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Secretos de Familia

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Secretos de Familia

Mensaje por Zephyrae el Miér Jun 15, 2011 4:50 am

[Escena: Sueños de encuentros Participantes: Solamente el narrador]

He vagado por tantos reinos oníricos que mis fuerzas se desvanecen. Los siglos han sido amables permitiéndome continuar con mi búsqueda. Pero me encuentro cada vez más cansado. Pronto terminarán mis fuerzas.

……………………..

Finalmente les he hallado. A los cinco y no tan distantes de mí. Sus sueños dicen tanto y veo en ellos esperanzas tras tantos años. Es el momento de traerles mientras mis fuerzas persisten.


********************************************************************
[Escena: La playa del Sol Participantes: Phoenix]

La luz del Sol del amanecer se extendía sobre el inmenso mar, el viento acariciaba con calidez su cuerpo mientras la arena bajo sus pies se extendía en todas direcciones, los hermosos velos que caían sobre su cuerpo rozándola apenas.

Phoenix conocía este sueño de playa. Sabía que dormía y despertaría recordándolo todo pues lo había tenido una y otra vez en las últimas semanas. Al principio había caminado por la costa eterna sin llegar jamás a ningún sitio, con el Sol siempre amaneciendo y siempre a su derecha con su dorado color como los ojos de la bella mujer.

Había intentado el caminar tierra adentro en la arena que se extendía hasta donde la vista alcanza pero sin importar cuánto caminara el mar siempre se encontraba solo unos metros a sus espaldas.

Había nadado y había corrido y el sueño no cambiaba, esta vez solamente se sentó a esperar.

Finalmente el extraño llego. Joven y de negros cabellos, sin camisa y usando solamente un corto pantalón como es costumbre entre muchos marinos al estar junto al mar. Su piel bronceada daba muestra de claros músculos y sus ojos como su cabello de un negro intenso.

Llego a sentarse junto a ella. En los primeros sueños Phoenix ya había intentado preguntarle todo, ¿quién erá?, ¿qué era este sitio?, ¿qué deseaba? Pero siempre permanecía junto a ella contemplando el amanecer por unos minutos antes de empezar a hablar.

-Es un bello amanecer el que creas hija del Sol, casi tan hermoso como lo eres tu.- Le decía con una voz llena de cariño y quizás algo de admiración. – Muchos dueños de los sueños eran incapaces de crear algo tan grandioso. Pero por desgracia no me encuentro aquí solo para admirarte. Vengo linda Phoenix a solicitar tu ayuda en algo en lo que solo tú podrás ayudarme. –Continuaba con lo que claramente era la voz de quien imploraba.

- Este sueño es tuyo hermosa gitana, no puedo escuchar tus preguntas y solo he podido enviar este mensaje. Mi nombre es Arkael, y soy el último de los Dueños de los sueños, nuestro reino perdido hace mucho y nuestra sabiduría olvidada. Sé que buscas respuestas sobre los sueños que te han cambiado. Puedo ayudarte y a su vez necesito tu ayuda, ven a mi encuentro mientras mis fuerzas y mi vida persisten.- Continúa su voz volviéndose distantes como si el sonido de las olas la ahogara.

-Ven a mí en busca de respuestas hermosa mujer. Tú y los otros que pueden ayudarme deben venir pronto.- Sus últimas palabras desvaneciéndose y apenas escuchadas. Junto con el sueño que se deshace a mí alrededor cambiando a la escena de inmensas montañas. “Drakenfang” resuena en mi mente como nombre mientras como si volara Phoenix llega hasta la entrada de una cueva, el joven se encuentra frente a esta sonriendo y tras ello despertar.

El mismo sueño una y otra vez y en cada despertar la clara sensación del origen del sueño, hacía donde ir como si las montañas y esa misteriosa cueva le llamaran aun despierta.

******************************************************************

[Escena: Hogar, dulce hogar. Participantes: Sahian]

La mañana se asomaba por la ventana, la luz del sol abriéndose paso por las delgadas cortinas y Sahian abriendo los ojos y hallándose recostada nuevamente en aquella habitación. La cama de cuatro postes altos bellamente decorados y todo en la casa arreglado y armonioso. Flores frescas en diversas macetas y el aroma del desayuno entrando a la habitación.

-Despierta ya pequeña dormilona, el desayuno está listo y tu padre tiene hambre.- Le grita una voz de mujer llena de amor del otro lado de la puerta. Sahian conoce este sueño que se ha repetido en sus noches una y otra vez, reconoce la voz, de su madre sin conocerla. Este es el hogar que debió de haber sido pero si intenta descender solamente hallara un corredor del otro lado de la puerta que se extiende hasta donde la vista alcanza. Aun así en el sueño goza de el amor en esa voz y en cada bello detalle que la rodea.

Siempre ocurre tras un pestañeo, la aparición del extraño que le inspiro a buscar aventuras y del que no ha logrado siquiera averiguar el nombre. En la misma ropa de sus recuerdos y sentado en su escritorio. Leyendo su libro, el que nunca ha logrado abrir pero en sus manos separado. –Buenos días Sahian y espero puedas perdonarme por irrumpir en tu sueño pero encuentro en ti un alma afín.

Tras esto coloca el libro en la mesa cerrándolo nuevamente y continúa. – Tu anhelo y el mío no son del todo diferentes. Te necesito Sahian para poder reunirme con los míos y puedo ayudarte a encontrar a tu gente. Mi nombre es Arkael y poco tiempo me queda antes de morir. Búscame y ambos tendremos esperanzas de encontrar a nuestros seres amados.

La voz se desvanece junto con la casa y Sahian puede verse entre montañas, a la entrada de una cueva mientras el nombre Drakenfang resuena en su mente. El extraño aventurero dentro de la cueva y tras ello el despertar.

Como ha pasado desde que el sueño apareció por primera ocasión Sahian despierta sintiendo el llamado del hombre de sus sueños y la clara sensación de a donde habrá de ir para encontrarle.

******************************************************************

[Escena: Visitando el hogar. Participantes: Gerard]

Gerard se encontraba rodeado por la oscuridad que le protegía. Nunca le había temido a las sombras y al crecer, su poder sobre estas se había manifestado. Las sombras eran lo más cercano que tenía a un hogar ahora que había sido exiliado. Pero las sombras no podían brindarle la compañía que anhelaba.

Aun antes de nacer Gerard había tenido compañía, su hermano gemelo siempre había estado ahí para él y Gerard siempre le había resguardado, sabía que esta oscuridad era un sueño, el sueño que se había repetido una y otra vez en los últimos días. Pronto la oscuridad empezaría a mostrar formas y estas a iluminarse. Gerard estaría nuevamente en su casa. La gran mansión de la familia Sieglein. Era bueno estar en casa aunque fuera unos momentos pero siempre en el sueño volteaba a ver el cuadro en la pared, en donde el y su hermano posaban abrazándose. Idénticos tal gotas de agua pero no por dentro, tras la traición su hermano había demostrado que no era como él. Él jamás le hubiera hecho eso.

-Gerard señor de sombras escúchame. – Le decía una voz a sus espaldas cuando el enojo traído a el por sus recuerdos seguía fresco, sabía que al voltear estaría ahí el viejo mayordomo de la familia, que lo vio crecer y cuido. Quizás una de las pocas personas que estaría dispuesto a perdonar en toda la casa.

-Mi nombre es Arkael y mi dominio es la muerte y los sueños. Tengo una oferta que hacerte, escúchame pues no es esto más que un mensaje.- Decía la figura del sirviente con las palabras de ese tal Arkael.

-Debes venir a mí que puedo ayudarte a recuperar tu hogar o puedo ayudarte a encontrar tu lugar. Ven a mí y ayúdame como otros lo harán y está en mí poder el ayudarte. Mi magia es antigua y se ha olvidado en este mundo, ni siquiera las poderosas defensas de tu familia podrían evitar que la voz de los sueños se hiciera escuchar. Escucha mi llamado y vete recompensado por el anhelo de tu corazón.

Siempre tras decir eso el sueño acababa y Gerard se hallaba en otro lugar. Las montañas Drakenfang, había leído de ellas y sabía que con su gran tamaño muchos secretos se ocultaban en estas. Se hallaba frente a una cueva y dentro de esta el mayordomo. –Ven pronto pues mis fuerzas se acaban señor de sombras.

Despertar. Gerard sabía con sus estudios de ocultismo que tras estos mensajes debía haber una poderosa magia pues incluso despierto podía sentir el llamado de Arkael a través de las distancias guiándolo hacia una pequeña cueva en las montañas Drakenfang.

******************************************************************

[Escena: Pactos de muerte. Participantes: Wilcox]

-Es mío el secreto que buscas amante de la muerte. – Repetía una y otra vez la voz proveniente de los cadáveres que rodeaban al Divium de oscuras alas. –Es mío el secreto que buscas amante de la muerte.- Una y otra vez en decenas de bocas.

Wilcox se encontraba sentado en un trono formado por esqueletos. Sus alas se extendían a sus lados mientras a su alrededor se hallaban muertos los cuerpos de cuantos se habían opuesto a él en algún momento. Por más rituales que había usado antes de dormir este sueño siempre regresaba.

La oscuridad empezó a tomar forma frente a él. Un ser de muerte rebosante de energía nigromántica se mostro ante él y pudo reconocerle por sus estudios. Un necroliche con voz que hacía pensar a su vez en poder y agonía.

-Conozco tu deseo profanador de la vida. Y sé como concederlo. –Decía la imponente figura. – El llamado de la hermosa muerte me convoca a su lado pero antes de partir hay algo que requiero hecho.- El sueño siempre le enviaba el mismo mensaje. – Algo para lo que quiero tus servicios.

-Si aceptas ayudarme te revelaré secretos de la muerte que se perderán conmigo tras mi partida. El imperio del que forme parte, la gloriosa Andeira se ha desvanecido. Largo tiempo alimentando el reino con magia de muerte ya olvidada por todos excepto yo. Sé que eres incapaz de permitir que tales conocimientos mueran así que estas son mis condiciones para que los obtengas.

Wilcox detestaba esta parte del sueño pero era cierto que ambicionaba cuanto le ofrecía la oscura figura.

-Ha de verse liberada mi gente antes de mi muerte y para ello requeriré de tus servicios y los de otros. Ningún mal debe caer en ellos por tu causa o el haberte negado a auxiliarles en esta empresa. Velaras por su bien y el bien de la misión ocultando de ellos tu malvada naturaleza de ser necesario.- Declaraba la oscura criatura exigiéndolo todo con su gran poder como siempre había imaginado que se conduciría uno de los señores de la muerte.- Cuando aquel que más me importa se halle liberado de las pesadillas será entonces y solo entonces cuando te haré partícipe de mis secretos, secretos que en tus manos pueden volverte apto de recibir el don que los Liches han dominado.

El sueño se desvanecía y el lugar cambiaba, las montañas Drakenfang se alzaban a su alrededor, una sombría cueva. Wilcox podía sentir el poder de la magia de muerte drenándolo todo a los alrededores. La oscuridad de la cueva parecía esconder la figura del Liche y tras ello el despertar.

Todavía al despertar Wilcox podía sentir la magia que le hacía llegar en cada sueño ese mensaje. Quien lo enviaba parecía conocer no solo sus secretos sino sus deseos y había pronunciado el contrato sabiendo que sería aceptado. La magia de muerte le conducía a la presencia de este hechicero y con ello le conducía en su camino por el poder que su corazón ansiaba.

******************************************************************

[Escena: Sueños de Sangre. Participantes: Hecate]

La garra caía con fuerza sobre el cuello de Hecate aprisionándola contra el suelo. La risa de su padre parada sobre ella y entremezclándose con los aullidos y gruñidos de la manada creaban una terrible cacofonía a su alrededor.

-Esto no ocurrió así.- Logro decir la orgullosa licántropa mientras intentaba liberarse del impresionante peso de su padre. Sabía que era un sueño. Lo había vivido antes y esta noche al parecer no sería la excepción. Pero aun sabiendo eso podía sentir claramente el peso de su padre aplastándole el cuello.

-Pequeña cachorro, no te das cuenta que si te tire de pequeña fue por algo.- Dijo burlonamente su padre, este era siempre el momento en que su furia se hacía del control. Sus brazos conseguían suficiente fuerza para romper la pierna que le aprisionaba. En instantes todo había cambiado. Hecate un ser de furia pura mataba a su padre nuevamente en este sueño desgarrando el cuello y arrancando su cabeza. Aullando su furia, aullando su venganza, aullando su victoria.

Pero el festejo era corto. Como uno solo brincaban sobre ella toda la manada. Su peso aplastándola contra el suelo y asfixiándola nuevamente. Su furia no podía ser encerrada y el peso de los licántropos eran demasiado para ella. Con cuchillo y garras Hecate se abría paso entre los hombres lobos, desgarrándolos como quien escarba su camino hasta que al fin el anhelado aire y la libertad del peso.

Al levantarse Hecate logra ver la pila de cadáveres bajo de ella. Todos muertos en su búsqueda por liberarse. Y ante ella en todas direcciones llanura interminable sin signos de nada.

Este había sido su sueño tras largo tiempo. Una y otra vez tras haber abandonado a la manada. Tras haberlos dejado atrás cada noche estas imágenes sin cambio hasta la aparición del extraño. El había llegado hace poco y era diferente. Todos los sentidos de la licántropa le decían claramente que no pertenecía al sueño que él era algo más.

-Es una furia impresionante hija de la luna. – Saludaba siempre al llegar. Sentado junto a la pila de cuerpos con el cuerpo de un anciano humano. La barba y su cabellera largas y descuidadas. Su espalda encorvada ya con el peso de los años. Su voz débil y a su alrededor un olor a muerte mientras le preguntaba. – ¿Mas a dónde ha de llevarte que te libre de estos sueños, a dónde ha de conducirte para que encuentres tu camino?

Hecate le había destrozado como a un indefenso conejo las primeras veces por decir eso. Pero el sueño seguía regresando y ahora deseaba saber más de este individuo y las promesas que haría a continuación.

-Me llamo Arkael y mi gente fue sabia como nunca lo ha sido nadie en cuanto a los sueños.- Ríe, siempre ríe tras decir eso como si fuera un chiste o una ironía. – Ven a mí y pon tu furia a mi causa y abriré para ti un camino en tu vida que te lleve a las respuestas que buscas, un camino que te permita dejar atrás los sueños del pasado.

La llanura se perdía junto con el hombre y el olor de los cuerpos muertos. La roca y un poco de nieve tomaban su lugar. Montañas y una cueva. El olor del hombre dentro de esta y tras ello despertar.

Siempre al despertar el recuerdo del sueño y junto a este el llamado, cual aullido de lobo guiándola en el camino ante tan extraño individuo con extrañas promesas.

******************************************************
[Off: Como podrán ver es momento de que cada quien rolee su llegada a la aventura. Es en tres días a partir de este momento el tiempo límite para responder. No requiero posts demasiado extensos, si alguien decide relacionarse con otros en el camino o frente a la cueva respeten sus acciones y tengna oportunidad para conocerse. El entrar y ver el interior del lugar lo manejare en mi próximo post así que no pueden narrar más alla del haber entrado.]
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Re: Secretos de Familia

Mensaje por Hecate Graymark el Miér Jun 15, 2011 3:19 pm

[Escena:Sueños de Sangre Participantes:Hecate]

Se despertó sobresaltada, incorporandose bruscamente y jadeando por la excitación del sueño. Tenia empapada la frente y otras partes de su cuerpo, la ropa se la adería al cuerpo, y el pelo estaba como después de un baño en agua fanganosa. Necesito de unos minutos para recobrar la compostura y situarse. Se encontraba en medio del bosque, la noche anterior había caminado sin descanso hasta el amanecer cuando tuvo que resignarse y acostarse un rato a descansar. No había tenido previsto quedarse dormida, últimamente los sueños no la resultaban nada agradables, aquel sueño se repetía siempre que cerraba los ojos y era tan real que a veces se despertaba confusa sin saber que era un sueño y que la realidad. Pero a medida que la había ido pasando se había dado cuenta que algo extraño había en esos sueños, una parte de ellos sabía que eran más que eso, tan reales como el sudor de su frente.

Se levantó y se estiro sintiendo su cuerpo agarrotado y dolorido. Tenía que empezar a dormir en sitios mas cómodos, el suelo del bosque no se podía decir que fuese precisamente una cama mullidita. Se colocó el carcaj a la espalda y el arco, y cogió la capa del suelo que había usado para tenderse sobre ella y que tuvo que sacudir varias veces para quitar la tierra. Camino sin prisas intentando encontrar el camino que había usado la noche anterior, no tardo mucho en encontrarlo, no se había querido alejar pero de haberse quedado demasiado cerca del camino las posibilidades de que la vieran y que algún malnacido la robase eran altas.

Mientras caminaba no podía dejar de pensar en el sueño, en el extraño anciano y en sus palabras ¿cual era su camino? ¿ que se suponía que quería que hiciese? Y ese lugar que aparecía al final del sueño, parecía que la llamaba y mas extraño aun era el hecho de que lo conocía, sabía que había estado allí en algún momento, pero no conseguía recordarlo.

Pasada ya la media tarde llegó una pequeña ciudad en la que desembocaban varios caminos por los que se veía llegar a comerciantes con sus carretas o a viajeros como ella. Se internó en la ciudad buscando una taberna o posada donde tomar algo y pensar un rato tranquilamente en lo que iba a hacer a continuación. Iba distraída y a penas vio el cartel que anunciaba la taberna, había estado a punto de pasarla por alto cuando el bullicio la hizo mirar. No era el sitió mas acogedor del mundo pero resulto gratificante poder sentarse en una silla, y ser envuelta por las voces y el denso aroma a alcohol y a pipa.

El tabernero la sirvió una jarra de hidromiel de la que disfruto largo rato, absorta en si misma olvidándose de todo lo demás. Podría haber pasado horas allí sin hacer nada pero unas temblorosas manos la agarraron de la camisa para captar su atención.

-¿os ocurre algo niña?- Preguntó cariñosamente la anciana.

Era una mujer menuda, de avanzada edad y con un rostro repleto de innumerables arrugas. Algo en ella la recordaba a una cariñosa abuela que esta preocupada por sus nietos.

-No, solo pensaba- Respondió sin mirar al anciana con la vista clavada en la jarra.

-Soy vieja y se cuando alguien esta preocupado por algo, cuéntame niña lo que te ocurre.

Por alguna extraña razón termino contándole a la anciana los sueños, omitiendo la parte de la pela con su padre y la manada, y por ultimo describiendo detalladamente esas gélidas montañas en donde sabía que debía ir.

-He vivido lo suficiente como para saber que cosas así no se pueden dejar pasar- La mujer la sonrió y coloco una de sus frágiles manos sobre la de ella- Conozco el lugar que describes, estas hablando de las Montañas de Drakenfang

Retiró la mano y antes de que la chica pudiese darle las gracias se había marchado. Se levantó, termino la jarra y pagó al tabernero. Tenía razón eran aquellas montañas las que buscaba, ahora lo recordaba, había estado una vez allí y sabía como ir, con suerte en pocos días habría llegado. Pero ¿Que era lo que se suponía que tenía que buscar allí? ¿Una cueva de centenares que habría en aquellas inmensas montañas? Pero algo la decía que cuando llegase al lugar lo sabría.

ºººººººº


El camino hasta las montañas fue largo y duro, apenas descanso y a veces cuando dormía aquel sueño reaparecía pero más borroso que las anteriores ocasiones. En las montañas se dejó guiar por la sensación de que la llamaban, de que conocía el camino y de que poco a poco se iba acercando a su destino. Al final encontró la cueva, sin ninguna duda era aquel el lugar de sus sueños, el lugar que le había mostrado Arkael.

No tuvo valor para entrar y tampoco sabía que se suponía que tenía que hacer, así que se quedo a las puertas de las cueva, sentada sin saber que esperar de aquello, esperando a ver que ocurría.
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Re: Secretos de Familia

Mensaje por Gerard Sieglein el Miér Jun 15, 2011 5:57 pm

[Escena: Visitando el hogar. Participantes: Gerard]

Estaba en mi casa, en mi vieja casa…que diablos pasaba? Mi hermano me sonreía, mi padre, mi familia me sonreía... acaso yo no estab exiliado

-hijo? – pregunto m padre sutilmente
-si padre?- respondí aun anonadado
-conoces drakenfang?- dijo calmadamente…

Luego de esas palabras el sueño se convirtió en el recuerdo de mi exilio, el conde vino a decirle a mi padre que mi hermano había estado con la sirvienta, lo cual enfureció a mi padre, pero yo intente defender a mi hermano, ante la mirada curiosa del conde, defendí a mi hermano diciendo que el había estado descompuesto en su cama y que no había salido en toda la noche, alo que mi hermano remato diciendo, que yo había sido quien había estado con la sirvienta, me gire sorprendido ante aquellas palabras, al igual que el conde. El conde, casi como un tío para mi, sabia que yo era tímido, que jamás andaría lujurioso, y mi padre pregunto a estos hechos…

-Gerard Sieglein, es verdad que tu has estado con la sirvienta en algo as que una posición de vasallaje!?

Mi mente se nublo, debía condenar a mi propio hermano, que a pesar de traicionarme, era mi hermano, o aguantarme la ira de mi padre

-he sido yo…padre… -


El silencio rodeo al sueño, los colores se perdieron mientras mi padre ordenaba mi exilio, ante esto una voz me dijo “por que… por que defender al traidor?”
Comencé a sonreír mientras me iba…aunque me doliera…. Yo sabía que había sido un buen hermano

-ajajá- una risa detuvo el sueño en seco- increíble que no delataras a tu hermano, ni en tus sueños….

-quien eres!?


-alguien llamado arkael, como en cada uno de tus sueños, vengo a ofrecerte algo…

-drakenfang…? Por que quieres llevarme ahí?

No hubo respuesta, ya había despertado.
El sueño se hacia cada día mas frecuente así como la promesa de un hogar, mi mente solo se fraguaba por el llamado atento de ese tal “arkael”, pensando en la cueva , en esa distante cueva en drakenfang y lo mas importante, el anhelo y deseo de estar con alguien de nuevo. Mis ojos querían cerrarse solo para ver el sueño de nuevo, para ver mi viejo hogar , pero ya era mucho…era hora de ponerse en pie.

Tras haberme decidido, comencé mi viaje hasta drakenfang, para buscar la dichosa cueva, solo pensaba en la cueva, durante los días que duro el viaje. Ya al llegar, note una figura en la entrada, una joven dudosa si entrar o no al parecer, algo que llamo mi atención. Decidí acercarme ala cueva y mirar la entrada con mis propios ojos, solo para pronunciar un débil

-esta es-

Referente a mis sueños, la ser la cueva dichosa de mis sueños…la que prometía un hogar
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Re: Secretos de Familia

Mensaje por Rosalie el Miér Jun 15, 2011 10:28 pm

[Escena: Hogar, dulce hogar. Participantes: Sahian]

Aquella suave y cómoda almohada junto con las sábanas calentitas me abrigan con cariño y seguridad en sueños agradables de una dimensión desconocida de un pasado supuesto. Mi rostro es acariciado por la cálida y esplendorosa luz blanca del alba y abro lentamente los ojos mientras me muevo en el interior de aquella reconfortante cama, en mi mente no habían espacio para cuestionar, interrogar... no, me sentía bien, feliz, y no se me pasaba por la mente otra la realidad que no fuera esta, esta que tanto disfrutaba pero que luego extrañaba y desconocía al despertar.

Bostecé mientras me estiraba y movía los hombros para relajar los músculos, levanté mi espalda y apoyé los pies fuera de la cama, una sonrisa pasó por mis labios al tiempo que me frotaba los ojos para mirar mejor a mi alrededor.

-¡Ya voy mamá!-Exclamé como si fuera algo cotidiano, una frase tan simple y reiterada que usaba todas las mañanas al despertar en este sueño, con una palabra que sencillamente me encantaba emplear; "mamá". Me levanté de la cama y pise el suelo de madera con mis calcetines mientras me planchaba con las manos vestido blanco de dormir que portaba.

-Buen día queridas amigas, ¿cómo se ha portado la noche con ustedes? -Inquiero en dirección a las aromáticas flores posadas en maseteros frente a mi ventana, toma una con cuidado sin sacarla y acerco mi nariz hacia sus pétalos para percibir su aroma, luego con una risa infantil me vuelvo hacia atrás y camino hacia el corredor para ir a tomar desayuno, pero al llegar mis pies se detienen de golpe, mi mano se aferra con fuerza al marco de mi puerta mientras extiendo débilmente mi mano hacia aquel corredor infinito sintiendo aquel deja vu de los sueños reiterados, girándome hacia atrás para volver la vista a mi habitación y abriendo levemente la boca ante la sorpresa de ver a aquel misterioso forastero trayéndome a mi memoria mi verdadero recuerdo, tenía el libro abierto en dos, como muchas veces traté de ver su contenido pero el lo cerraba antes de eso, sin embargo, esta vez hizo algo distinto, me dirigió la palabra, reaccioné algo alarmada por ese hecho pero no evité prestarle suma atención a lo que decía.

Ahora, estando de mi y caminando por el escarpado sendero, sintiendo la brisa fresca propia de las montañas cavilaba sobre aquel hecho, pensando que quizás me lo había tomado muy a pecho cuando realmente solo se trataba de un simple sueño, sin embargo...

–...Búscame y ambos tendremos esperanzas de encontrar a nuestros seres amados-

Me llevé una mano a la sien suspirando, no podía quitarme aquellas palabras de la cabeza, sumando además el espectáculo de imágenes que se presentaron ante mi de manera fugaz, yo jamás había venido a este lugar, no conocía las montañas de Drakenfang, no obstante todo lo que mis ojos veían era lo presentado en aquel sueño, era tan extraño que no sabía si dudar o confiar.

-Drakenfang...-Murmuré como en un suspiro buscando aquella cueva que en sueños había visto, recordé como esa mañana desperté acongojada y algo temerosa pero a la vez curiosa de lo el destino me preparaba en aquella aventura.

Finalmente mis recuerdos se compararon a la perfección con aquella cueva que se asomaba frente a mi, la sentí palpitante de magia, y avancé, atraída como un imán hasta que noté que no me encontraba sola, habían más personas, una mujer y dos hombres, uno de ellos se presentó como Wilcox y dijo algo acerca de compañeros.

-Esto... ¿alguno de ustedes conoce a Arkael?-Pregunté sin entender muy bien del todo porque había más gente reunida en este lugar, quizás eran conocidos de él o tal vez habían sido llamados al igual que yo... no lo sabía, luego, al caer en la cuenta que no me había presentado di un respingo y me apresuré en hacerlo.

-Ah, perdón, no me presenté, me llamo Sahian... gusto en conocerles -Dije haciendo una corta reverencia de solemnidad.
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Re: Secretos de Familia

Mensaje por Phoenix el Miér Jun 15, 2011 10:57 pm

Aquel brillo al final, en medio de la oscuridad; es el sueño que no muere, el que permanece. Y aquella oscuridad, la pesadilla que puede poseerte. En cuerpo. Pues el alma solo pertenece al frágil sueño que parpadea con delicadeza en medio de la nada. Y no espero nada más que permanecer en su profundo delirio, en su agonía por vivir, por pertenecer a un todo.

El pensamiento de un sueño que permanece, en medio de una pesadilla que controla mi mente cada anochecer, es el que me permite no enloquecer.

Si, enloquecer. Sé que te preguntarás que no encuentras el motivo de dicho riesgo, y entonces te lo responderé.

Hace ya unas noches, profundas y vagas, en medio de donde ahora me encontraba, como huésped de una casa de adivinas, que pertenecen a la etnia de gitanas; un sueño, uno que canta la misma canción cada vez que me adentro en sus confines surrealistas, me persigue cual depredador. Sin si quiera prenderme una sola mordida.

Mi mente comenzaba a sentirse exhausta por el acoso, por la inmensa presión que ejercía ya el sueño. Una hermosa playa, asombrosa, cuyo sol resplandecía con armonía celestial en pleno horizonte, reflejando su silueta de oro sobre los mares azules, dejando la estela del cielo sobre el mar, en un tono turquesa abrazador. Y el aire que envolvía mi cuerpo y elevaba mis cabellos, haciéndolos ondular como si fuera la bandera de conquista.

Bajo mis pies descalzos, la sedosidad de la arena blanca, brillante y fina; húmeda por la brisa marina que cobija sus orillas.

Y al inicio, yo había recorrido la playa, buscando, sin encontrar nada que no fuera el mismo sitio donde había comenzado, y así, cada noche había querido buscar más. Sabia yo que los sueños son mensajes, cuando no son de tu propiedad. Y estaba segura, que este sueño no era mío. Yo no lo había creado.

Un mensaje.

¿Pero cuál?

Y entonces me detenía decepcionada en medio de las blancas arenas, y llegaba Él. ¿Quién? No lo sabía, nunca mencionaba su nombre, y sin embargo parecía conocerme bien. Las primeras veces que me cundía aquel sueño, había intentado pedirle respuestas, había estado tan inmersa en pedir respuestas a mis múltiples preguntas, sin prestar atención a lo que me decía. Y no solo aquello. Si no que la voz en mi cabeza continuaba interrumpiendo el sueño, hablándome, queriendo decirme que hacer y yo simplemente bajo la mano de la desesperación me sumergía en ignorarlos a ambos. Pues quería respuestas, pero entonces me pregunto ahora yo misma… ¿a caso no ambos me las estaban dando?

Si. Pero mi paciencia, que ya había menguado ante tanta insistencia del sueño, no me dejaba mirar más allá de lo evidente.

Esta noche iba a ser diferente.

Después de aquella breve y deliciosa cena, mis anfitrionas acudieron a su habitación a dormir, o bien, a acompañarse esa noche como todas las demás noches, a acurrucar sus cuerpos como fieles amantes. Ese amor… que tanto admiro yo. Entonces fue que me dispuse a una sola cosa, dormir con la mente en concreta misión de no sucumbir a la desesperación. Los mensajes son eso, y no siempre suelen venir en evidentes palabras.

Con las ropas de dormir, tome mi sitio en una pequeña cama, que si bien no era la más suave, no era la más dura e incomoda, era confortable y lo necesario.

Y entonces el sueño…

La playa, en su suave esplendor de mañana, con su oleaje cual música de los dioses, con su arena como sábana de las ninfas, y sus colores que el mismo arco iris debe envidiar. No me moví, no corrí, no busque. Solo permanecí en la total calma que decidía hoy embriagarme. Y esperé con la paciencia de un cazador.

Y no tardó demasiado esta vez en llegar aquel hombre de tez bronceada, cabellos y ojos cubiertos de suave ébano, y cuyo cuerpo moldeado por el trabajo estaba. Y mi calma se hizo notar, verlo sentarse a mi lado sin decir yo una sola palabra. Solo escuchando lo que tuviera que decirme. Y ahora cada palabra era tan clara…

Y todo había acabado tan rápido… que al despertar lo único que mi mente querría hacer era recapitular todo. Sus palabras, su tono, su mirada, la petición de ayuda. ¿A dónde debería ir entonces? Y entonces mi memoria me trae de nuevo la recreación de las montañas de Drakenfang.

Tengo que ir.

No podía dejar este sueño como algo inconcluso, ni dejar que aquel mensaje se perdiera en mi ignorancia. No ignoraría esto. Me levanté con premura, era bastante temprano entonces y comencé a tomar mis pertenencias, que si bien son pocas, son valiosas. Y tomé a Sona que yacía en un rincón del pequeño cuarto. Ella en respuesta a ser molestada tan temprano quería escapar de mi mano y continuar su reposo, pero la dejé enroscarse en mi cuello y al poco tiempo, casi atada de mí, volvía a verse dormir.

Y entonces Sandra y Amelia, dueñas de este hogar, que me diese refugio los últimos días. Ya estaban de pie, en el comedor, desayunando gustosamente. Y sonreí con cortesía.

-Buenos días; Amelia, Sandra. Creo que mi partida se adelantará un tanto… solo que tengo que preguntarles algo… ¿cómo llego a Drakenfang?

[….]

No me había tomado más de una semana llegar a los limites del territorio de aquellas Montañas de Drakenfang. Mi emoción era evidente por que podría ser testigo por fin de las respuestas que tanto había esperado. Noches incontables de un sueño que hasta hacia poco había tomado todo sentido para mí. Mi labio inferior estaba siendo prendado por mis dientes, en unas mordidas que denotaban las ganas de estar ahí, el nerviosismo leve que me invadía.

Recientemente, había llegado en carreta, y ahora entre medio de las montañas no podría dejarme guiar por nada más que mi instinto y mis recuerdos sobre el sueño, moldeándolo en mi mente con los ojos cerrados. Como si viviera de nuevo el sueño, y viendo aquella escena levantándose ante mí como un mapa de memoria. Y caminé como no había hecho antes, con ansia, buscando. Todo esto, podría ser una pieza más en el intrincado rompecabezas que conforma la identidad que me espera. Aquel futuro que no encuentro aún. Que no me permite verle a los ojos y encararle. No desesperar, no ahora.

Solo guiada, solo llevada de la mano por mis recuerdos de ensueño, de sueños perdidos en el tiempo pero no de mi mente. Y casi como si señales mismas y dignas de los dioses me trazaran el camino, mis pies ya me habían llevado al pie de una montaña, y donde podía verse una cueva. Como si fueran las puertas a un destino, no hice esperar mi llegada… y suspirando.

Hasta que bajo el umbral de piedra, mis pies se detienen y miran lo que en realidad no querían ver. Había compañía.

“Tú y los otros..”

Así que si habría más. No me hacia gracia la idea, y al verlos ahí reunidos presentándose, hice una mueca de fastidio.

[i] “Nada peor, que compartir un destino, con quienes no conoces. Y de quienes siempre desconfiarás.”

Si. Tenía ella toda la razón. No confío en casi nadie. A veces juraría que incluso no confiara en la mujer que me acompaña desde el umbral de la muerte, del cual salí de nuevo victoriosa. No hice ademán alguno de ponerme a charlar de gusto con nadie, y bajo la entrada permanecía. Sona se había inquietado también por mi propia molestia, y daba vueltas en el bolso, así que introduje la mano y la tomé, dejándola enredarse en mi muñeca mientras esperaba por aquel que me pidió venir.

Vestuario que lleva:

http://4.bp.blogspot.com/_nHQqab41-E4/SFZvXAfDxjI/AAAAAAAAAB4/abJGy4KCDQI/s320/belly_dancer_28.jpg
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Re: Secretos de Familia

Mensaje por Zephyrae el Jue Jun 16, 2011 6:20 pm

[Escena: Tiempo de preguntas Participantes:Gerard, Hecate, Sihain, Phoenix, Wilcox]

Finalmente los cinco habían llegado ante mi hogar. Tras tanto tiempo aguardando por esto no me es posible el estar seguro de si se trata nuevamente de un sueño o finalmente es mi realidad. Cualquiera sea de las dos es momento de llamarles.

*************************************************************

Los cinco viajeros se hallaban al fin ante la cueva. El destino o alguna fuerza que desconocían había arreglado su llegada de manera conjunta.

De la cueva que todos observaban, alternando miradas entre esta y los otros que habían llegado al lugar salió una figura. Diferente a ojos de cada uno de ellos. Que en esta veían al mensajero que se había hecho presente en sus sueños.

Ante los ojos de Phoenix el joven hombre de tez bronceada y oscuros ojos, para Sahian el forastero y aventurero, ante Gerard el mayordomo que llego a conocer en su casa, Wilcox contempla entre las sombras la figura del Necroliche mientras que Hecate ve nuevamente al anciano de su sueño.

-Es bueno el que hayan llegado.- Dice cada una de las figuras a los reunidos a la vez que sus alrededores cambian. –Llevan ya un tiempo recorriendo mi sueño y es en este en el que me han hallado, soy Arkael y yo los he convocado a los cinco pues si alguna esperanza hay de que esta empresa tenga éxito los cinco serán necesarios.

Tras unos instantes solamente todos sus alrededores han cambiado. Cada uno viéndose en su propio sueño, aquel en el que recibieron el mensaje pero esta vez acompañado por los otros cuatro además de Arkael.

-Sé que tienen dudas y el mensaje que les ha traído ha sido corto. Escuchen mi relato y muchas de ellas hallaran respuestas, las dudas que persistan haré cuanto pueda en resolverlas. – La presencia de Arkael es mucho más clara y sus palabras se mantienen con más fuerza. El sueño en si, si eso es lo que es se nota mucho más real.

-Hace mucho tiempo, siglos o milenios no puedo asegurarlo pues el paso del tiempo en los sueños no sigue las normas del mundo. Se forjo Andeira, un reino de sueños, un lugar donde cada habitante era un Dios capaz de crear o deshacer cualquier cosa. Todos los que en esta habitaban habían sido poderosos magos de todo lo largo de Noreth que habían unido sus fuerzas y conocimientos para dar nacimiento a tan mítico lugar para dejar atrás el mundo de tristezas y desesperanzas que cada uno conocíamos.- Tras esto una breve pausa como quien recuerda claramente el pasado, quizás con ilusión, quizás con tristeza.

-Por siglos nuestro poder mantuvo Andeira existiendo pero aun el poder de los grandes magos, nuestra propia esencia empezó a menguar, los más débiles fueron los primeros en morir y con ello Andeira demandaba más de cuantos persistíamos.- La voz claramente so tornaba triste al mencionar cuanto se había perdido, no solo los fallecidos sino el momento de gloria de su reino.- Buscamos poder de cuanta fuente pudimos, objetos mágicos que fueron drenados hasta ser solo caparazones vacíos, consumimos mucho del reino en mantener este mismo y al final no tuvimos otra solución que regresar a la carne en el mundo de Noreth.

-Negándonos a abandonar nuestro reino forjamos este en nuestras mentes, manteniéndolo con vida dentro de nosotros y durmiendo. Magia de muerte alimentaba nuestros sueños consumiendo nuestros alrededores y poco a poco a nosotros mismos pero en nuestros sueños seguíamos siendo jóvenes y fuertes. Despertábamos ocasionalmente para atender nuestros cuerpos y fue entonces que algo cambió.

-Dos de nosotros que profundamente se amaban en el gran reino se hallaron despiertos y compartiendo su amor, el fruto de este un niño de nombre Kandar, primer nacido del reino y posiblemente su nueva esperanza o esa fue nuestra creencia.

-Su madre falleció al darle a luz.- La tristeza es clara en su voz ante los recuerdos. – Pero él nació fuerte y poderoso como nunca ningún mago fue en el reino de los sueños, capaz de crear y controlar todo en este pero junto con su grandeza llegaron sus temores, un infante puro careciendo de su madre o algo constante en el mundo y fue así como sus miedos empezaron a poblar Andeira. Sus pesadillas tomaron forma y muchos murieron.

-Tuve que hacerle frente pero mi poder era ya insuficiente para eso y mientras el mío se marchitaba el suyo crecía y florecía, desesperado le encerré en los sueños, lejos del mundo real y es ahí donde sigue atrapado junto con todos aquellos sobrevivientes del bello reino.- Una larga pausa sigue al relato de cuanto ha pasado y la caída de Andeira.

-Finalmente ustedes llegan a la historia, Kandar les ha soñado y esto puede darles entrada a su reino, los he buscado largo tiempo caminando por los sueños de miles y miles de habitantes del mundo. Mis fuerzas y conocimientos son suficientes para darles cuanto he prometido. Pero antes he de pedirles que liberen a los míos como solo ustedes son capaces de hacer.

-Ya es momento de responder sus preguntas. Mis palabras han sido largas para ustedes pero demasiado cortas para narrar la historia entera de un reino, les escucho a cada uno y he de responderles.

Tras esto Arkael guarda silencio a la espera de sus preguntas.

[Off: A partir de ahora preguntaran y responderé a las dudas que sus personajes tengan. Lo que sigue a continuación es información particular para cada uno de los personajes puesto que su magia y sentidos son diferentes algunos notan unas cosas y otros otras. Usar información de otros sin que estos se las hayan comunicado es considerado Metagaming. Si alguien desea separarse y realizar algunas de sus preguntas para que solamente Arkael las escuche es posible y al solo desear que así sea se encontrara por esos momentos sólo con él en el sueño y la respuesta que le dé será también sólo para su personaje. Cualquier duda con respecto a esto contáctenme por mensaje privado o si lo estoy en el tag]

***************************************************************
Phoenix.
Spoiler:

Ahora que estás tan cerca de su hogar puedes sentir levemente la vida de Arkael, aun cuando su magia es poderosa la fuerza de su vida es ya casi inexistente, está muriendo y no le queda mucho tiempo.

*************************************************************
Sahian
Spoiler:

La tristeza de Arkael es muy grande, sientes como te dijo un espíritu afín al haber sido separado por tanto tiempo de los que ha amado. Su tristeza y anhelo de liberarlos te parece totalmente sincero.

**************************************************************

Gerard

Spoiler:
Tu magia de ocultismo y sombras te deja ver una especia de red mágica rodeándolo todo incluso a ti y a tus compañeros, manteniéndolos en este sueño. Su entretejido es sumamente complicado y fuerte como para que sepas como librarte de ella pero el trabajo es similar a una ilusión en tu entorno. No sabes si algo dentro de esta pueda matarte, al contrario parecería que esta magia por si misma es incapaz de matar a alguien.

*****************************************
Wilcox

Spoiler:
Desde que llegaste a las cercanías del lugar has sentido una gran magia de muerte. Mas por más que la has tratado de estudiar su complejidad hace que parezca responder a principios diferentes a la tuya. Magia de muerte creada y nacida de una era perdida.

El poder de Arkael es claro para ti aunque ignoras por que se encuentra tan débil y a punto de morir cuando podría usar ese mismo poder para salvarse y postergar aun más su existencia. Es claro que no ha hecho el cambio a Necroliche aun cuando sus conocimientos y poder deberían permitírselo.
*******************************************
Hecate
Spoiler:
Tus sentidos te dicen que hay algo extraño en este sitio desde que te acercaste a la cueva. Para ti el sueño no es tan real, los olores parecen estar incompletos y las voces tener un leve tono de ilusión. Como si cada imagen y cada olor hubieran sido creados por alguien que no los comprende o puede ver tan complejamente como tú con tus sentidos animales.
Además de que llevas ya tiempo recorriendo la montaña sin tener un atisbo de olor de algo vivo fuera de ti, tus compañeros y un aroma que supones es el de Arkael.
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Re: Secretos de Familia

Mensaje por Zephyrae el Sáb Jun 18, 2011 12:12 am

[Off: Como he mencionado responderé cuanto me sea posible aun volviendo apostear en el mismo turno, Seguimos en el segundo turno de posteo pero de esta manera pueden todos leer las respuestas a las preguntas que se vayan diciendo para ajustar sus posts.]


[Escena: Tiempo de preguntas Participantes: Phoenix, Sahian, Gerard, Wilcox, Hecate]

El primero en alzar la voz en preguntas para saciar su curiosidad tras el relato fue Wilcox, el ángel de oscuras alas. Sus primeras preguntas claramente en busca del saber el por qué alguien que demostraba tal poder podía tener necesidad de ellos y antes de reunir las palabras para dar respuesta a esto el desear saber si su sueño era conocido por los otros.

-A ese respecto solo he invocado de cada quien su propio sueño. Cada uno observa la forma y el mundo que contienen sus propios sueños. Están reunidos aquí mas ninguno debe de temer pues a ese respecto sus secretos se mantienen ocultos a sus compañeros. -Respondió Arkael comenzando con la última pregunta que se le había hecho.

-Es bueno seas capaz de sentir mi poder, joven Divium, pero mucho de este se encuentra atado a mi gente. Soy yo quien les mantiene con vida a todos ellos y evita que mi gran reino se pierda y naufrague en los eternos mares de los mundos oníricos. Además son ustedes cinco y solo ustedes quienes portan las llaves para entrar y llegar hasta Kadar, cual he dicho el los ha soñado y eso les hace ya parte del sueño donde se encuentra encerrado y se resguarda.- Les declara a todos Arkael. -Sus poderes son variados y grandes mas no es por sus poderes solamente que les he convocado.

-No es solo con poder que será posible logren liberar a mi gente.- Termino de decirles el extraño hechicero.

A la vez que el dueño de sueños terminaba de responderle Wilcox pareció pronunciar algo que se perdió con el al desvanecerse ante la vista de sus compañeros. Ante esto Arkael tuvo oportunidad de darle respuesta a los otros. – No se preocupen de su compañero, simplemente ha deseado preguntarme algo que solo a el y a mí nos concierne. Y en este sitio todos ustedes son capaces también de hacerlo si desean mantener guardados sus propios secretos ante sus compañeros.

********************************************
[Escena: Pactos de muerte Participantes: Wilcox]

El ángel oscuro había logrado como suponía quedar a solas con la imagen del Necroliche. A su alrededor cadáveres de cuantos se habían opuesto en alguna ocasión al temible Divium quien aprovechando el estar ya a solas con Arkael insistió en su duda de si alguno de ellos había visto algo de su incriminador sueño y sobre todo averiguar más del pacto ha ser acordado.

-No será por mano mía que conozcan ellos de tus fúnebres secretos Wilcox. Como te he dicho requiero los servicios de los cinco y no deseo arriesgarme a carecer de su cooperación a causa tuya. – Respondió la figura del Necroliche examinando sus alrededores y regresando la atención al nigromante. – Te nombras joven y aun así claramente has visto que aún persiste en mí algo de fuerza de vida casi del todo consumida por mi magia de muerte. Eres hábil y ambicioso por lo que no pasara mucho sin que tu poder crezca. Serás un digno poseedor de parte de mi legado.

-Con respecto al pacto he estipulado cuanto quiero en el mensaje que te he hecho llegar. Kadar deberá de ser obligado a salir del reino de los sueños. Ya he preparado el poderoso conjuro que te mostrará en tus sueños mi trabajo, con el cual la magia de muerte ha logrado alimentar y sustentar todo el reino de Andeira, aprendiendo y dominando estos secretos podrás volverte apto de reclamar el Don que los mismos Liches han reclamado para ellos.

- Sellaré como te he dicho mis secretos en un conjuro. Cuando Kadar salga del reino de los sueños y mi poder no tenga que seguir sustentándoles mi hechizo te brindara cuando lo desees en sueños el conocimiento que puedo brindarte.- Termino de responderle a sus preguntas Arkael concluyendo con decirle. –Más de un camino a la inmortalidad existe. Los reinos de los sueños son el mío Wilcox, sírveme bien y obtendrás no solo esos secretos sino un aliado en ellos.
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Re: Secretos de Familia

Mensaje por Hecate Graymark el Sáb Jun 18, 2011 7:28 pm

[Escena: Tiempo de preguntas Participantes: Phoenix, Sahian, Gerard, Wilcox, Hecate]

El frío contacto de la piedra en su espalda era un alivio. Aquel lugar la inquietaba, era como ver una imagen de un paisaje tan real que pudiese alagar la mano y pensar que lo puedes tocar, y tan vacío a la vez. Normalmente el mundo era un lugar vivo, incluso en la muerte se podían apreciar sonidos que allí parecían inexistentes. Los olores eran otro mundo, otra forma de ver lo que te rodea, cada ser vivo, cada sustancia, tiene un aroma distinto, pero allí todo eran tan diferente a lo que conocía y tan parecido entre sí, como si un persona hubiese visto una imagen y la hubiese querido copiar solo con una vista en general, cuando el mundo es un conjunto de pequeños detalles, que lo hacen el tapiz más exquisito porque puedes mirarlo mil veces que cada una de ellas descubrirás algo nuevo.

Cuando era pequeña su padre la había pegado palizas enormes porque la aterraba la oscuridad, el estar ciega a lo que te rodea es una sensación de absoluta debilidad, porqué no puedes defenderte de lo que no ves. Ella aprendió que hay muchas formas de ver el mundo a parte de con los ojos, y en aquel lugar no se podía fiar de nada pues todo era una imperfecta ilusión de la que no sabia que esperar.

Parpadeó sorprendida y levanto la cabeza para mirar, alguien la había sacado de sus pensamientos, un hombre, apenas escucho lo que la decía aunque no era un problema, odiaba las presentaciones y todo aquello que supusiese relacionarse con los demás, la gente era tan falsa, te decía su nombre y te sonreían cuando a la primera de cambio te apuñalarían por la espalda, era por aquel intento de rellenar los silencios que a ella tanto la gustaban, pues el silencio entre dos personas podía decir más cosas que mil insustanciales palabras.

Sabía que había más, un hombre al que le había parecido oír musitar algo, su amigo el de la presentación que por su olor era de esperar que no fuese humano, y poco a poco llegaron más, otras dos mujeres a las que presto la misma atención que a los primeros. Se levantó y suspiro, aquello se volvía cada vez mas complicado y en parte seguía sin entender porque estaba allí.

En ese instante mientras se acercaba a la cueva hizo su aparición Arkael, como el anciano que había visto ella, encorvado y desaliñado. El hedor que le rodeaba era a muerte, a cuerpos en putrefacción y sangre, no era precisamente lo que su desarrollado olfato le hubiese gustado olisquear. Mientras el hombre hablaba todo a su alrededor pareció volverse difuso, a la vez que se iba visualizando otro lugar, un lugar que conocía muy bien, el escenario de su batalla, los cadáveres de los licantropos por el suelo y en lo alto del montón de cuerpos, el de su padre.

El anciano siguió hablando y ella le escuchaba aunque no pudiese quitar la mirada del montón de cuerpos. Se acercó más hasta ellos, se inclinó y agarró la cabeza de su padre para poder mirarle a los ojos, unos ojos que habían mostrado tal desprecio hacía a ella y que ahora estaban tan vacíos, en su momento creyó que la muerte de su padre la daría la paz pero eso no era cierto, la venganza solo la causo mas dolor.

Escucho el relato de Arkael con atención, muchas cosas referentes a los sueños y a la magia se escapaban a su compresión, pero no deseaba preguntar sobre ellas, no estaba interesada en ese tipo de artes, se podría decir que temía lo que ese tipo de poder podía hacer, y allí tenía la prueba de ello, que vil truco era aquel que la atormentaba haciéndola volver a vivir aquel recuerdo, que de ser por ella estaría enterrado en su mente para siempre, y jugar con él a su antojo.

-He escuchado atentamente y sigo sin comprender que se espera que hagamos- Se incorporó dejando atrás el montón de cadáveres al que no quería volver a mirar, sabía que ella nunca los hubiese matado a todos ellos, los había conocido bien y se habían convertido por aquel entonces en su familia- En verdad ¿Qué es lo que me ofrece? ¿que sabe usted de mí para pensar que me interesaría arriesgar mi vida por una gente que no es la mía?

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Re: Secretos de Familia

Mensaje por Rosalie el Dom Jun 19, 2011 4:43 am

Mis palabras parecieron haber quedado levitando en el aire, suspiré y me llevé una mano al pecho desviando un poco la mirada de los presentes, no es que no tuviera valor, pero aquellas circunstancias cargadas de desconfianza en un ambiente tensado no me agradaba, quería retroceder, darme vuelta y que mis pasos retomen el camino por el cual habían venido sin embargo la petición de Arakel seguía vigente sobre mi mente, no podía ignorarla.

Yo más que nadie sabía lo importante que era el anhelo de reencontrarse con algún ser querido, y él mismo dijo que necesitaba de mi ayuda para encontrar a su gente, pero ahora le pregunta era... ¿sería verdad? ¿o un mero engaño?, quizás todo esto fuera una trampa, no es que juzgara a la gente por su apariencia... bueno, tal vez si, y muchos de los presentes no me parecían personas tan... amable, y una de ellas confirmaría mis sospechas más adelante al pedir que ganaba con ello, tendría sus motivos tal vez, no soy nadie para juzgar a los demás, pero tampoco para rechazar una petición de ayuda.

Seguido de la llegada de una hermosa gitana de blondos cabellos Arakel, el mismo de mi sueño, haría su aparición desde la cueva, sentía el ambiente impregnado de magia, sentía la electrizante carga envolver mi cuerpo mas no temí y me quedé a escuchar sus palabras, comenzó a narrar lo que parecía una historia de cuentos de hadas, un relato para pasar la tarde frente a una hoguera o meditar, se me hacía difícil aceptarlo como cierto, si bien yo era hechicera mis habilidades no eran de lo mas... eficientes, en múltiples ocasiones me vi haciéndole daño por error a personas que quería o quemando cosas sin querer, no podía concebir en mi mente la existencia de un poder tan grande capaz de crear un mundo propio en los sueños, sin embargo noté la profundo tristeza en cada una de sus palabras, hay cosas con las que no se juega ni se debe mentir y entre eso están nuestros seres queridos, debía echar mucho de menos a su gente, yo lo comprendía a pesar de que nunca conocí a mis padres si siento este profundo deseo de encontrarme con ellos, de conocer mi origen, la tristeza de él debía ser mayor porque los conocía, pasó tiempo, con ellos… pero pensé igual que uno de nuestros compañeros, ¿en qué podríamos ser útiles?, al menos yo ni siquiera sabía controlar bien mis hechizos… quizás solo resultara un estorbo, tal vez mis compañeros fueran fuertes, hábiles, ¿pero en qué podría ayudar yo?

-Dijo que nosotros éramos los únicos que portaban las llaves para entrar y llegar hasta Kandar... pero también dijo que fueron sus propias pesadillas lo qué causo la muerte de muchos, una vez que entremos... ¿estaremos bajo ese mismo peligro?, y luego de entrar ¿qué debemos hacer exactamente?, eso último todavía no lo entiendo bien...-

Me mordí el labio inferior pensando en otra pregunta, miré fijamente a quien tenía la forma de aquel forastero que me impulsó a seguir aventuras - Esto es algo más personal, no es que me moleste que los demás lo escuchen pero dudo que les interese - Solicité entonces lo mismo que el divium, una instancia en solitario con él, y una vez que la obtuve proseguí - Dices que has navegado por los sueños de muchos, entonces tu mas que nadie ha de tener respuesta a lo que busco, pero dime... por favor, ¿has visto en alguno de esos sueños algo en relación conmigo? ¿hay esperanza acaso en mi búsqueda? ¿o es realmente una causa perdida?, sea o no lo ultimo te ayudaré de todas maneras, entiendo tu pena y la comparto, jamás me perdonaría no ayudar al prójimo en algo tan importante como aquello... aunque sigo dudando sobre mi utilidad en este viaje, no se realmente en qué puedo serte de ayuda, has de saber tanto como yo que mi magia aún es inmadura e inestable, sin embargo tienes mi apoyo incondicional en esto-
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Re: Secretos de Familia

Mensaje por Gerard Sieglein el Dom Jun 19, 2011 4:15 pm

Tras haber llegado y analizado, ignore casi por completo a la chica que estaba ahí, pensé que no tenia relación alguna conmigo, algo simple, no todo lo que se encuentra en un lugar se relaciona, esa era mi teoría. Tras unos minutos, una figura de un hombre, al que casi ignore por completo, lo único que preste atención de el, fue su nombre”Wilcox”, estaba concentrado en al cueva , y en los alrededores de la misma, aunque mi concentración no duro mucho. Como a los minutos de llegado el recién llegado, una segunda voz interrumpió mi concentración e intentos de identificar a Arkael, esta vez, femenina. La voz pregunto si conocíamos a Arkael, a lo que la mire de reojo, era una joven pelirroja, al parecer muy emocionada o exaltada por la forma apurada en que se presento, nombrándose a si misma como Sihain. Algo que me llamo la atención es que buscaba a la misma persona que yo, el susodicho Arkael, lo que me hizo preguntar si los cuatro reunidos, que al dar una nueva mirada, una chica de traje revelador y mueca de fastidio, casi salida de la nada, se sumaba, me hizo pensar que no era coincidencia.

Ya éramos 5 personas reunidas, aunque no muy unidas, algo que me levantaba sospecha; peor mi sospecha se aclaro cuando una presencia se
puso frente a nosotros. Era mi mayordomo, o el de mi sueño, el dichoso Arkael mostraba su presencia, los demás miraban cada uno, cada uno con cara de reconocer a alguien familiar, pero, ninguno era conocido para mi, de ellos, y si el tenia la forma de mi mayordomo...la conclusión había sido obvia. Arkael empezó a narrar una triste historia, mientras los detalles tenebres empezaron a aflorar, los recuerdos de mi vieja mansión, mi familia, y el resto de mi pasado. Escuche la historia claramente, mientras observaba los detalles, observaba a mis compañeros, observaba sus reacciones. Al terminar la historia, pude notar una especie de red o barrera rodeando todo , lo suficiente complicada y fuerte, como para comprenderla, destruirla o detenerla, pero era capas de identificarla. Tenia fuertes sospechas, pero aun mis dudas, podía equivocarme, aunque por las pruebas era poco probable; pero mis pensamientos fueron interrumpidos por las palabras de varios de mis compañeros o acompañantes, buscando respuesta, mirando con grandeza, confianza o seguridad la figura de Arkael, a la que observaba con la presencia de mi mayordomo, ya mis sospechas tenían fundamente, ya las pruebas y los elementos se habían racionalizado en mi mente, solo entonce una frase…

-se que es impertinente esto que diré, pero antes de que contestes sus dudas, podrías revelarnos tu verdadera forma, antes de enmascararte con estas ilusiones?-
dije algo serio, me daba mala espina esto de las ilusiones , especialmente cuando habían barrearas de por medio.
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