Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Adios al hogar.
por Rufus Fortis Ayer a las 11:51 pm

» Presentación
por Capitán Pescanova Ayer a las 10:11 pm

» La Incertidumbre de la Magia [CAMPAÑA]
por Margaret Orgaafia Ayer a las 10:06 pm

» Empatía [Evento]
por Katarina Ayer a las 4:22 pm

» Con Honor, Sin Wenkunegen
por Kromul Ayer a las 3:23 pm

» Sistema de corrección de partidas por pares
por Strindgaard Ayer a las 4:18 am

» Cronologia de aventuras y desventuras
por Rufus Fortis Mar Dic 11, 2018 7:31 pm

» Rufus Fortis
por Alegorn Mar Dic 11, 2018 6:49 pm

» Rey Verde (Privada)
por Katarina Mar Dic 11, 2018 2:18 pm

» Ficha de Anya Bal'Sagoth
por Anya Bal'Sagoth Mar Dic 11, 2018 11:53 am




Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


Criaturas Norethianas: Formians

Ir abajo

Criaturas Norethianas: Formians

Mensaje por Varen Tethras el Mar Jul 03, 2018 4:30 am

¿Crees que las Joyas de la Reina son malas? Maldita sea, creo que has vivido debajo de una piedra por demasiado, demasiado tiempo mi amigo. Sabes que, mejor digamos lo contrario, has vivido demasiado tiempo encima de una piedra. En esta zona de la Cordillera, si algo da problemas, muchos problemas, son las jodidas Formians. Imagina todo lo bueno de una hormiga con todo lo malo de una persona, así son esas pequeñas cosas. Recuerdo que cuando era pequeño, una vez mataron y se comieron a uno de mis cachorros. No es una exageración. ¿Quieres escuchar la historia? Mierda, me harás sentirme como todo un viejo al hablar de algo que sucedió hace tanto tiempo atrás.... Tenía unos nueve años, mi padre disfrutaba criando canes para que le ayudarán en ciertas tareas, más que todo vigilar el campamento y asegurarse de poder rastrear cualquier cosa. Los perros eran furiosos, capaces de herirte, pero yo aun así disfrutaba pasar mi tiempo con ello. Una de las perras, llamada Ghalz, significa "Aplastadora". Le decían así por el tamaño que tenía, tuvo una camada de cinco cachorros.

Para entonces, nos encontrábamos de camino a la ciudad, acampando en campo traviesa, buscando de esa forma ganarnos un bien merecido descanso. La perra estaba en el carruaje con sus cachorros, nosotros dormíamos en una tienda de campaña. Daría casi la medianoche, cuando escuche unos quejidos, pero no eran humanos, sino de un animal. Me levante con curiosidad, para notar que los caballos estaban inquietos, parecían agitados. Asustado, corrí a donde mi padre, le dije que había algo allá afuera. "No hay nada ahí, vete a dormir, partimos temprano." El cascarrabias me tacho de loco, pero yo aprendí que rara vez los animales se comportan de manera inusual a menos que surja algo malo. En ese entonces, tome una vara de madera, para comenzar a investigar en las cercanías.

No conseguí nada, pensé que mi padre tenía razón hasta que escuche un aullido, provenía del carruaje y vi que era Ghalz, estaba llorando o al menos lamentándose por algo. Pense que estaba sensible otra vez, pero en ese momento decidí contar. Uno, dos, tres, cuatro... Y el cachorro numero cinco no estaba ahí. Me pareció extraño que la perra no ladrará, por eso comencé a revisarla de arriba abajo, tenía un par de astillas clavadas en las patas, se las quite para tratar de ayudarle. El dolor disminuyo, pero no parecía estar cómoda. Decidí saltar del carruaje para observar mejor el camino... Gracias a la luz de las lunas, pude ver a la distancia algo. Un pequeño grupo de "cositas" que llevaban el cachorro sobre si mismas. El pequeño animal no se movía, lo que me preocupo. Tome con fuerza la vara, corriendo para así lanzar un golpe al suelo, les mande a volar como si fueran... Bueno, son hormigas. Les mande a volar como hormigas.

Comencé a pisarlas, tratando de ayuhentarlas, pero eran muchas, demasiadas. Así que hice lo más inteligente, tome al perrito y me fui corriendo de vuelta a donde mi padre. Algunas de esas cosas se subieron a mis ropas, así que al llegar a su tienda de campaña, créeme, no estaba contento. Tras sacudirnos a esas plagas, finalmente el viejo me creyó. Me dijo que eran "Formigans", un tipo de insecto de las montañas, feroces por su organización y su capacidad para matar cosas mucho más grandes que ellas. En este caso, un cachorro, si... No sobrevivió y ya le habían quitado piezas de carne al pobre. Lo enterramos en ese campo, sin contar tuvimos que tratar a Ghalz con una alta fiebre.

Mi padre me dijo que esas cosas estaban por toda la Cordillera, más numerosas que los enanos y las demás razas, las verdaderas habitantes de las montañas. No había un día que nuestros mineros no abrieran una fosa sin encontrar más de esos insectos. Con esa información, créeme, cada vez que veo a una cucaracha u otra cosa con muchas patas, las piso con fuerza. Nunca nadie fue asesinado por las Formigans o Formians, pero creeme, su picada duele como no tienes jodida idea. Esa noche tuvieron que pasar un buen rato removiéndolas de mi piel y ni te quiero contar lo que le hicieron a la barba del viejo, un completo desastre... La mejor forma de evitarlas es mantenerte atento, siempre que ves a una de esas, créeme, hay muchas, muchas más. Son organizadas, por eso mismo peligrosas, he escuchado que comen incluso gallinas o ratas gracias a su estrategia grupal. Por eso, la ropa gruesa ayuda a evitar ser comido por esas pestes cuando te encuentras descansando por estos parajes.




Hablo #cccc00 - "Pienso" - Narro #ffffff
avatar
Varen Tethras

Mensajes : 60
Edad : 23
Link a Ficha y Cronología : Varen Tethras

Historias de un Enano

Nivel : 2
Experiencia : 150 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.