Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Adios al hogar.
por Rufus Fortis Ayer a las 11:51 pm

» Presentación
por Capitán Pescanova Ayer a las 10:11 pm

» La Incertidumbre de la Magia [CAMPAÑA]
por Margaret Orgaafia Ayer a las 10:06 pm

» Empatía [Evento]
por Katarina Ayer a las 4:22 pm

» Con Honor, Sin Wenkunegen
por Kromul Ayer a las 3:23 pm

» Sistema de corrección de partidas por pares
por Strindgaard Ayer a las 4:18 am

» Cronologia de aventuras y desventuras
por Rufus Fortis Mar Dic 11, 2018 7:31 pm

» Rufus Fortis
por Alegorn Mar Dic 11, 2018 6:49 pm

» Rey Verde (Privada)
por Katarina Mar Dic 11, 2018 2:18 pm

» Ficha de Anya Bal'Sagoth
por Anya Bal'Sagoth Mar Dic 11, 2018 11:53 am




Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth
Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth Cuentos de Noreth

Las afiliaciones hermanas se hacen por invitacion de nuestros administradores hacia otros Admins de los foros que decidamos, o por invitaciones de ellos hacia nosotros, sin embargo nos reservamos el derecho de admision de estas mismas pues seran solo una limitada cantidad y minima. Para mayor informacion acuda a la sección de Afiliaciones


Primer viaje, nuevos caminos

Ir abajo

Primer viaje, nuevos caminos

Mensaje por Amelie Winter el Dom Ago 05, 2018 9:28 pm

Era una mañana como cualquier otra. Me desperté y me levante de la cama, estaba en mi casa, en aquella cabaña tan importante para mí. Ese día tan normal, había pensado que iba a ir al lago a descansar un rato, estar con los animales y respirar aire fresco, pero el sonido de la puerta irrumpió en mis pensamientos. Era Lorien el que tocaba, al cual inmediatamente deje entrar . Le ofrecí [/color]algo de mi desayuno, Sándwiches y algo de jugo de naranja que había alistado para ir al lago.
- Hola pequeña, te tengo una misión- dijo dando unos bocados al emparedado que tenía enfrente.
-Dime Lorien, Sabes que puedes confiar en mi para lo que sea, tú me entrenaste- De verdad estaba ansiosa porque Lorien terminara de comer y me dijera que misión era, pero el Elfo seguía comiendo, teniéndome en tensión y haciendo que mi estómago doliera de tantos nervios. Por fin cuando terminó de comer, me dijo que tenía que ir a recoger un encargo que le había llegado a la taberna del pueblo y que no podía ir porque le esperaban asuntos complicados en el bosque.
-me puse nerviosa por nada, es una misión muy fácil-
-Tranquila pequeña, no sabes que peligros te vas a encontrar allá afuera, debes de llevar tus armas y las cosas de tu caballo-
-Pero… ¿Por qué tendría que llevar tantas cosas?, solo es otra excursión al pueblo Lorien, no va a pasarme nada-
-Es mejor ser precavida, que no serlo, ¿qué tal que encuentres a alguien en los caminos y no sea tan amable como esperas?, ahí señorita encontraras un motivo para hacerme caso-
-está bien…- Junté todo lo que Lorien me dijo y alistamos a Black, mi amigo de cuatro patas y una vez que todo estuvo listo comencé mi viaje hasta la taberna del pueblo. El viaje comenzó algo ameno, como había predicho, pero si tuvimos que parar algunas veces a beber agua y a que Black descansara un momento, él era importante para mí, no iba a dejar que se lastimara por mi culpa.
-Ay amigo que bueno que vinieras conmigo- le dije acariciando su hocico–Yo sola no hubiera llegado tan lejos- de repente se oyeron unas ramas crujir por los arbustos y pasaron por mi mente las palabras de Lorien…

“-Tranquila pequeña, no sabes que peligros te vas a encontrar allá afuera, debes de llevar tus armas y las cosas de tu caballo-
-Es mejor ser precavida, que no serlo, ¿qué tal que encuentres a alguien en los caminos y no sea tan amable como esperas?, ahí señorita encontraras un motivo para hacerme caso-.


Me puse tan nerviosa que agarre mi arco lo mas rápido que pude y me puse en guardia intentando escuchar de dónde provenía aquel ruido. Hubieron unos pocos minutos donde la tensión se podía cortar con un cuchillo y… salió de entre los arbustos un pequeño conejo con manchas. Entonces respiré, baje mi arco y me acerqué a la dulce criatura -hay pequeño amigo, he de admitir que si me asustaste…, pero deberías salir del camino o algún despistado te atropellara- dije cargando al pequeño conejo y poniéndolo otra vez en donde había salido, a un lado del camino entre las plantas. Me volví a montar en Black y  partimos, todavía teníamos dos días de viaje y esto acababa de comenzar.
En las noches hacía fuego, cazaba algún animal y lo ponía allí para poder comer. Con Black dormíamos a pleno campo viendo el hermoso cielo estrellado con las 3 lunas sobre nosotros, y como había fuego en la noche no pasábamos frio. En las mañanas simplemente alistábamos nuestras cosas y partíamos hasta que tuviésemos que parar por el cansancio, al término de los dos días llegamos al pueblo. En mi mente surgieron muchos recuerdos no muy agradables, pero pude hallar la taberna fácilmente.
Cuando llegamos se escuchaba hasta afuera el alboroto que tenían las personas adentro; gritos, música y hasta algunos golpes. Me baje del caballo, lo até en el amarradero y me dispuse a entrar.
De repente un hombre más alto que yo, que podría medir perfectamente un metro ochenta, si no es que más,  salió del bar como buscando algo, miró de un lado a otro hasta que sus ojos se cruzaron con los míos. Tenía ojos color marrón muy obscuro y tenía su cabello corto pero se distinguía un color castaño.
-oh… ¿puedes ayudarme con algo? Tengo un problema ahí dentro- mientras se dirigía hacia a mi
-yo solamente vine a recoger un paquete de un amigo, no puedo demorarme mucho o se preocupará- dije algo asombrada por su pregunta, y con mucha curiosidad por saber de qué se trataba.
-si nos haces el favor te recompensare bien- este ofrecimiento no sabía cómo tomármelo pero acepté. Entramos en la taberna juntos y la escena fue un poco confusa, pues había mucha gente en el lugar.
-El problema está debajo de esa mesa, no sabemos qué cosa es  lo que hay ahí, no se deja ver. Pero si sabemos que habla- en ese momento mi cara era un mapa, pues estaba tan confundida que no sabía que decir. Intentando comprender me acerqué a la susodicha mesa y me agache para poder ver a la criatura en sí, no se veía bien que había allí abajo.
-¿me pueden dar una linterna?- le pedí al hombre con el que hablé antes. Él tomó una linterna que había en una de las paredes y me la dio. La puse en el suelo metiéndola debajo de la mesa y pude ver muy claramente que era una Gata, sus ojos eran amarillos y grandes, ella era un poco más grande que otros gatos que había visto, sus orejas eran puntiagudas y tenía los bigotes largos. Su pelaje, el cual era atigrado pero de color naranja, se veía muy limpio y desenredado. En cuanto la vi pensé en tres opciones, la primera era sacarla a la fuerza, pero con toda la gente que había en la taberna intentando sacarla, suponía que eso ya lo habrían intentado y no iba a funcionar. La segunda era hablar con ella, y como era un gato  podría intentar comunicarme y hacerla entrar en razón para que saliera o podía dejarla donde está. Así que tomé la decisión de intentar convencerla de salir de donde estaba.
Me senté con mis piernas cruzadas mirando directamente a la Gata y Comencé a platicar.
-Hola gatita, sal de ahí minina- Realmente y aunque ya lo sabía no me esperaba lo que vino después.
-Hola humana, puedes hablar normal si quieres- Dijo moviendo la punta de su cola de un lado a otro
-¿¡HABLAS!? , es claro que hablas el tabernero me lo dijo, oh por los dioses no me esperaba esto- Mi cara en ese momento fue de sorpresa y alegría, afín podría hacerme amiga de un animal que respondía -¿Cómo te llamas pequeña?-
-jajajaja debiste haber visto tu cara, es la misma que pusieron todos al ver que hablo- comenzó a reírse-Mi nombre es Fel y la verdad me estas cayendo mejor que esos humanos de allá- Sus palabras me hicieron eco en el corazón y sentí que al fin estaba haciendo una amiga con la que podría hablar
-Gracias Fel, tú también eres muy agradable para mí, pero dime… ¿Por qué estas debajo de la mesa? ¿No te gustaría salir de ahí?-
- La verdad si me gustaría salir, pero tengo mucha hambre y el tabernero no quiere darme de comer, por eso me escondí aquí-
-¿Qué te gusta comer?, puedo pagarlo si gustas y así todos estaremos mejor-
-me gusta la leche, los ratones y el atún- la gata se relamió la boca, debía tener mucha hambre por lo que me levanté del suelo y fui en dirección al tabernero. -¿Podría darme por favor algo de leche en un cuenco, y un poco de atún o pescado?-
-¿Quién te crees que soy? niñita, tu no me das órdenes a mí, esta es mi taberna y no le damos de comer a animales sucios que no pagan, por aquí- su falta de nobleza y gentileza despertó algo en mí que muy pocas veces había visto.
-Mire Señor, si quiere que esa gata salga de una de sus mesas, y la gente pueda sentarse a comer, tomar o las cosas que se hagan aquí, usted va a darme ese plato con leche y un pescado o de verdad que a su taberna le va a ir muy mal-
-¿Qué vas a hacer si no te la doy? ¿Dispararnos con tus flechas? ¿O tal vez comenzar a golpearnos? Te recuerdo que hay una ley que prohíbe las peleas en las tabernas y que si comienzas una pelea, iras presa- dijo con una sonrisa maliciosa, mientras tocaba mi arco.
-No voy a comenzar una pelea de Taberna, pero si puedo destruir el lugar- Deje aparecer mis alas y volé lentamente hasta el techo, hice soplar el viento con ellas, haciéndoles pensar que las sacaba por mis manos. Ellos creyeron en mi mentira y le dio tanto miedo al tabernero que alistó la comida y me la dio.
Yo volví a esconder mis alas y cuando pude tomar los platos fui junto a la mesa poniéndolos en el suelo-toma gatita aquí está tu comida- La gata salió de su escondrijo y comenzó a comer.
Cuando termino, de la gata comenzó a salir una luz blanca y ella se transformó en una chica con orejas de gato, su cabello era blanco y corto, su estatura era un poco más alta que la mía pero no tanto y si era delgada. Tenía los mismos ojos amarillos que en su forma gatuna y la misma mirada penetrante.
-Muchas gracias muchacha sin nombre, me gustó la forma en que asustaste al tabernero- Comenzó a reírse con muchas ganas
-¿muchacha sin nombre? Ay es verdad no te he dicho como me llamo, mi nombre es Amelie, Amelie Winter. Mucho gusto- Nos dimos las manos, y después Fel salió de la taberna a algún lugar desconocido para mí, mientras yo recibía el paquete de Lorien.
-Muchacha perdón por lo de antes, es que no me gusta gastar mi comida y esfuerzos en animales que no van a pagar- Aún molesta con el castaño le di unas monedas que traía en mí  bolsita de Kulls - La próxima vez debería ser más amable si quiere que la gente venga a su taberna y por la recompensa no se preocupe la deuda esta saldada- Salí de allí esperanzada en volver a ver a esa chica, desamarré a Black, me monte y nos fuimos camino a casa a llevarle el paquete y una gran historia a Lorien.


Última edición por Amelie Winter el Miér Ago 08, 2018 7:58 pm, editado 1 vez
avatar
Amelie Winter

Mensajes : 12
Edad : 28
Link a Ficha y Cronología : Amelie Winter

Cronologia de Amelie

Nivel : 1
Experiencia : 200 / 500

Volver arriba Ir abajo

Re: Primer viaje, nuevos caminos

Mensaje por Bizcocho el Lun Ago 06, 2018 7:10 pm

Ha sido un buen hijra, la verdad, bastante interesante. Ahora procedo a dar color. Por cierto, un recordatorio: ponga el link de la ficha tanto en su perfil como en su firma.
avatar
Bizcocho

Mensajes : 159
Nivel : 1
Experiencia : 0 / 500

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.