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Notas de Investigacion. Entrada N°19.

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Notas de Investigacion. Entrada N°19.

Mensaje por Frank Morgan. el Jue Sep 07, 2017 9:10 am

Un ligero grito de dolor se escucho a lo largo del bosque de Physis, seguido por varias obscenidades; luego, el silencio retorno.  Las pequeñas criaturas que habitaban por la zona ya se habían acostumbrado bastante a los sonidos proferidos por la boca de aquel desafortunado hombre (quien no estaba teniendo precisamente la mejor de las tardes), de modo que ya sabían que no auguraba peligro para ellos. Ya había quedado bastante claro que el único ser para el cual el dueño de aquella voz representaba un verdadero peligro era, de momento, él mismo.  Frank se limpio los ojos por quinta vez ese día, preguntándose seriamente si los constantes fallos en sus experimentos acabarían cobrándose su vista tarde o temprano. Desde luego, tampoco es que ese riesgo fuese algo que lo desanimase, de modo que se apresuro para echarse agua a la cara, otra vez, y luego parpadeo un par de veces para asegurarse de que la harina se le hubiese salido del los parpados antes de continuar. Cuando estuvo seguro de poder ver claramente su entorno, volvió a sacar su bitácora, dispuesto a continuar llenando paginas y paginas con sus notas. "Prototipo N° 7 de  I.O.P.D.P. (Irritador Ocular Para Defensa Personal) ha concluido su fase de prueba (Nota personal: Debo cambiar ese nombre apenas pueda). Resultado: fallido. No consigo juntar la fuerza suficiente como para expulsar el polvo hacia adelante con la suficiente fuerza. Sospecho que el interior de la caja esta vez no fue el problema, como con los prototipos 2,4 y 5. Todavía ando buscando solución, temo que quizás tenga que recurrir a métodos externos, tal vez mágicos, de los que ahora no dispongo." Termino de anotar eso ultimo con cierta amargura en su garganta. Cuando se trataba de un nuevo artefacto Frank era como un niño: curioso, entusiasta y jamas se cansaba de intentarlo. Pero también se ponía orgulloso, y hasta cierto punto caprichoso: no le gustaba la idea de fallar, menos aun dejar cosas a la mitad por falta de medios.

Lo cierto es que ya había perdido la noción del tiempo, desde el primer momento en el que se interno en aquel bosque para poder probar su invento sin ser molestado. La idea en un principio era simple: un dispositivo, en este caso similar a una caja de madera con dos extremos huecos. En el interior de la caja, que  era lo suficientemente liviana y pequeña como para colgar del cuello de alguien sin o caber en un bolsillo sin dificultad, iba alojado el polvo que seria lanzado a los ojos del enemigo (en este caso harina, aunque si conseguía al menos una ejecución exitosa sin lastimarse solo intentaría agregar aserrín o vidrio molido). Por el primer extremo, el mas angosto, el usuario soplaba, de forma similar a un instrumento de viento. La diferencia radicaba en el segundo extremo, mas grande, amplio, y levantado hacia arriba, apuntando a la dirección aproximada en la que, de funcionar el arma, saldría la harina disparada una vez el usuario soplara, apuntando preferiblemente a los ojos del enemigo. Era mas que nada una idea para defensa personal, algo que cualquier hijo de vecino pudiese llevar encima por si intentaban asaltarle en un callejón; nada letal esta vez, solo para ganar la ventaja en una pelea o una oportunidad de escapar.  Sin embargo, había sonado mejor en papel. No era buen carpintero precisamente, pero podía hacer algo tan simple...o al menos eso pensó, y por eso empezaron los problemas. O el tubo de la boca era muy amplio, o el de salida muy pequeño, o el diseño estaba mal hecho y el polvo no salia, o salia con muy poca fuerza y no llegaba a nada, o salia con tanta fuerza que se daba a si mismo en los ojos (cosa que venia pasando con bastante frecuencia ese día).

Aun recordaba al monstruo del desierto que le inspiro ese diseño (aunque siendo sincero no sabia si adorarlo o maldecirlo, a esas alturas).

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Fue durante su ultimo trabajo, recorriendo uno de los interminables desiertos de Tierra Muerta. Llevaba varios días rastreando a un grupo de hombres, tres hermanos acusados culpables de varios crímenes, entre los que que destacaban robo y violación. Habían asaltado a varios grupos de mercantes que avanzaban por esas tierras. Robaban las mercancías, asesinaban a los hombres y violaban a las mujeres; nada muy elaborado. Con lo que no contaban era con que una mujer, única sobreviviente de la ultima caravana que asaltaron, tendría la fuerza de voluntad como para arrastrarse hasta el pueblo de donde vino después de haber sido violada por los tres, mas de una vez. Pero lo hizo, no se como, pero vivió para contar la historia y hacer las descripciones de los rostros. Ahí entro él; lo hubiese hecho gratis pero había bueno dinero de por medio y no lo iba a rechazar. Penso que seria una misión fácil, esperar a que anocheciera y emboscarlos en su base, matarlos rápido y llevarse sus cabezas. Imaginen su sorpresa cuando fueron sus gritos de ayuda y no las pisadas de sus caballos los que le terminaron revelando la ubicación de sus presas. La escena que se encontró cuando finalmente los tuvo a la vista fue bastante tenebrosa: uno de ellos se encontraba en el piso muerto con su mitad interior totalmente arrancada, definitivamente el primero en morir. El otro estaba sacudiendo su lanza de un lado al otro como un loco mientras se cubría sus ojos, desesperado por atinarle a algo, pero era una causa perdida. La criatura que les asediaba ya no se encontraba allí. El mas grande de los tres, quien cargaba una enorme espada de dos manos, estaba observando al piso como loco, demasiado distraído en lo que fuera que fuese a salir de debajo de sus pies como para enfocarse en el caza recompensas, quien ya había empezado a posicionarse por encima de una duna, con el pecho a tierra y el mosquete listo para ser disparado.

La bestia no se demoro mucho en hacer una reaparición. Antes de que cualquiera de ellos pudiera haber hecho algo para impedirlo, la arena debajo de los pies del "ciego" empezó a temblar, y una criatura similar a un gusano gigante salio de entre sus piernas, arrancándole la pierna de un tirón con lo que parecía ser una mordida de sus pequeños dientes. El hombre cayo al suelo, llorando y gritando mientras sus manos presionaban su herida en un vano intento de improvisar un torniquete. Al menos el monstruo ya se encontraba parado por encima de la arena, permitiendole a Frank una vista mas clara de su apariencia. A efectos prácticos, era un gusano o cienpies gigante. Ademas de su tamaño, dos características lo distinguían: la primera de ellas era el gigantesco y colorado ojo que tenia en su "frente", por encima de su boca y nariz, así como otros dos a los costados, aunque estos parecían estar cerrados; a juzgar por la sangre que salia de sus parpados, los bandidos habían tenido dos golpes de suerte. La segunda característica era una especie de tubo que salia por encima de su cabeza, como parte de su cuerpo. El gusano no tardo demasiado en demostrar su utilidad, dado que el único hombre que quedaba en pie se había distraído por ayudar a su hermano. Frank no pudo distinguir demasiado bien el sonido que emitió el gusano, pero pareció ser un soplido; el hecho de que una lluvia de arena saliese disparada por ese orificio poco después solo confirmo su teoría. Aparentemente la criatura tenia la capacidad de tragar arena (no supo bien como ni por donde) para luego expulsarla por ese orificio, y a juzgar por la forma en la que el hombre de la lanza había quedado medio ciego estaba claro que la usaba para cegar a sus victimas. El depredador vio como el mayor de los hermanos bajo su guardia, y se dispuso a atacarlo.

Una bala atravesó el aire en lo que el gusano se disponía a atacar y la casi-presa se daba cuenta de su error. La bala impacto en el centro del único ojo que le quedaba intacto al gusano. El resultado fue el esperado: comenzó a sacudir su cabeza violentamente de un lado al otro mientras chillaba de dolor, provocando que su sangre salpicara por todos lados. El bandido aprovecho su oportunidad para atravesar al animal con su espada directo en su vientre, y luego molerla de abajo hacia arriba para abrirle la panza con un letal movimiento. La bestia cayo al suelo de costado, y se retorció durante unos momentos, revolcándose cada vez con mas lentitud hasta finalmente dejar de moverse, indicando que ya no seguía en este mundo. Pero, a diferencia de su futura victima, Frank no había perdido el tiempo observando los momentos finales de  un animal que ya se sabia muerto, sino recargando su mosquete. Para cuando el hombre se giro hacia él con intención de agradecerle una bala le atravesó la frente, destruyendo su cerebro y matándolo en el acto. No tenia mucha prisa, su ultimo objetivo no iría a ningún lado y por todo el mal que había hecho no le molestaba dejarle sufriendo un poco. Descendió de su posición de tirador, acercándose lentamente hacia el ultimo de los hermanos con pistola en mano. -¿Quien ere- No llego a saber el nombre de su asesino, pues una bala se alojo en su corazón.

Cuando se trataba de trabajo, Frank era completamente opuesto a cuando estaba en el taller o la silla pensando en ideas de armas o inventos. Si bien aplicaba la misma cantidad de concentración, era mucho mas serio, centrado y frió. Mientras que probando artefactos podía darse ciertas libertades, cuando se trataba de ganarse la vida no se permitía demostrar ni un ápice de debilidad en ningún momento. Su curiosidad de inventor perdía ante su necesidad de completar una misión para cobrar la paga; el niño se transformaba en adulto por obra y gracia de un simple papel con las palabras "Se Busca".  Solo después de que tenia tres cabezas en una bolsa se dio el lujo de observar a la criatura, y pensar un poco en el espectáculo del a naturaleza que acababa de presenciar. Su defensa natural estaba bien ubicada: justo por encima de sus ojos, que eran el objetivo mas claro al que un enemigo apuntaría (su forma y tamaño básicamente los hacían dianas). De ese modo, y gracias a que apuntaba hacia abajo, cualquiera que intentase propinarle un golpe o tiro en el ojo tendría que mirar hacia arriba, solo para recibir una lluvia de arena a la cara como castigo del Cielo, anulando su visión y poniéndolo en terrible desventaja. Saco su cuaderno y se puso a anotar: tenia una buena idea.


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El sonido de las los grillos fue lo que hizo falta para sacarlo de su viaje por el tren del pensamiento. Solo entonces cayo en cuenta de la hora que era en ese momento: ya había anochecido. Llevaba tanto tiempo intentando hacer funcionar ese invento que había perdido toda noción del tiempo. Debido a que no tenia deseos de esperar a comprobar que clase de criaturas deambulaban por esos bosques tan tarde, y del hecho de que en cualquier momento seria tan oscuro que no podría ver demasiado bien ni sus propias manos, decidió que lo mejor seria irse. Tenia una habitación alquilada en una taberna de un pueblo cercano, y no se había internado tanto en el bosque como para no saber por que lado salir, sino solo para tener un poco de paz mientras intentaba trabajar. "Nota personal" Escribió, mientras se alejaba del lugar. "Indagar sobre medios mágicos para generar viento a pequeña escala. Y consultar a un buen carpintero".




off: Monstruo: https://i.pinimg.com/564x/97/ea/2c/97ea2c39d41afa9e85f58243090ccea9.jpg

Referencia del arma (ultimo intento fallido): http://pm1.narvii.com/6313/479fe5c4280c18e1781c42d5cf4a56de00aafe80_hq.jpg
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Re: Notas de Investigacion. Entrada N°19.

Mensaje por Alegorn el Jue Sep 07, 2017 7:09 pm

Te recomiendo revisar un par de veces el texto después de leerlo que hay algunas palabras repetidos y expresiones un poco raras.

Por lo demás supongo que esta bien. La parte del ataque y la intro de la caza personalmente no me han gustado mucho, pero el bicho lo has descrito bastante bien y la parte del objeto y del personaje en si estan bien.

Te doy color, bienvenido de nuevo a Noreth y suerte con las partidas.


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