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Tiempo de caza [ Solitaria ]

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Tiempo de caza [ Solitaria ]

Mensaje por Balka el Lun Jun 11, 2018 12:17 pm


Tiempo de caza

━━━━━━━ ✧ ✧ ✧ ━━━━━━━

____Balka mascó la cecina, desapasionada y aburrida. Se mecía al ritmo de Bogavante, que caminaba a su propio paso siguiendo la senda sin que su dueña agarrase siquiera las riendas. El camino estaba despejado y era llano, no presentaba dificultad.

____Resopló de manera sonora como una cría de cinco años y el bayo castrado echó las orejas hacia atrás. Contempló el cielo azul, las pálidas sombras de las lunas, cada una en su propia fase; le echó una ojeada a la rala espesura de los lados, constatando los movimientos de ardillas y pájaros, y de nada más. Estaba completamente sola. No era de extrañar siendo aquel un atajo secundario lejos de la vía principal. Pero saber eso no paliaba su aburrimiento. En absoluto. Con la cecina colgando de la boca se dedicó a contar flores en aquella demasiado apacible mañana de primavera.

____Sus agudas orejas captaron un sonido a lo lejos, tras ella, que se fue acercando con velocidad hasta poder reconocer los esfuerzos de la carrera desbocada de un caballo. Con curiosidad se giró apoyándose en la grupa de la montura para ver acercarse, rápido como un rayo, un alazán portando en el lomo o bien a un crío con aspecto de viejo o a un adulto sorprendentemente pequeño. Llevaba un tabardo carmesí listado de blanco. En Erithrnem el rey había ordenado que todos los mensajeros vistieran esos colores, portando al pecho el escudo de la rama para la que trabajasen, ya fuera para la realeza, la nobleza, la milicia, la iglesia o los gremios.

____ -¡Fuera del camino! -gritó.- ¡Aprisa, aprisa!

____La elfa presionó con las rodillas los flancos de Bogavante, indicándole que se torciera un poco hacia la vereda. No tenía ganas de ser atropellada por un mensajero con prisa. Pasó a galope tendido levantando tras de si una nube de polvo y pronto, para admiración de la mujer, desapareció.

____Siguió mascando su cecina, sin prisa por nada. Ella raramente tenía prisa por nada. No pertenecía a ningún lugar y jamás hubo nadie esperando que regresase a casa, porque tampoco tenía ni casa ni persona alguna que reclamase su presencia con prontitud. Salvo que la hubiesen contratado para ello, entonces nunca llegaba tarde. Iba y venía por los caminos del mundo, por las trochas y las veredas, por entre las montañas o las dunas o los hielos perennes, buscándose la vida. Y de muy buena manera. Resultaba sorprendente el buen mercado que existía para los cazadores de monstruos y criaturas, daba igual que fuese para librarse de algo que amenazara a las gentes o para completar la lista de ingredientes de un alquimista o peletero. El oro era oro independientemente de la mano que lo sostuviera, y esas manos siempre necesitaban un servicio en el que ella era competente.

____Al cabo de un rato su entrenado oído volvió a captar un rumor lejano, demasiado parecido al anterior. Se tragó el último trozo de cecina y volvió a girarse, oteando el horizonte con los ojos entrecerrados. Esta vez no eran sólo cuatro cascos con prisa hiriendo la tierra, a juzgar por la polvareda levantada. Frunció el ceño.

____Tres jinetes inclinados sobre los cuellos de sus caballos los espoleaban con energía, azotándolos con las bridas. Iban en la misma dirección y probablemente hacia el mismo lugar, pero a juzgar por sus posiciones en la carrera no estaban juntos. Balka agarró las riendas de su montura, medio girada todavía. Pronto estarían a su altura.

____ -¡Eh!  -gritó; se acercaban muy deprisa.- ¡¿A dónde vais?!

____Dos de ellos la ignoraron y pasaron a su lado igual que el mensajero, con una cara de completa concentración y gravedad. El tercero aminoró el paso. El caballo cabrioleó e hizo saltar la gravilla del camino ante el cambio brusco de tempo. Le salía espuma por la boca y estaba sudado.

____-¡Greensburg! -respondió poniéndose ante ella, señalando con un dedo la dirección.- ¡Están desapareciendo y hay que hacer algo!

____ -¿¡Quiénes desaparecen!?

____ -¡Los niños!

____Dijo, y sin más se dio la vuelta para recobrar el ritmo de la marcha. La mujer espoleó a Bogavante con una sonrisa en el rostro. Atrás quedaba el aburrimiento con el que había amanecido el día. Fuera lo que fuere lo que estaba ocurriendo, quizá pudiera sacar tajada. Los precios eran buenos cuando había niños de por medio.


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Tiempo de caza [ Solitaria ]

Mensaje por Balka el Lun Jun 11, 2018 12:20 pm

____Greensburg era una villa bonita. Con casitas de madera y tejados inclinados, al Norte topaba con un espeso bosque de coníferas que se alargaba hasta las faldas de la sierra, al Oeste se extendían los dorados campos de cultivo y al Este, apenas a kilómetro y medio, iban a dar con las orillas del Khaden. Un emplazamiento idílico del que Balka podía sacar el hábitat de al menos cinco especies diferentes de criaturas comehombres. Sonrió.

____Bogavante piafó, sudoroso y con la cabeza gacha, cansado, mientras su dueña lo guiaba con prisa por las calles empedradas y las casitas de madera. Le palmeó el cuello, amistosa, prometiéndole pronto heno fresco y una caballeriza en la que descansar. El sol de mediodía incidía recto sobre las cabezas.

____Se había unido a la loca carrera de los tres hombres del camino, y mientras galopaban como si el mundo fuese a terminar mañana le contaron por encima el asunto que precisaba de tanta urgencia: en la villa los niños, desde los infantes hasta los creciditos de doce años, estaban desapareciendo de manera sistemática y a un ritmo alarmante. No sabían desde cuándo estaba ocurriendo pero la frecuencia era aterradora, a la razón de uno o dos chiquillos cada dos o tres noches, a veces incluso más. La elfa movió la cabeza con asombro y Bhastas asintió.

____Bhastas era el hombre que se giró en la carretera para informarla, un humano de ojos pícaros. Los otros dos se llamaban Mereen, un cuarterón de orco, y Lotvir, una antropomorfo tanuki. No formaban equipo ni se conocían de nada pero todos se encontraban en Greensburg por el mismo motivo: la proclama del prefecto clavada en todos los caminos a cien kilómetros a la redonda. La mujer sonrió. Si el señor prefecto seguía siendo Ultar Menlych las gentes debieron incomodarle mucho como para que moviese aquel culo seboso suyo. Pero mucho. Lo cual denotaba la gravedad del asunto, porque normalmente el vulgo ignoraba la desidia de Menlych y Menlych a cambio no sumaba a los bandoleros y salteadores de la zona los suyos propios.

____Y en esas estaba ahora la mujer, leyendo dicha proclama que arrancó de un tablón en la plaza. El tumulto de madres histéricas y villanos enfurecidos sonaba de fondo, clamando soluciones y exigiendo explicaciones a un alcalde que no dejaban hablar. El castrado bayo resopló, harto de todo.

____Encaramado a un carro a falta de tarima, el alcalde, un hombre enjuto de largos bigotes y brillante calva, trataba de guardar su dignidad al mismo tiempo que pedía calma a la multitud con escasos resultados.

____ <<... que el mal haga desaparecer o espante o destierre, se le otorgarán 60 kulls de oro sin recortar, y que además por el valioso servicio prestado se le habrá de considerar...>>

____De todo el documento sólo le interesaba aquella línea. La omisión de la naturaleza de dicho "mal", sin embargo, daba a entender que todavía no daban con el origen del problema. Y sesenta piezas de oro... eran una fortuna pequeña, incluso repartiendo entre los que quedaran. Siguió en silencio a Bhastas. Observó a las gentes, y a los pocos niños presentes aferrados con garras de hierro por sus progenitores, que no los perdían de vista ni un segundo. Iban con ellos a todos lados, se los llevaban a donde hiciera falta, ya ni siquiera les dejaban jugar en la puerta de casa. Y los niños, bebiendo del pánico de los adultos, se aferraban a las faldas de las madres y a las piernas de los padres, moqueando, aterrados sin comprender por qué. La desesperación colectiva era más que palpable, la situación se estaba alargando demasiado.

____ -¡Vecinos! ¡Vecinos, calmaos! -gritó el alcalde, desgañitándose como una gallina.- ¡Aquí la solución! ¡Calmaos!

____La solución, de gestos oscos y caballos cansados, pasó de largo junto al carro y se metió en la única taberna con habitaciones de Greensburg. Lo primero que se pidió fue cerveza. Y presto.


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Mensaje por Balka el Lun Jun 11, 2018 12:27 pm

____El Carnero Corredor parecía un lugar decente de villa decente y de dueño decente. No estaba extremadamente sucia ni oscura, no olía demasiado a cerveza, grasa y sudor. Pero a Balka le bastó cruzar miradas con el posadero para saber que era un cabrón de cuidado.

____Al parecer el mercado de la caza de monstruos y criaturas estaba en alza y se podía unir cualquiera. Daba igual que fueses un zapatero que un desertor del ejército, el dinero fácil llamaba a todo tipo de carroñeros y los congregaba en grupos extraños. Cierto que a la empresa podía unirse cualquiera, pero no cualquiera saldría triunfante de ella. Muchos pensaban que dar caza a los espantones, a las lamias o a los gorros rojos era cuestión de armarse con un palo con un pincho en la punta, un amuleto contra la sarna y salir campo a través, esperando empalar con su entusiasmo al bicho en cuestión. Cuando a la gente le asaltaba la fiebre de la valentía era época de bonanza para barberos y enterradores.

____Con una media sonrisa colgada de los labios, indescifrable, la elfa observaba a los mercenarios reunidos. Dispares, pintorescos, armaban bulla y se repantingaban en las mesas o pedían comer y beber a voz en grito. Contó al menos once o doce, separados de los parroquianos habituales y un puñado de curiosos. El asunto de las desapariciones duraba demasiado ya, la proclama había llegado lejos. Concretamente, el dinero ofrecido en la proclama. El posadero despachó al humano delante de Balka después de un intercambio de monedas y en cuanto la vio torció el gesto pérfidamente. No hacía más que mirar la punta de sus orejas que sobresalían del pelo rubio, llenas de pendientes.

____ -Una habitación individual. Grande.

____ -Individual no quea ya ni grande ni chica. A la sala común has de ir y son tres de plata.

____Balka alzó la vista de su bolso. Con lentitud. Seis kull de plata. Un precio más que exorbitado. Sonrió de manera terrible y torcida. El posadero palideció, pero mantuvo la posición.

____ -¿Perdón? -preguntó en un tono neutro.

____ -Ya escuchaste, a la sala común porque arriba no quea ande caer. Vamos que hay cola.

____ -Si mis agudas orejas no escucharon mal, -hablaba despacio, como si el hombre fuese tonto; en realidad trataba de contenerse.- al de antes le has dicho que hay sitio de sobra donde caer.

____ -Pa él sí. Y pa todos los que como él son. Pero en mi casa no tengo ná más que el suelo pa los que son como tú y si no lo quieres pues ¡a dormir sobre un árbol que se te dará mejor! -dijo, armándose de un descarado valor condenado a la tragedia.- ¡Sólo los animales tienen cola!

____Señalaba acusador a la antropomorfo tanuki, que echó hacia atrás sus orejas peludas y le enseñó el codo en un feo gesto. Yo lo mato. Aquí y ahora lo destripo y me quedo tan ancha. A estas alturas y todavía bregando con el racismo. Quién me manda, cojones. Quién me manda. Pero en vez de sacar el pugio para saciar sus deseos agarró al ventero por los pelos de la nuca, estrellándole la cara contra la pulida superficie de la barra en un gesto seco, arreándole tal golpe en los morros que le partió la nariz con un sonoro crujido.

____El grito que dejó escapar el hombre fue lastimero y despreciable. Un par de parroquianos lanzaron sus sillas hacia atrás al levantarse con brusquedad, gritando pero sin decidirse a pasar a la acción. Los mercenarios presentes esperaban tensos como un muelle, las manos en las armas, en silencio. No intervendrían en asuntos ajenos pero tampoco permitirían que la cosa se fuera de las manos. En estas cuestiones siempre exhibían un asombroso sentido de lo pragmático común al gremio.

____ -Te diré quién va a dormir sobre un árbol, hijoputa. Tú, abierto en canal, como cebo de lo que sea que se lleva a vuestros críos por la noche. Es hora de hacerle un servicio a la comunidad, paleto retrasado.

____ -¡Aaaah 'i 'ariz! ¡'arrana co'eflores...!

____La mujer del hombre, atraída por el grito, salió de las cocinas empapada en sudor y oliendo a especias y tocino. Lejos de preocuparse, le dio al marido una patada en las nalgas y un trapo no muy limpio con el que sostenerse las narices.

____ - ¡Por el Gran Árbol pero qué le has hecho, bestia! ¡Y tú, Eist, ya la has liado otra vez! ¡Mentecato! ¡En buena hora me casé yo contigo y no con Hilario el de los encurtidos!

____ -Haya paz, haya paz. Vamos, Balka, siempre tuviste la mecha corta. Peligrosamente corta para lo paciente que es tu gente, mira que eres bruta. ¡Venga, suéltalo, que ha comprendido el mensaje! ¿Verdad, amigo?

____La elfa volteó con brusquedad para darse de bruces con Dorwend, que apoyado de costado sobre la barra, tras ella, lo observaba todo con sorna.

____ -Me daréis a mí una de esas piezas de cuatro camas que tenéis allá arriba, y la elfa dormirá allí también. Y si tenéis algún impedimento la elfa que odiáis se marchará sin pena y con ella yo mismo y mi muchacho, y habréis perdido, señor, tres excelentes cazadores que el alcalde no se alegrará de ver partir. -estampó contundente unas monedas sobre la madera manchada de sangre al lado del dinero de la mujer, una muda advertencia en la voz.- Mal posadero sois si dejáis que vuestros odios os nublen las entendederas. Metedle eso en la mollera a vuestro marido, señora. Mal negocio haréis porque el oro es oro y no importa quién lo sostenga.

____Al fondo una mujer con una espada a la espalda alzó su jarra y brindó por la última frase, coreándola entre risas y bromas de sus acompañantes. El ambiente se distendió de nuevo. Los parroquianos indecisos seguía mirando a su alrededor con aspecto estúpido, agarraron sus sillas y se sentaron de nuevo.

____Dorwend le sonrió pícaro. Balka resopló, puso los ojos en blanco, pero le dio un fuerte abrazo al amigo que hacía tiempo no veía. Aquel humano, orgulloso exponente de los hunta, era un viejo conocido de varias cacerías en las que se habían encontrado a lo largo del trotar de los años. Junto a él sonreía amablemente un hombre joven, indudablemente hermoso, de cabellos largos y castaños y ojos de corzo. Dorwend enganchó a Balka pasándole un brazo sobre los hombros y se dirigieron hacia las habitaciones.

____ -Señora, ¿podría encontrarse una tina? ¿O una barrica, una grande, así como de lavar ropa? Sería estupendo si pudiésemos disponer de una en el baño, con agua caliente... -comentó el muchacho con una graciosa sonrisa, y la mujer del posadero se sonrojó hasta la coronilla mientras asentía vigorosamente al aceptar la propina.


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Mensaje por Balka el Lun Jun 11, 2018 12:32 pm

____La elfa dejó escapar un hondo, hondo suspiro de placer. Echó la cabeza hacia atrás, cerrando los ojos.

____El borde de la cuba no era lo más cómodo del mundo, pero apoyó allí el cuello y el resto le dio igual. Dejó colgar los brazos por el borde y estiró las piernas, relajada. La espuma gris que se movía entre remolinos de la improvisada tina olía a jabón basto y ácido, pero no le importó; hacía tanto que no tomaba un baño, uno de verdad con agua caliente, que habría pasado por alto casi cualquier cosa.

____ -Observa bien, Teru. Ante ti tienes a un extraño animal de los caminos completamente relajado. Nunca ocurre, deléitate. Podría pasarnos por encima ahora mismo una guerra y ella ahí quieta.

____ -Una mierda me voy a mover yo, que pasen por otro lado. -murmuró, aspirando lentamente.

____Dorwend rió con descaro. Era un hombre alto, apenas cuatro o cinco centímetros más bajo que Balka, con el pelo totalmente rapado. Poseía una piel negra y brillante cubierta de cicatrices, no todas bonitas de ver, bajo la que se adivinaba elegante una musculatura firme y poderosa, sin un gramo de grasa. Los brazos largos enjabonaban con precisión mientras sus ojos negros, brillantes e inteligentes, lo observaban todo. Aquel hombre no era guapo. Tenía una nariz demasiado grande y una mandíbula demasiado cuadrada, pero sin duda poseía un magnetismo varonil que resultaba muy atractivo. Una vez terminó consigo mismo se acuclilló y frotó la espalda de su compañero, sentado sobre un barreñito de madera vuelto del revés.

____ -El género femenino sigue llorando tu naturaleza, Wendy. -comentó la mujer, escrutando el delicioso cuerpo del mercenario sin un ápice de pudor. Nuevas carcajadas recibieron su comentario.- Naturaleza que puedo aventurar no se ha inclinado hacia ningún camino más desde la última vez que nos vimos.

____ -Aventuras correctamente, amiga mía. Ni se ha inclinado ni se inclinará jamás hacia otra ruta.

____-Ahora soy sólo yo la que quiere llorar.

____El muchacho se sonrió. Balka lo observó con atención, reclinándose sobre el borde de la cuba y apoyando el mentón en el antebrazo. Era un joven espigado. No tan fino como un elfo, pero no tan musculoso como un humano. No tan elegante como un elfo, pero no tan basto como un humano. Poseía una belleza espectacular que aunaba sus rasgos genéticos en sorprendente armonía. La mujer sabía que bajo los húmedos mechones castaños se escondían unas orejas no tan puntiagudas como las propias, pero mucho más de lo que debieran serlo en un humano común. Era, sin lugar a dudas, hijo de una perfecta mezcla de razas.

____Y él sí que era guapo. Endemoniadamente guapo. Volvió hacia ella sus ojos pardos de largas pestañas, ojos luminosos de corzo salvaje, y le sonrió. Y la elfa volvió a suspirar. No aparentaba más de veinte años, aunque probablemente él ya doblase aquella edad.

____ -Échate para un lado, ocupas todo el espacio.

____ -Haber conseguido un cubo más grande.

____ -¿Qué más quieres, maldita? ¿Una alberca para ti sola? Allá abajo tienes el río enterito, ve a remojarte el culo y déjanos en paz.

____Dorwend entró chapoteando en la bañera, sacudiéndose el jabón que quedara sobre él y haciendo retroceder a empujones a la mujer en una guerra submarina por el espacio bajo el agua. Ambos empezaron a hablar de esto y aquello, distendidos por el maravilloso efecto del agua caliente.

____El muchacho los observaba mientras terminaba de lavarse el pelo. Más bien observaba a la mujer, lleno de curiosidad, tratando de hacerla encajar sin resultado dentro del conocimiento que él tenía de la raza que le tocaba por parte de padre: altivos, orgullosos, pacientes, comedidos. Y protocolarios. Horrorosamente protocolarios. Pero Balka, descarada, lenguaraz y nada altiva, no se comportaba como él esperaba que lo hiciese. La había mirado con discreción cuando se lavara, descubriendo con sorpresa la multitud de cicatrices que le recorrían la piel tostada. Por no hablar de aquella que le cruzaba la cara como una sonora bofetada.

____Saltaba a la vista que estaba curtida de una manera en la que los elfos nunca se curtían, ni soñaban ni permitían y ni siquiera concebían. Sintió intriga.

____Con cuidado se metió él también dentro de la cuba, en la que holgadamente cabían dos personas más. En ese momento la elfa rió de alguna anécdota con un timbre grave, rió desde dentro, con el estómago, con desfachatez. Y al joven le gustó el sonido. Se acomodó a su gusto haciendo cuenco con las manos, derramando agua sobre el hermoso rostro.

____ -Aún no os he presentado, ¿no? Qué mejor momento que como nos parió nuestra madre. Balka, Tèruyväinne. Tèruyväinne, Balka.

____ -Eres tan escueto, Wendy. -suspiró el muchacho jugueteando con la espuma del jabón.

____Al oído de la elfa no escapó el leve acento cantarín con el que pronunciaba el común. Si trataba o no de que se notara fue algo que no supo. A este pipiolo lo han criado los elfos, pensó.

____ -No me llames Wendy, por los dioses.

____ -Pero ella te llama así.

____ -¡Porque ella es insoportable y no hay manera de que deje de hacerlo! Es la peor persona poniendo nombres que he conocido nunca. ¿Cómo se llama tu caballo de ahora, Bal?

____ -Bogavante. -comentó sonriendo.

____ -¿Ves? ¿Quién castiga así a su propio jamelgo? Es más, tengo una lista de nombres espantosos completamente verídicos de los que he sido testigo: Tostada, Cactus, Filete, Currusco, Sartén, Mermelada, ¡Empanada!... -enumeró muy serio con los dedos.

____ -Creo que deberías desayunar antes de nombrar nada, Balka. Desayunar fuerte.

____La mujer estalló en ruidosas risas.

____ -¿De dónde has sacado a este muchacho, Wendy? Me cae bien.

____ -Pues fíjate que lo vi por primera vez en Loc-Lac, a puntito que iba yo a enrolarme a una expedición. Pero fue verlo y siguiendo las honorables tradiciones de mi tribu, como los dioses mandan, lo cargué al hombro contra su voluntad, me encerré con él tres días en una jaima y lo hice mi esposo. Repetidamente.

____Esta vez quien rió a carcajadas fue Teru. Tanto, que se atragantó consigo mismo.

____ -¡Este... este hombre que ves... aquí...! -decía, tosiendo.- Este bruto enorme... ahem, me cortejó delicadamente como una chiquilla atolondrada durante toda una luna. ¡Se perdió todas las expediciones y tuvo que empeñar hasta las calzas!

____Las chanzas consiguientes duraron al menos quince minutos sin que Dorwend pudiese hacer nada por evitarlo. Maldijo, se enfadó, amenazó, salió de la cuba y volvió a entrar y finalmente escondió el rostro tras las grandes manos, avergonzado. Si su piel hubiese sido más clara habrían apreciado que el rubor le llegaba hasta los hombros.


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Mensaje por Balka el Lun Jun 11, 2018 12:39 pm

____El asunto corría prisa. Y era evidente porque sólo tuvieron hasta el final de la tarde para sus cosas antes de que el alcalde los convocara a todos en el ayuntamiento. La mujer lamentó que su buen humor fuera a empañarse tan pronto. Sin embargo tras un excelente baño y una excelente comilona se sentía con ánimo suficiente como para poder soportar las estupideces de turno. O al menos eso creía.

____Porque llevaban como una hora encerrados en el despacho, los doce mercenarios incluyéndola a ella, el alcalde, el alguacil, el jefe de guardia y un testigo, discutiendo las estupideces de turno alrededor de un detallado mapa de la zona. Sin llegar a ningún lado. Y Balka se frotaba el puente de la nariz pensando que ésto sin cerveza ella no lo soportaba, mientras Dorwend trataba de meterle al jefe de guardia algo de seso en la mollera.

____ -¡Las rariesposas, te digo! ¡Que fueron ellas! Yo ya he visto esto antes, agarran a los críos para convertirlos en rariesposas también... ¡Hay que quemar el bosque!

____ -Los pelos del culo te voy a quemar... ¡Eso no tiene ni pies ni cabeza! ¡Date cuenta, merluzo, que las dríades sólo se llevan niñas! ¡Niñas! ¡Y que ese bosque de allá no es lo suficientemente viejo como para que haya dríades! -gruñía. Al parecer él también iba escaso de paciencia.

____Para Balka lo más difícil del oficio no era cazar cosas. El reto estaba en bregar con los aldeanos, los paletos, los imbéciles, los supersticiosos y los cuerpos religiosos. A veces incluso con cuerpos religiosos que eran a la vez paletos, imbéciles y supersticiosos y que generaban más caos del que pretendían arreglar.

____Al menos habían descartado el resto de los alrededores de la villa incluyendo los altos y dorados cultivos, entre los que perfectamente podrían esconderse diablillos de doble cola o incluso una sierpe del centeno. La elfa miró por la ventana, repantingada muy a gusto sobre un butacón de cuero pegado a la pared, en una esquina. Lejos de la batalla. Como siempre escuchaba en silencio, recababa información y luego sacaba sus propias conclusiones después de preguntar a múltiples fuentes, de ser posible. En nada le era provechoso gastar energía encarándose con los ignorantes.

____Repasó el relato del señor alcalde y el testigo, quedándose con los puntos que consideró clave. Las desapariciones siempre tenían lugar por la noche, después de la caída del sol como muy pronto y antes del amanecer como muy tarde. De alguna manera "algo" se colaba en las casas, por puertas y ventanas cerradas que se abrían misteriosamente sin marcas ni señas de fuerza, sacando a los niños de sus camas para no regresarlos jamás. Desaparecieron incluso varios adultos de los grupos de búsqueda que formaron al poco, en unas batidas por el bosque y de la misma manera que los chiquillos: en silencio. Simplemente se esfumaron todos como si se los hubiese tragado la tierra. Y fue ese hecho el que permitió localizar la zona del problema, pues sólo en el bosque desapareció gente.

____Y ahora los niños restantes del pueblo dormían todos juntos confinados en un único lugar, custodiados en una casa por un grupo de madres y algunos hombres armados. Como todas las noches desde hacía una semana, desde la última desaparición, guardaban tensa vigilia rondando a sus retoños. Con razón tenían todos sendas ojeras. Se declaró toque de queda y antes incluso de que el sol se pusiera ya no andaban por las calles ni los gatos. Mucho habían tardado en tomar la medida, pensó.

____Pero tampoco le extrañó. Según el alguacil aquel incidente era lo más grave que pasaba en Greensburg desde que Mathilda Bagshot tirara por un pozo seco a la esposa del sastre y se fugaran ambos en ilícito viaje de amor. Y la mujer del sastre ni siquiera murió, se libró de todo el asunto con varios huesos rotos y la capacidad de administrar los asuntos de su marido al declararse viuda. A nadie le importó que fuese de manera fraudulenta y que volviera a casarse, esta vez con un carretero que jamás pasó el suficiente tiempo en casa como para que ella le diera tantos hijos.

____Recordó la declaración del testigo, encogido sobre un taburete y mirándolos a todos como un perro apaleado y triste. Carraspeó cuando Balka planteó la pregunta de si estaban hablando de monstruos o de una persona. No sería la primera vez que se le atribuyese el crimen de algún psicópata a cualquier bicho. No es que a la mujer le importase que fuese un asesino en serie o una lucerna de los pinos, pero no se procedía de la misma manera con ambas bestias y estar prevenido era importante.

____ -De humanos no va, señora. Pues yo los vi, al menos a uno porque en seguro hay más. Siempre hay más. Yo al bosque fui con mis compares porque una hijita pequeña tengo, temor me da que se la lleven y diablos, uno debe arrimar el hombro aunque no tenga chiquillería. -dijo el hombrecillo.- Pues... pues eso, que personas no son. Estaba con Marty yo batiendo por el bosque, mi vecino dos puertas a la izquierda, un hombre como pocos así fuerte y noble, que trabajaba de curtidor...

____ -Al loro, Gelbert, que te lías. -gruñó entonces el alguacil.

____ -Pues eso. -dijo compungido, rascándose las narices.- Que estábamos batiendo el bosque y sin darnos cuenta pues el anochecer casi que se nos echó encima, poquica luz que quedaba ya del día aunque se veía bien por entre los árboles. Y entonces Marty se paró de repente, yo estaba no muy lejos, a seis pasos, y comenzó a moverse bien rígido, como si de madera fuera. Y mascullaba cosas sin sentido así como aturullao. Y me asomé y vi una sombra pequeña a sus pies, como de crío parecía, y grité de alegría porque en verdad pensé que un crío había encontrado y le estaba regañando. Pero resultó que no. En la sombra del árbol estaba y no le vi bien pero la cosa aquella le agarró del pantalón a Marty, y juro por los dioses que aquella mano era horrenda, así fina y de garras largas, de niño nada. En cuanto grité Marty salió corriendo, corriendo pero a una velocidad que aquello no era normal. Escalofríos me dieron. Y para cuando corrí tras ellos pues ya no había rastro que seguir. Que ni el hijo de la Joplaya, que todos saben que rastreador experto es, encontró nada a lo que rastrear.

____Balka sonrió porque el silencio que le siguió a aquello se hizo pesado. Mucho. Los que no tenían ni idea, es decir, más de la mitad de los presentes, empezaron a comprender que la cosa quizá no fuera tan sencilla como salir al campo armados con un vierno y gritando fuerte. Los que sabían por dónde iban los tiros fruncían el ceño y rebuscaban en sus cerebros hasta la última pizca de información que casara con el relato, tratando de identificar el monstruo, criatura, demonio, bicho, aparición o invocación. Lo que quiera que fuera aquello.

____La noche se cernía sobre Greensburg, calmada y silenciosa. El hermoso medioelfo, que memorizaba el mapa de la zona, alzó sus ojos de corzo y habló alto y claro. Con decisión. Ah el entusiasmo, pensó la mujer con cierto tono de burla.

____ -Estamos perdiendo un tiempo precioso en discutir, cuando hay que partir. Inmediatamente. Tenemos que confirmar qué es lo que ronda por el bosque. Sacudirnos las dudas y de paso a ver si podemos hacer algo al respecto. Aprovechemos que acaba de anochecer y nos quedan por delante todas las horas oscuras. Nuestros equipos ya están preparados. -dijo, mirando primero a Dorwend, que asintió, y luego al alcalde, que también asintió. Luz verde.

____Por la sala corrió un murmullo cuando los mercenarios se pusieron en marcha, no sin oscuro entusiasmo. De los doce que había nueve salieron discutiendo al paso tácticas grupales o individuales. Balka seguía sentada en el butacón, en silencio, estrujándose las sienes con los ojos cerrados. Hubiera dado una fortuna por tener consigo el libro de fauna de Geralt. Pero no lo tenía.

____ -¿Vos, elfa? ¿No pensáis moveros esta noche?

____ -Oh claro. -dijo, levantándose y estirando la espalda.- Regresaré ahora y dormiré un rato...

____ -¿Intención no tenéis de trabajar? -preguntó con indignación.

____ -Intención tengo, desde luego. Pero uno no envía a la avanzadilla para unirse a ella, señor alguacil, sino para esperar paciente a que le traigan nuevas. De ahí el nombre. -sonrió de manera encantadora y aquello desconcertó al hombre.- ¿Tenéis un sanador por aquí? ¿Un herborista, un boticario? Un curandero, vamos, y sería conveniente que lo mandarais a la posada. Nunca viene mal ser precavido y en las posadas acaba todo el mundo, para bien o para mal.

____Era ley universal. Que toda aventura, gesta o campaña empezara, discurriera o terminara en una taberna, venta, o posada. Y por ello lo sensato era estar atento a dichos lugares, a ver si sucedían las cosas que debieran suceder.


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Re: Tiempo de caza [ Solitaria ]

Mensaje por Balka el Dom Oct 14, 2018 9:30 pm

____Teru miró a su alrededor, buscando. Dio algo por sentado y ahora la ausencia le sacaba de su error. Kring lucía casi llena, arrojaba sobre el mundo una luz rojiza que confería a las cosas un tono extraño, irreal. Los mercenarios avanzaban en silencio. Tenían ya frente a ellos el bosque. En común habían acordado todos peinarlo en abanico.

____ -No te molestes, no está.

____Dorwend, a su lado, hablaba en susurros y escudriñaba los primeros árboles mientras afianzaba todo su equipo, asegurándose una buena movilidad. En los cuellos de ambos brillaban tenues bajo la ropa colgantes mágicos, runas de protección y piedras mágicas que los ayudaran en la empresa. Porque estaba claro que se iban a enfrentar a algo que si bien quizá no fuera de naturaleza mágica, todos estaban seguros que podía usar la magia. Y a diferencia del resto, ellos no eran novatos. Le miró y le sonrió, y los blancos y rectos dientes de Wendy relucieron en la oscuridad como una dentadura flotante.

____ -Es del tipo solitario, a lo sumo acepta trabajar con uno o dos. Diablos, me costó lo indecible convencerla de que hiciera equipo sólo conmigo, allá en Thoromer cuando lo del wyvern. Y se pasó enfurruñada la mitad del tiempo quejándose de mi. -trataba de caminar sin hacer ruido tal y como Teru le enseñara, esquivando las ramas bajas. Seguía siendo ruidoso, pero mucho menos que al principio.- Y controlándolo todo. Esa mujer es capaz de perder la paciencia con la rapidez de un parpadeo, pero no le digas que te lo dije.

____El mestizo sonrió. Siguieron caminando, atentos a todo, analizando tensos cualquier sonido extraño que no encajase con el sonido del bosque a medianoche. A punto estuvieron de asesinar un árbol inclinado cuando los chirridos de unos murciélagos los sorprendieron.

____ -¿Y entonces por qué insististes en trabajar con ella?

____ -Porque es buena en lo que hace, Teru. Más que tú y que yo. Y que muchos. Y yo lo sabía. Nos ventilamos aquel puto wyv en dos semanas cuando llevaba como seis meses dando por saco por la zona sin que nadie diera con la solución. Muy listo, el bicho. Pero no más que nosotros. Y hubiera sido en menos incluso si aquel grupo de enanos no nos hubiera saboteado la trampa principal. Escucharla despotricar sobre mi deficiente técnica de trampeo mereció la pena sólo por verla ponerse en modo competitivo.

____ -Pues entonces no entiendo por qué no está aquí. ¿A qué espera?

____ -A que vuelva la avanzadilla.

____Teru giró la cabeza hacia la izquierda en un gesto brusco. Se había hecho una coleta alta para que el pelo no molestase, de modo que las orejas medio puntiagudas quedaban al descubierto. Libres de escuchar más allá que el oído humano. En silencio palpó el cinturón del que colgaban sus armas. Falsa alarma.

____ -La avanz-... ¿nosotros? -preguntó con estupor, en voz baja, incluyendo en su pregunta a todos los que partieron del ayuntamiento.

____ -Nosotros.

____ -¿Está usándonos a su conveniencia...? Qué manipulador. Y poco honrado...

____Dorwend quiso reír. Se contuvo y trató de descifrar la maraña de árboles y arbustos y sombras. ¿Aquello había sido el susurro de una carrera?

____ -No lo niego. Qué pensabas, ¿que Balka tenía alguna especie de honor o código? Es una tremenda oportunista. Íbamos a salir a peinar la zona de todos modos, así que ¿por qué unirse a una expedición para la que ya hay suficientes voluntarios? Alguno volverá e informará y entonces ella actuará. O no.

____Teru alzó los ojos y lo miró. Era apenas un par de centímetros más bajo que él. Y en la penumbra su mirada se reflejaban múltiples preguntas y una clara confusión. Seguían hablando en voz baja mientras avanzaban. El hombre moreno tropezó con una raíz y casi cayó al suelo de morros, soltando maldiciones.

____ -Maldita sea... joder que casi me parto el cuello. Mira, Simplemente descarta la idea de que ella sea buena o mala, Teru. Puede ser ambas cosas y a la vez ninguna porque esa elfa no obedece las leyes de la ética, la moral o el honor. O la ley en general, cualquiera. Y no piensa atenerse a ninguna en ningún momento. A menudo se habla de la neutralidad pero ésta siempre se empaña por las inclinaciones de las personas, sus sentimientos o creencias; sin embargo con Balka... cobra otro sentido. -la voz del hombre cambió el tono, se volvió algo más dura porque había sido testigo de lo que hablaba.- A veces hace cosas que están bien, a veces hace cosas que están mal. A veces no tiene perdón. Pero que caigan en esas categorías depende totalmente de quien juzgue sus actos.

____Tèruyväinne se detuvo. Así que era eso. Ésa era la sombra que vio en los ojos moteados de la mujer. Un vacío tan indiferente que era terrible en sí mismo. Balka le había causado una buena primera impresión, hasta le caía bien, pero ahora ya no sabía lo que pensar sobre ella. Su compañero se agachó, examinó el suelo del bosque a la luz de la luna, que se colaba por una calva entre el follaje. Descubrió un simple círculo de hadas y ambos lo bordearon. Con cuidado.

____-¿Cómo es posible que seáis amigos? -preguntó con desconcierto.

____Dorwend fue a responder.

____Pero en vez de palabras de su boca salió un hilillo de sangre.[/color]


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Re: Tiempo de caza [ Solitaria ]

Mensaje por Balka el Dom Oct 14, 2018 9:31 pm

____Lotvir la tanuki y Nikatier, también llamado Pies de Pluma, fueron los otros dos que no partieron junto a los mercenarios a desentrañar los misterios de la noche. Como Balka, eran del tipo que, de verse forzados a ir en grupo, dejan a otros la tarea de despejar lo que hubiera que despejar antes de remangarse la camisa y ponerse a la faena. De ser necesario.

____Esperarían pacientes a que regresaran e informaran sobre la naturaleza del bicho, o bichos, que aterrorizaba Greensburg, y entonces tomarían medidas. También cabía la posibilidad de que esos mismos compañeros aniquilaran el problema de un tajo, sin más, y en consecuencia fueran ellos los únicos excluidos del cobrar. Pero entonces quedaría manifiesto que por algo que un entusiasta puñado de mercenarios podía limpiar en menos de una noche no valía la pena moverse del sitio ni hacer demasiada jarana.

____De modo que allí estaban esos tres, en El Carnero Corredor, jugando a las cartas en una mesa cuadrada mientras bebían cerveza y jaleaban un poco. Los acompañaba Ernita, la sanadora. Tenía pinta de ser más anciana que el roble más anciano, de nariz ganchuda y encías al descubierto; pareciera que los pelos blancos y alborotados se los había peinado un gato a zarpazo limpio. A su lado la mujer del posadero reía y callaba amorrada a su propia cerveza. La taberna estaba casi vacía pues el toque de queda seguía vigente.

____Sin embargo no estaban solos en la sala. El alguacil, el jefe de guardia y unos aldeanos que no podían dormir, y que sentían como deber propio estar al pie del cañón, charlaban tranquilamente en su propio grupito lejos de ellos, pero no menos atentos a cualquier cosa que pudiese ocurrir.

____ -¡Escala! ¡Y subo medio!

____ -¡No no, tres cuartos y robo una!

____ -¡A la mierda, tengo pareja y dos! ¡Es mío!

____ -¡JA! ¡ESCOBÓN! -se desgañitó triunfante la vieja, estampando boca arriba las sucias cartas en el centro de la mesa.

____Los jugadores soltaron gruñidos de fastidio y alguna que otra palabrota. Los céntimos de cobre cambiaron de dueño nuevamente. La vieja llevaba ganando toda la noche y no había manera de quitarle el puesto, por mucho que aunaran fuerzas para destronarla. Veía a través de todos los trucos y se sabía todas las jugadas. Ernita volvió a juntar las cartas con un destello de malévola picardía en los ojos.

____ -¿Hace la revancha?

____La antropomorfo de tanuki estrechó sus ojillos negros y brillantes, echando hacia delante las orejas en un gesto retador. De mapache tenía aquellas orejillas de triángulo, una cola anillada y parches de pelaje por el cuello y los brazos. Iba con un vestido de color azul profundo y se adornaba con múltiples collares y pulseras. Se las había ingeniado para dormir en casa del propio alcalde antes que en la posada, como invitada casi de honor de la mujer de éste. Al parecer los filtros de amor afrodisíaco eran buena moneda de cambio, sobre todo si el marido de una ya no funcionaba como debía ante sus ajados encantos. Quedó patente que era hechicera.

____ -¡Por los dioses que no pierdes ni una, Ernita! ¡Magia! ¡Trampas! -exclamó Pies de Pluma con aguda vocecilla, brindando con la anciana.

____Se trataba de un hombrecillo menudo que a la elfa apenas si le llegaba por debajo del pecho, nervioso, con ojeras, que jamás perdía detalle de nada. Era rápido con las manos pero no lo suficiente al parecer para despistar a la anciana. Vestía ropas oscuras y holgadas y tenía toda la pinta del típico asaltante de callejones.

____ -La mozuela ésta trató, que yo mas ni intención tuve. ¡Y hacerme falta no me hace porque nunca pierdo al escobón! -dijo, señalado a Lotvir que trataba de ocultar la risa.

____ -Claro que no. Las buenas brujas nunca pierden su medio de transporte.

____Lotvir y la mujer del posadero se atragantaron de la risa mientras comenzaba una nueva ronda de escobón. Pero no ganaron esta, ni todas las que siguieron, ni ninguna que pudieran planear en el futuro. Pues Ernita jamás perdía al escobón.


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Re: Tiempo de caza [ Solitaria ]

Mensaje por Balka el Dom Oct 14, 2018 9:37 pm

____Tèruyväinne estaba asustado. Y ese hecho era un hecho de importancia, porque el medioelfo era una persona aguerrida que no se acobardaba frente a cualquier cosa. Respiraba fatigado, cargando con mucho esfuerzo sobre sus esbeltos hombros el peso del cuerpo medio autómata de Dorwend, que atinaba a apretarse el vientre con una bola de paños que antes fuera su jubón. De las orejas del gran hombre salían hierbajos y musgo.

____ Hay que darse prisa. Hay que salir del bosque... No, aunque salgamos esas cosas son capaces de campar a sus anchas...

____La persecución era salvaje. Nadie tenía claro de dónde venían ni con quién, o a qué, se estaban enfrentando. Al principio. Los mercenarios que recorrían la floresta en abanico acabaron juntándose, todos, como si un perro pastor los azuzara con pericia. Solo que no eran perros, sino unas criaturas humanoides, pequeñas, no más altas de un metro. De largas, flojas orejas puntiagudas que caían hacia los lados, puntiagudas narices y puntiagudas cabezas de pelos ralos.

____El mestizo los veía corretear entre los arbustos a velocidades increíbles, se convertían en borrones grises imposibles de seguir. Era incapaz de alcanzar a ninguno por muchas fintas que hiciera. ¿Qué era aquello, por los dioses? ¿Qué era, malditos fueran?

____Lo único que Teru sabía era que parecían controlar a la gente. La persecución era salvaje y estaba preñada de susurros, de siseos, de un ronroneo macabro que impregnaba todas las sombras de la noche. El hombre que atacó a Wendy por la espalda tenía una de aquellas cosas subida a la chepa, la boca fina pegada a la oreja. Se escuchaba una voz monótona que él no alcanzó a discernir, pero al parecer su esposo sí. Ignorando el dolor que le obligaba a caminar doblado Dorwend se levantó, los ojos vacíos, tembloroso y rígido de repente, volviéndose hacia uno de esos bichos que salía de la nada, que le tendía sus manitas de garras afiladas como un niño pidiendo que lo aúpen. Se agachó, dispuesto a ejecutar la orden dada, pero en cuanto el amuleto de runas tocó la piel de aquello, aquello aulló y salió corriendo.

____El joven entonces dejó de pensar y tratar de averiguar cosas. Eso para luego. En parte porque sentía la cabeza embotada, llena de pensamientos contradictorios que le dictaban órdenes y que inmediatamente después las deshacían. Se lanzó contra el mercenario y su mono susurrante. Fue sencillo porque los movimientos del contrario eran torpes; aunque no alcanzó a darle a la criatura sí que pudo con la "montura": atravesó a la triste marioneta de lado a lado del pecho.

____Se lanzó como un torbellino con la espada en una mano y un estilete en la otra, prevenido, atento, los ojos volando de un lado a otro. De manera instintiva y por pura suerte paró el golpe de una pequeña garra que iba directa a su garganta. Trató de proteger a su compañero, de rodillas sobre la hojarasca y con cara de ido, hasta que se dio cuenta de que ahí parados iban a ser presa fácil. Había que salir del bosque.

____Arrancó lo primero que tuvo a mano para taparle las orejas a Wendy, decidiendo que por aquella noche habían tenido ya suficiente fiesta.

____Retrocedió la senda andada, topándose una y otra vez con los otros mercenarios. Misteriosamente pastoreados, parecían no poder separarse. Y lejos de querer hacerlo comenzaron a gritarse indicaciones los unos a los otros, tratando de ofrecer un frente unido y apretado. Se instauró una regla muda, que consistía en dar de ostias al compañero de al lado hasta que recuperara el sentido en cuanto se notara que éste caía en la rigidez del autómata. A todos les pasó en algún momento de la retirada, salvo a Teru. Alguno quedó atrás incapaz de volver en sí, y allí lo dejaron en cuanto se volvió contra ellos. El mestizo contó con él cinco mercenarios, excluyendo a un medio desmayado Dorwend que maldecía como un cerdo escupiendo sangre y saliva.

____Las cosas bailaban entre las piernas de todos, arañándoles los tobillos y las pantorrillas en ataques inocuos. Hubiera jurado escuchar risas.

____ O son demasiados o son muy pocos, pero se mueven tan rápido que es que no se les ve... Maldición, hay que salir, dar la voz de alarma... pedir ayuda... Alertar, alertar...

____No esperó más. Entre las cuerdas y cadenillas de los amuletos y colgantes pescó uno en concreto, una botellita de cristal en cuyo interior se arremolinaba una nube lechosa. Destapó el corcho, la niebla se escapó. Sobre ellos tomó forma lo que parecía el fantasma de un búho cornudo, sobrevolando en círculos sus cabezas.

____ -¡બાલકા શોધો! ¡તેને આવવા કહો, અમને સહાયની જરૂર છે! -ordenó. El fantasma se perdió, raudo. Entre la espesura de aquella noche a medio iluminar.

____Acosados sin tregua por aquella desagradable cacofonía de extraños sonidos que iba en aumento, acabaron por entrar en un círculo de hadas, el mismo que la pareja bordeara no mucho tiempo atrás. El circulillo de setitas era perfectamente redondo y más grande de lo que pareció al principio. Sobre él incidía la luz de las lunas, dominando el suave tono rojo de Kring, muy rechoncha en mitad de su fase lunar. Alzó la vista y comprobó con desasosiego que aún quedaba tiempo hasta el amanecer. Y ellos allí, en medio de una marabunta de aquellos seres capaces de controlar sus mentes, que se movían más rápido de lo que pudieran alcanzar sus armas, sin esperanzas inmediatas de salvarse.

____Veían los ojos encendidos como carbones. Sentían cómo les cercaban, poco a poco. Emitiendo un murmullo suave y constante, ininterrumpido, desconocido, lleno de altibajos y gorjeos extraños. Confundiéndose con las sombras y la oscuridad. Y Tèruyväinne cada vez sentía más angustia y confusión.

____Aquello no lo había experimentado nunca, jamás trataron de adueñarse de su mente. Sabía cómo pelear con el hierro y los puños, sabía tender trampas y estrategias, sabía parlamentar y solucionar los problemas con la palabra. Pero ninguna vez tuvo que hacer frente a nada que hurgase en su cerebro queriendo dominarlo.

____Batallaba consigo mismo. Quería obedecer. Se negaba. Quería tirar al suelo la preciosa carga. Lo agarraba con más fuerza. Temía por el ser amado y herido. Por la impotencia de la lucha vana.

____ ¿Qué está pasando con mi cabeza? Cada vez me cuesta más pensar... Y esta sensación, como de narcótico, lo embota todo... Pero no hay que salir del círculo, no hay que... aunque no sirva mucho, se lo diré a los demás, no hay...

____Abrió mucho los ojos cuando los mercenarios dejaron de darse porrazos olvidando la regla muda. Porque parecía que ninguno la recordaba ya. Soltaron las armas que rebotaron en silencio sobre la hojarasca. ¿Pero qué rayos ocurría? Uno salió del círculo de las hadas. Inmediatamente se le echaron encima y lo hicieron desaparecer en la oscuridad. ¿Pero cuántos había, cielo santo? Hubo un revuelo en las sombras. El siguiente mercenario se detuvo antes de poner un pie fuera del círculo, se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia el mestizo y el moreno. Las manos agarrotadas parecían buscar algo.

____Sintió como si una garra le oprimiese las entrañas, una garra al rojo vivo. Entonces Teru cedió ante la angustia y gritó. Arrodillado en el suelo, cargando aún con Dorwend. Gritó con fuerza y desesperación, como un niño. En su lengua paterna.

____ -¡અહીંથી નીકળો!

____El efecto fue instantáneo. Aquellas cosas, fuera lo que fuesen, se quedaron paralizadas, clavadas en el sitio. Dirigieron hacia él sus ojos malévolos y brillantes llenos de odio. Y entonces se retiraron chillando como cochinillos, atropellándose los unos a los otros. Hasta que no quedó ni el más mínimo susurro.[/color]


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Re: Tiempo de caza [ Solitaria ]

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