Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Emphatos [Skurk Äsping]
por Bennett Lun Dic 17, 2018 11:17 pm

» Graag Tronchahuesos [ID]
por Bizcocho Lun Dic 17, 2018 8:08 pm

» Emphathos [Egil]
por Vanidad Lun Dic 17, 2018 3:03 pm

» Plomo y Tinta [Libre]
por Tanets Iskusstvo Dom Dic 16, 2018 10:04 pm

» Emphathos [Evelyn Blake]
por Bennett Dom Dic 16, 2018 8:03 pm

» Emphathos [Envidia]
por Vanidad Dom Dic 16, 2018 2:05 pm

» Un Dios entre Nosotros.
por Strindgaard Dom Dic 16, 2018 5:56 am

» Empatía [Evento]
por Alegorn Dom Dic 16, 2018 3:12 am

» La Esfinge de los Hielos
por Katarina Sáb Dic 15, 2018 9:48 pm

» Ficha de Anya Bal'Sagoth
por Alegorn Jue Dic 13, 2018 10:29 pm




Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


Criaturas Norethianas: Cactilio

Ir abajo

Criaturas Norethianas: Cactilio

Mensaje por Azura el Miér Jul 18, 2018 12:11 pm

Calor, enorme, sofocante e irritante calor. Eso sentía la pequeña forma cubierta por un paño blanco, encima de la otra, más grande y también cubierta de blanco. Azura estaba prácticamente fundida encima del hombro de su golem, quejándose cada pocos pasos.

-Y encima estas ropas nos han costado una fortuna.-

-No deberías haberme comprado una, no siento el calor.-
dijo su golem.

-¿E ir sentada encima de un metal ardiendo? ¡No gracias! Considéralo una inversión.- pero aun así su cola se agitó bajo la ropa, pensando en toda la comida que podría haber comprado con ese dinero. No atunes, porque allí no había, pero aun así…-Espero que esos minerales sean tan especiales como dicen, ¡o si no sufrirán retribución divina!-

-No creo que hacernos perder el tiempo sea digno de un castigo divino.-


-Pero podríamos haber estado salvando gente en ese tiempo perdido, ¡o cabras! Hacernos perder el tiempo influye directamente sobre la bondad del mundo.- Eso callo al golem, que adoptó una actitud pensativa, al menos tan pensativa como podía tener un cacho parlante de metal. Y fue dicha actitud la que propicio que Velsignet se dirigiera directo hacia un cactus, bastante puntiagudos como había comprobado el otro día. La peluda paladina no dijo nada, esperando a que se estampara de lleno para reírse de el por su poca atención, puede que arrojando un “cabezahueca” aquí y allá. Pero entonces el cactus se movió, cosa que según sus no demasiado amplios conocimientos cactiles era raro. Para cuando arrojo las púas, Azura ya estaba bajando por la espalda de su guardaespaldas, oyendo una oleada de clancks antes de aterrizar al suelo, levantando las patas de manera alternativa tanto como podía para no quemarse.

Velsignet no estaba herido, ese era el claro sonido de algo revotando contra su poderosa armadura, pero desde luego lo saco de su profunda reflexión filosófica. -¿Qué ha pasado?-

-Esa planta te ha atacado, cabezahueca, ¡vergüenza debería darte!¿qué diablos le has hecho?-

-No creo que un cactu…- su contestación fue interrumpida por otra oleada de clancks metálicos. –Está bien, CREO que un cac…- clanck clanck clanck.

-Está agujereando la ropa, ¡zúrralo zúrralo!- la gata prácticamente podía ver la ropa soltando monedas tras cada clanck, monedas que jamás recuperaría aunque de alguna manera aprendiera a coser.

-¿Por qué estas bailando?- clanck clanck clanck. –Está bien.- su metálico acompañante desenfundo su enorme hacha con elegancia, y la giro sobre su cabeza en un gesto para impresionar a… absolutamente nadie, porque Azura estaba demasiado ocupada no quemándose las patitas y su enemigo era un maldito cactus. El giro paro en seco, con sus manos firmemente sobre el mango y realizó un golpe vertical, de abajo a arriba, que se estampo de lleno contra el cactus, como si eso tuviera algún merito, y lo mandó volando con el equivalente al pecho abierto en canal, cosa que si fue bastante más destacable.

-Crees que… ¿se puede comer?- preguntó la gata, mirando a la agonizante planta.


Spoiler:

avatar
Azura

Mensajes : 29
Link a Ficha y Cronología : Azura

Nivel : 2
Experiencia : 200 / 1000

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.