenta.

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Re: Un Zarpazo en la Tormenta.

Mensaje por Medielvoulder el Dom Nov 18, 2018 10:36 pm

Había sangre por todo el primer nivel de la torre. Las runas en las paredes, brillando cálidas, hacían parecer el contorno de Ólen del color de la cereza. Sus ojos inertes miraban al techo.
Arriba, Ayanne se bebió por completo el contenido del frasco. El mestizo aún no había guardado su negra espada, que pendía de su mano recordando al mediano que el peligro no había cesado.
Los felinos son animales bastante territoriales. Y teniendo en cuenta que no se encontraba en sus cabales por culpa del medicamento, pues, asumo que los vio como enemigos —Eldiarn titubeó un instante y se secó el sudor de las manos—. Lo salvé de un fatídico destino para llevarlo a otro.
Nada que no se haya buscado él por su cuenta. —Bufó Medielvoulder al mediano—. Y con respecto a la caída, Atira —continuó—, por suerte tu amiga no nos mató al lanzarnos escaleras abajo. Gracias por recibirme —comentó lanzando una corta pero insinuante mirada al busto de la drow—, supongo.

El frasco al caer estalló en pedazos, llamando la atención de los presentes. Ayanne se comenzó a retorcer como un animal herido, o bien, al menos más herido de lo que ella ya se encontraba.
Si bien las heridas le dejaron de sangrar y parecieron comenzar a cicatrizar a buena velocidad, el cuerpo de la divium se llenó de espasmos que la hicieron sacudirse en la cama. Su rostro se comenzó a perfilar, y sus huesos crujieron a medida que sus extremidades cambiaban de forma.
¿Qué le sucede? —Medie ya se estaba hartando. Cogió al mediano por el chaleco y lo alzó en vilo—. ¡¿Qué mierda le hiciste?!
Es normal, no teman. —Se excusó rápidamente Eldiarn, tapándose la cara para que el mestizo no tomara represalias—. Es un efecto secundario de la medicina. ¡Entiendan! Iba a morir desangrada si no lo hacía.
Ayanne comenzó a lanzar aullidos y rugidos como si de una fiera se tratara. Su cuerpo se llenó de vello blanco y de sus alas membranosas nacieron plumas.
Esto se ha salido por completo de control.
El mestizo soltó al mediano, haciendo que cayera de bruces al suelo.
Está todo bajo control. Es sólo un efecto secundario, durará unas cuantas semanas. Su cuerpo se fortalecerá, quedará como nueva.
¿Es lo mismo que le hiciste a Ólen? —Quiso saber Medie.
Pues, sí. Pero Ólen estaba muy afectado por la droga, se podría decir que, su lado animal lo controlaba más que su lado razonable.
La transformación estaba por finalizar. Sobre la mesa ya no había ni rastro de que alguna vez hubo un divium a punto de morir desangrada, y en cambio, un gran tigre blanco de alas como pegaso yacía como si recién la hubieran dado a luz.
Hay que dejarla sola por un momento, no todos responden de la misma manera la primera vez que se transforman.
Espero que no comience a atacar a diestra y siniestra como tu leonido amigo. O esta vez sí que tendremos problemas serios tú y yo.

¡Oh, por los dioses! —Se logró escuchar desde abajo.
¿Qué ha sido eso? ¿No están solos, verdad?
No exactamente.
Medielvoulder bajó las escaleras, para encontrarse con el anciano que acompañaba a la muchacha embarazada en el umbral de la torre.
¿Subiste solo? —El anciano aún no salía de su estupor, se sujetaba a su cayado con una mano y con la otra se tapaba la boca.
Mi Royce se ha quedado escondida mientras subía a ver qué ocurría. Se habían tardado demasiado en cazar a los gatos. Ya veo que se encontraron con un minino, aunque no el que esperaban. ¿Era el dueño del castillo?
No, el dueño es otro. Y este, creo que no era más que un viajero con mala suerte.
El anciano se aferró a su cayado y dio un paso hacia abajo por las escaleras.
Creo que, creo que mejor mi nieta y yo nos iremos. Creo que vi un refugio en el bosque antes de llegar al castillo.
No espera, es una locura con este clima
El viejo no perdió el tiempo y comenzó a bajar tan rápido como sus piernas podían. No puedo dejar que saque a la chica de aquí. Morirá. Pensó. Además, dudaba que existiera tal lugar. Pero antes de ir tras el anciano, un sonido gutural llamó su atención a sus espaldas.
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Re: Un Zarpazo en la Tormenta.

Mensaje por Ayanne el Sáb Dic 01, 2018 3:48 pm

Ayanne se quedó quieta por unos momentos, sin saber que hacer, se sentía rara y sentía más calor que antes. Se quería mirar, pero por algún motivo desconocido aun para ella, no era capaz de mover el cuerpo como quería, así que podía verse como se retorcía intentando mirarse de alguna manera, una vez que se cansó de intentarlo, probó a levantarse. Cayó de morros ya que su centro de gravedad y su cuerpo no correspondía a lo que estaba acostumbrada. Movía las patas intentando descifrar como funcionaba su cuerpo de nuevo, se levantaba, tropezaba, caía. Una y otra vez hasta que consiguió acostumbrarse, más o menos, a su gusto como mantenerse de pie y andar. Entonces se dio cuenta de que le estaban mirando muy fijamente, por lo que intentó hablarles, en su lugar solo salieron maullidos.

-Vale, a ver... tu mitad mitad, impide que el idiota del humano cometa suicidio llevándose a su hija, como si le matas, nos lo comemos y debería de alimentarnos para al menos toda la semana.- Ordenó Átira mientras miraba a Ayanne. Luego miró al enano. -¿Cómo revertimos el efecto antes? la necesito útil para irme cuando pase la tormenta- dijo amenazante a Eldiarn.

Luego se sentó intentando asimilar todo lo que ha ocurrido allí se encontraba, sentada pringada de sangre, lo cual le resultaba extraño porque en circunstancias normales tendría a Ayanne chupándola y obligandola a hacer cosas más salidas de tono. Miró a Medievoulver para ver

Hablaré con el viejo y el explicaré la situación. No estamos tan desesperados como para comerlo, aquí hay comida que cordialmente Eldiarn nos ofreció.- Dijo Medievoulver  mientras iba detrás del anciano hombre que apresuraba en irse del lugar.

—Pues, le he salvado la vida. Ahora viene el asunto este de la transformación. Cuando esté completamente sana volverá a su forma normal. - Comentó Eldiarn esperando no enfadar más a los no transformados.

Mientras Ayanne seguía aprendiendo como funcionaba su cuerpo temporal, mientras tenía algo de hambre, miró a Átira esperando que esta le entendiese y le ofreciese algo de comer, ya que en sus circunstancias poco podía hacer para comer si ni siquiera era capaz de andar más de cuatro pasos sin besar el frío suelo.

-Medievouver, sé que quieres bajar, pero aquí hace más calor y ya hemos inspeccionado esta zona, además si tuviésemos que defendernos esta es el área que más conocemos. - Dijo Átira a Medievoulver que no parecía muy convencido, pero sabía que la drow no decía nada extraño.

Átira miraba la situación aun desconcertada, ahora delante de ella había un tigre con alas, un enano, un viejo que quería irse y un mestizo además de estar ella, mientras ocurriese la tormenta tampoco podría irse ella, ni siquiera sabía cuanto más tendría que quedarse si quería irse de allí cuanto antes con Ayanne. No le quedó más remedio que darle de comer a Ayanne mientras le decía a los demás que habría que pasar la noche allí como si fuese de lo más obvio.

Al rato volvió Medievoulver con la muchacha y el señor, parece que les había convencido, y dado que ese sitio parecía el más cálido, era lo más lógico quedarse ahí. Por lo que cada uno buscó un hueco en la habitación donde acomodarse como buenamente pudieron. Había sido un día demasiado largo para sus gustos.

Átira había quedado en hacer la primera guardia, por si acaso alguien llegaba de fuera ya que según el enano, no había más nadie en ese dichoso castillo. Conforme iba pasando el tiempo, se replanteaba el huir de allí esa misma noche, sería libre al fin. Se deshizo de esa idea al sentir una brisa que le erizó los vellos de la piel, casi hasta prefería que Ayanne estuviese en su rutina de "inspeccionarla" como decía ella.

Entonces algo reclamó su atención, Ayanne estaba levantándose como si fuese un animal salvaje que acabasen de raptar, se le notaba agresiva y a punto de atacar a alguien, terminó por rugir alarmando al resto, haciendo que Átira se abalanzase sobre ella para reducirla, consiguiendo que una zarpa le arañase la cara, haciendo brotar su sangre por las finas lineas que rayaron su cara. Medievoulver que no perdió el tiempo, ayudo a Átira a reducir a su peluda compañera. Mientras el señor y la muchacha miraban aterrorizados la escena.

El mestizo miró a la Drow con cara de dudas sobre lo que ha pasado, y ésta miró al enano que también se había quedado expectante ante la situación, por lo que con ayuda de Medievoulver, ató a Ayanne y se levantó. Fue en dirección del enano y le levantó hasta la altura de su cabeza.

-Me estoy cansando de esto, ¿Eso también es un efecto secundario?- Dijo casi gritando Átira mientras su mejilla ya goteaba su propia sangre. - ¡Aunque es una Tenebri a la que odio, ella nunca me atacaría así después de haberme esclavizado, soy su comida cuando estamos en privado y ahora casi me intenta matar siendo una felina! - Aclaró Átira gritando

Sin dejarle ni contestar lo dejó caer en el suelo con los ojos abiertos como platos mientras su rostro pasó de enfado a una cara de asco y miró a Eldiarn casi asustada. - Los gatos que me he comido, ¿eran personas antes? - pregunto no muy segura de querer saber la respuesta.
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