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[Oración a los dioses] Rhaggorath

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[Oración a los dioses] Rhaggorath

Mensaje por Medielvoulder el Jue Sep 21, 2017 12:02 am

Soy quien romperá tu volutnad.
Soy quien aplastará tu fe.
Soy quien destrozará tus sueños,
Reclamá tus mujeres, matará a tus hijos,
Y abrirá tu precioso mundo a la mitad.

Los soldados huían en desbandada, tropezando y resbalando entre nieve, agujas de pino húmedas y lodo. El sol se encontraba oculto tras nubes de tormenta, el bosque en penumbras parecía abrir sus fauces.

Rickard farfullaba exhausto; era el más gordo del grupo. El cinturón se le caía y la vaina de la espada le aporreaba la pierna con insistencia. Se arregló la ropa y en un descuido metió la bota entre un par de raices, su tobillo crujió y cayó de bruces contra el suelo. Algunos de sus compañeros miraron atrás, otros ni lo notaron. Todos siguieron adelante.
El soldado chilló de dolor y miedo, pidiendo a gritos que alguien regresara. El sonido de las botas de los demás soldados pronto quedó consumido por el silencio del bosque.

Los vikhars pronto llegarían, los vikhars pronto caerían sobre él. El corazón se le encogió en el pecho.
Se arrastró hasta un tronco y se puso de pie como pudo. Respiraba agitado, el olor de los pinos se impregnaba en su nariz. Apretó los dientes, pisó con el pie dañado y un aullido surgió de su garganta como un lobo malherido.

El bosque pareció responder.

Cada segundo era una palpitación de dolor en su tobillo. Rickard se arrastró por el suelo, su capa se llenó de ramas rotas y lodo, comenzó a temblar.

Rhaggorath, Padre de Espadas.
Déjame ser el filo que derrame la sangre de mis enemigos.
Rhaggorath, Señor de las Lanzas.
Déjame ser el certero estoque que atraviese los corazones de los cobardes.
Rhaggorath, Rompedor de Escudos.
Déjame ser la ira que astille los huesos de los deshonrados.

Los sonidos guturales a su espalda eran como una letanía. El lúgubre cántico de los berserker. Se le helo el sudor. Avanzó renqueando unos metros, sintió sus pasos, se volteó. Eran altas sombras, como bestias deformes a punto de atacar.
La más alta de ellas tenía cuernos enroscados en su cabeza, como un carnero furioso a punto de saltar.
Medielvoulder levantó su espada bañada en sangre. Rickard comenzó a llorar.

He venido desde la tierra negra,
He traído la agonía entre mis manos.
Como un fuego rabioso,
Mi espada está hambrienta de más.
No dejaré a nadie vivo.
Soy la ira de Rhaggorath.
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