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En mal momento.

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Re: En mal momento.

Mensaje por Strindgaard el Dom Feb 25, 2018 9:31 pm



Escuché su voz en lo alto, proveniente de una habitación en la segunda planta de la casona en la que me había adentrado. Subí los escalones y me apegué a la pared cerca de la puerta.
En mal momento has llegado, Opfer, en muy mal momento. —Oí decir a un hombre.
Te he estado buscando, debo advertirte… —la mujer sonaba consternada, y aun así su voz tenía un matiz hermoso—. Tenías razón, lo han descubierto. Faltará poco para que nos comiencen a cazar.
Con mejor razón entonces, Opfer, he tenido la suerte de que hallas llegado.
¿A qué te refieres? ¿Qué haces? —El terror en su voz me golpeó en el pecho.
Vuestro juego ha terminado. —La tercera voz, era masculina, pero por mucho la voz más extraña que alguna vez haya oído, sonaba apenada y lúgubre. Se me metió por debajo de la piel, y me paralizó.
¡Estás loco! ¡No lo hagas!

No dudes. La duda te hará sentir peor.
Entonces oí muebles caer, un disturbio y un golpe seco. Luego la húmeda succión de la carne abierta al retirar un cuchillo. Le juro doctor que no podía moverme, aquel grito me había helado la sangre, y la voz que oí después me petrificó.

Tengo pequeñas reminiscencias de mi vida pasada. Fui alguien antes de ser algo, pero son apenas trozos de recuerdos, retazos que cuelgan de lo que ahora te habla. Fui imbuido mientras el metal aún estaba caliente. Recuerdo el aroma en el aire, era idéntico al sabor de la magia: metal al rojo, el olor de la sangre. No lo dudes, demonio, cuando derramas sangre para tu Señor lo menos importante es el alma que ofreces, un alma realmente no brinda gran poder, sino Kyara sería la diosa más poderosa… Es la sangre, la sangre contiene mucha más esencia que cualquier otra cosa. La sangre es vida, demonio.


Cuando la voz se silenció el hechizo que caía sobre mí se rompió. La parálisis por la terrible situación cedió y logré poner un pie detrás de otro, y me alejé retrocediendo hacia la escalera. Y entonces, sin querer golpeé con el codo un jarrón y éste cayó con eficacia, reventando en el suelo del pasillo.
Cuando el jarrón estalló sentí como también el corazón me explotaba, el miedo me recorría como un oleaje golpea un balandro en la tormenta. Corrí escaleras abajo, como perseguido por todos los demonios del Foso Negro.
No logré ver al agresor, no tuve el valor de voltear.



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Re: En mal momento.

Mensaje por Strindgaard el Dom Feb 25, 2018 9:33 pm

Fuera de la casona corrí sin rumbo ni dirección. Sin pausa, hasta que noté el vacío en el pecho, que pronto se transformó en un dolor agudo y furioso.
Me obligué a parar, me apoyé en una pared mientras mi corazón cabalgaba tan fuerte en mi pecho que sentía que lo iba a vomitar.
Caminé lentamente, buscando ayuda, pero la calle estaba vacía ahí donde iba. Fue entonces, de pronto como noté que no tenía en mis manos mi maletín.

¿Su maletín?
Sí. Mis obras, mis manuscritos están ahí junto también con el dinero que me queda. Pero eso no es lo peor, doctor. Verá, se me cayó en aquella casona, lo debí soltar cuando el miedo se aferró en mis entrañas. Dentro están mis obras, ¡y también mi nombre! Usted se imaginará doctor, que el círculo de artistas es bastante cerrado, ¡será cuestión de tiempo para que ese asesino pueda hallarme!
Ya veo… —El doctor se puso de pie y se acercó al balcón—. Señor Dweller, creo que le incomodará que le pregunte esto, pero, ¿está usted seguro de que pasó todo eso? Quiero decir, en su caso… A decir verdad estaba usted borracho.
El hombre se sujetó la cabeza, se puso de pie también.
Señor Nirts, no soy un borracho con delirios. —Claramente molesto, el hombre puso su palma sobre la mesa—. Debo acudir a la guardia.
Como desee, Señor Dweller. Pero luego. Usted realmente necesita descansar.
Ya me siento mejor, además. ¿Cómo puedo descansar con un asesino estando libre en medio de la ciudad?
El hombre se acercó a la puerta.
Está bien, Señor Dweller, como usted desee. Pero antes tome un poco más de medicina.
El hombre titubeó un momento, fue hasta la mesa y recibió el vaso.
Esta sabe diferente.
El muchacho sonrió.
La hice un poco más fuerte para ayudarlo a pasar la noche.
Gracias doctor, le pagaré en cuanto pueda.
Por los dioses, hombre, no se preocupe por eso.
El hombre bebió hasta el final, dejó el vaso sobre la mesa y se abrochó el abrigo antes de dirigirse hasta la puerta.
Le estoy más que agradecido, doctor. Le debo la vida.
Al acercarse la puerta se sintió algo mareado. Se aferró al pomo, la puerta se entreabrió lentamente.
¿Ve, Señor Dweller, usted necesita mucho más descanso?
N-No. Debo irme —dijo el hombre. Puso un pie fuera del umbral y se encontró con un oscuro pasillo.
Señor Dweller. —El hombre notó trozos de cerámica rotos en el suelo—. No olvide su maletín.


Última edición por Strindgaard el Miér Ago 15, 2018 8:38 pm, editado 1 vez



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Re: En mal momento.

Mensaje por Strindgaard el Dom Feb 25, 2018 9:35 pm

¿M-Mi maletín…?
El hombre se giró de lleno para encontrarse cara a cara con el muchacho. En el extremo de su mano colgaba un maletín de cuero curtido, manchado con tinta y desgastado en las esquinas.
Entonces, usted… —El hombre se llevó la mano al pecho, el miedo volvía a extenderse por sus extremidades—. ¡Usted es el asesino! ¡He…! ¡He debido correr en círculo!
El hombre cruzó el umbral, su corazón martilleaba en su pecho como una bestia desembocada. Se aferró a la baranda.
Estas calles son como un laberinto a veces, Señor Dweller, ¿no cree? Y cuando uno se emborracha, bueno. Todo se vuelve más confuso.
Pisando la cerámica rota, el hombre se movió lentamente hacia la escalera, evitando caer por el mareo.
El destino nos juega extrañas pasadas, ¿no lo cree?
E-Esto es una locura. —El hombre se deslizó hasta la escalera, su pecho dolía como si los demonios lo atravesarán con sus garras.
El hombre comenzó a bajar lentamente.
No hace falta que diga que me he encargado de que nunca cuente lo que ha visto.
¿Co-Cómo? —El hombre se detuvo a medio bajar—. ¡Oh, Dioses, la medicina era… veneno!
El hombre bajó rápido por la escalera, desesperado por alejarse de aquel demonio. Sus pisadas se volvieron irregulares, su corazón estaba a punto de estallar en su pecho. Un traspié lo hizo perder el equilibrio, cayó por las escaleras, rodando los últimos peldaños.
No, no era veneno, Señor Dweller. Pero el miedo de que lo creyera le ha provocado un ataque al corazón.

A la luz del día, el parque en frente de la casona ofrecía un espectáculo agradable y esperanzador. Los fresnos se movían lentamente.
Sólo siento no haber podido atenderle antes —Le dijo el muchacho a los guardias—. El pobre hombre murió en mi puertaMe resulta trágico.
Uno de los guardias terminó de tomar nota, y asintió.
Está bien doctor, Nirts. Será todo por el momento.

El cuerpo, ausente de nombre, del hombre fue trasladado en un carruaje sin ventanas, hasta lo profundo del cuartel, para luego ser rápidamente depositado en la tierra, lejos de los ojos de aquellos que viven.
—…Y ahora, Opfer, ¿qué haré contigo?



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Re: En mal momento.

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