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De nuevos amores y viejas venganzas

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De nuevos amores y viejas venganzas

Mensaje por Zephyrae el Vie Jun 24, 2011 5:39 pm

Los inmensos muros de la legendaria Phonterek resguardan como siempre la riqueza de la ciudad, sus majestuosos palacios y mansiones albergan en su interior valiosas muestras de arte recolectadas por todo Noreth así como gemas y muchísimos más tesoros.

Tanta fortuna sin duda ha de ser bien resguardada mas aun cuando la ciudad se mantiene a salvo de cualquier ataque por sus impresionantes defensas y sus alianzas militares existe siempre entre los hombres los que dan nacimiento a la avaricia y con esta al crimén.

****************************************************

[Introducción como Narrador]


La escena se abre mostrando una habitación bellamente decorada. Las cortinas de telas importadas se encuentran cerradas y son las luces de las bellas lámparas en su interior lo que la mantiene iluminada, al centro un hombre atado con solo un brazo libre extiende su firma sobre un documento. Elegantemente vestido y ya viejo el hombre se ve golpeado. Su rostro aun tiene sangre que no parece ya ser fresca.

-No entiendo porque no podemos llevarnos nada Chest, este tipo esta Forrado y con solo las joyas que lleva puestas podríamos vivir cómodamente en muchas otras ciudades.- Dijo un individuo de delgada apariencia. Sus rasgos haciendo pensar en alguna especie de roedor pero aun en el límite de lo humano.

-Te lo he explicado ya mil veces pequeño idiota, mientras los Fénix de la noche sigamos obedeciendo a nuestro generoso patrocinador tendremos muchas más riquezas y lo que es más importante seremos intocables en esta ciudad. – Le respondió un sujeto de gran tamaño, más aun por su enorme estómago. Chest como su grupo lo conocía o Barón Chestire como se le conocía en las cortes de Phonterek, un nuevo noble recién elevado a l título por misteriosos servicios prestados a individuos de gran importancia.

-Todo lo que hacemos aquí es bonito y legal o no lo es duque Varail, solamente somos facilitadores de los trámites del reino. – Dijo nuevamente Chest a la vez que reía y levantaba el rostro del golpeado individuo. – Mientras sigamos de esta manera nadie puede hacernos nada mientras los fénix de la noche se vuelven cada día mucho más ricos. Oh bella Phonterek cuanto tiempo que no regresará echado a la basura entre perdedores.

Tras esto inicio nuevamente sus carcajadas, los guardias de la mansión ya muertos por sus hombres incapaces ya de hacer algo para proteger a su señor.
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Re: De nuevos amores y viejas venganzas

Mensaje por Zephyrae el Sáb Jun 25, 2011 8:56 pm

Fragmento del Diario de Zephyrae

El amor es una de las fuerzas tras la gloria de la naturaleza misma y como tal es poderoso. Mas como todas las grandes fuerzas puede crear o destruir.

He visto personas ser transformadas por esta fuerza, mujeres y hombres que al dejarles entrar en su vida les hace cambiar muchas veces para bien otras no tanto. Nadie posee las llaves de la puerta del corazón más que su propio dueño, pero por amor abrimos estas puertas y quienes lo hacen sin cuidado de sus actos muchas veces terminan pagando un alto precio.

La madre que se ciega a los defectos de sus hijos y los engrandece disculpándoles todo y brindándoles falsas ilusiones que tarde o temprano habrán de terminar en peligros o soledad. El amante que todo lo entrega ciego por amor de la traición de aquella a quien idolatra. La hija que por amor se aparta al creerse dañina a quienes la aman y pierde fe en si misma al ver tras su amor mucho mejores a los otros.

Cual fuego suelto en el bosque el amor puede causar enormes heridas, mas no es el astro rey la esencia del fuego mismo y con la calidez y paciencia adecuada es posible que el amor restaure cuanto ha destrozado como el Sol al bosque, llega a tomar tiempo pero he visto que con amor puede superarse cuanta herida ha sido causada en el corazón.


************************************************************

El bosque de Phusis es inmenso y para la gente de este, hadas y silfos, aun más. Los reinos feéricos, como son conocidos en su conjunto albergan muchos tipos de sociedades y culturas nuestras, cual si el bosque entero fuese un pequeño esquema de la inmensidad de Noreth y así como en este hay desde tribus salvajes hasta reinos pacíficos y de pequeños pueblos a grandes imperios.

En todos mis viajes por los reinos humanos, creo que en Phonterek he encontrado el reino de mayor parecido a la corte de Selenyad de la que provengo. El viento que me ha traído aquí me ha permitido contemplar los incontables palacios que le adornan. En sus ventanas se alcanzan a ver humanos y muchas otras razas con elegantes atavíos, el arte abunda e incluso en sus calles el orden parece mantenerse mucho más que en otras caóticas ciudades.

Mas llega el tiempo de dejar tras de mí el vuelo y la forma del Silfo y permitirle a mi magia llevarme al tamaño humano, escondido mas ya en el interior de la ciudad.

Es curioso como en este sitio mis propias ropas no resultan tan llamativas, muchos otros se mantienen vestidos de vivos colores con prendas, que buscan no solo la elegancia sino dar un tanto de arte a la visión que presentan.

Al recorrer las calles empiezo como sea a notar claras diferencias. En estas los nobles se mueven por carruajes, en su mayoría de ventanas cerradas. Los que en caballo andan e incluso aquellos que a pie transitan, no parecen dedicarles ni siquiera una mirada a los demás en las calles como si algún extraño hechizo les mantuviera invisibles y alejados de su percepción.

Otra clara diferencia es la constante presencia de guardias, en pulidas armaduras que mantienen vigiladas las calles de la ciudad.

Las nobles por contraparte hermosamente ataviadas pasan solemnemente, siempre seguidas de sus damas de compañía son tales comitivas quienes más parecen prestarme atención. Sus sonrisas y miradas recordándome claramente a las atrevidas hadas de mi tierra.

El día se acorta tras mis paseos y aun cuando muchas calles se mantienen con gran iluminación las risas de un cercano establecimiento parecen a mis oídos invitación para aproximarme. El lugar, un pequeño bar a modo de taberna y las risas son las propias de hombres y mujeres departiendo en la bebida. Entro dirigiéndome a la barra y tras ordenar una copa de vino tengo oportunidad de estudiar a los reunidos.

El grupo en sí se ve bastante animado y entre la música que tocan en el sitio y la influencia de las espiritosas bebidas, por mi parto tanto entusiasmo me resulta tan intoxicante como el vino en mi copa y decido que es momento de entretenerme un poco.

Solo toma unos momentos el ver en el grupo a través de sus miradas como el deseo de algunas damas está claro con respecto a los jóvenes. Miradas tímidas pero llenas de significado que brotan de sueños que desean ser escuchados y a su vez miradas no tan discretas de los jóvenes que se ven indecisos en buscar la atención de la dama que sus ojos persiguen.

No es mucho trabajo el usar un poco de magia Feérica para brindar confianza a quien le necesita y quizás un poco de temeridad a la que solo le falta un poco para iniciar claro coqueteo con el objeto de sus afecciones.

Me mantengo de esta manera entretenido al ver la curiosa danza de los romances humanos, indecisos en muchas ocasiones en su acercamiento pero una vez decididos entusiastas en extremo. Quizás el ocasión empujón con algo de mi magia de aire, para darles pretextos de estar más juntos.

Tras mover juntos a otra pareja me doy cuenta de que en mi constante diversión deje de percatarme de que era observado. En una esquina del bar, inadvertidamente por la mayoría se encuentra en solitaria mesa una hermosa mujer.

Sus manos juegan mezclándose en sus cabellos oscuros, clara piel mezclándose en estos mientras su negro vestido mantiene ese mismo sensual y atrayente contraste. Es bella y atractiva mas aquello que me atrapa desde un inicio son su mirada y sonrisa, entretenidas y a la vez juguetonas.

Sus ojos no solamente se cruzan con los míos sino que los atrapan. Es breve el tiempo pero claramente noto como mi mirada no pretende partir de la suya, toda ella es atrayente, la leve separación de sus labios y su pose completa parecen seducir y a la vez conservar su distancia, como atrayéndolo a uno e invitándolo a perderse en esos labios.

Tan sorpresivamente como me atrapa me libera de su mirada, girando el rostro y haciendo parecer que nada ha ocurrido. Dejándome a la vez intrigado y algo confundido pero sabiendo claramente que desea jugar y este es un juego que en verdad deseo.

Me ha estado observando y si en su mirada leo bien su sagacidad sin duda se ha percatado de mi pequeño entretenimiento y eso aumenta más mi curiosidad puesto que más que asustada o enojada se ve alegre y traviesa en esa silla. Mientras con la mirada recorre el resto del lugar.

Me levanto y con mi copa en mano me acerco lentamente a su mesa. Mi traje el propio de las cortes de las hadas claro, mis cabellos rubios y revueltos mientras que mi sonrisa en labios se mantiene alegre y quizás en similitud a la suya un tanto traviesa.

-Innolvidable es la noche en que belleza como la suya puede ser contemplada hermosa dama. – Le digo al tiempo que me permito una leve reverencia y extiendo a ella, aun sentada, mi diestra que se encuentra libre de la copa. –Mi nombre es Zephyrae y deseo saber si el destino le ha traído aquí para que nos conozcamos o simplemente es terrible fortuna bromeando con mi corazón y mis deseos. ¿Será posible el que me invite a sentar con usted esta velada y darme por atrapado de su mirada y sonrisa?

Es tentación sin duda alguna el hacer uso de mis poderes, mi magia capaz de despertar en ella toda clase de sentimientos mas me encuentro prendado de la mirada que logré percibir y no me gustaría hacer trampa alguna en un juego que parece iniciar de tan deliciosa manera.
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Re: De nuevos amores y viejas venganzas

Mensaje por Charlotte De Rais el Lun Jul 04, 2011 1:14 am

Estaba ella en aquella taberna, recluída y aprisionada como de costumbre en aquellos lares y en sus rutinas. Y es que Charlotte Quimerae de Rais, no era de las que se callan con facilidad y sonríen ante la evidencia de la que es expuesta.

La noche está a punto de caer y Thomas, el hijo de tabernero gordo y orgulloso la despierta de su sueño.
¡Jessica!

Oh sí, Clarlotte, miente y mucho, además. Jessica Adams, tu número comenzará en breves…Te doy veinte minutos para asearte, bajar, cenar y exhibirte.- dijo con voz amenazante. La señorita Quimerae, se despertó al choque de los puños del tabernero contra la pared, cubrió su desnudez bajo una sábana blanca y a paso ligero fue hacia la puerta sin abrirla.

Ha... ¿Habéis encontrado al bicho?- preguntó con temor, principalmente posó su mirada en la puerta, como si el tabernero, allí estuviera; luego hacia la ventana, pensando en escabullirse. Bastante nos ha costado, pero tranquila, encantadora de serpientes, a ésta le hemos quitado el veneno, no te librarás de pagar tu deuda tan fácilmente, tenemos a gente mirando tu ventana por si vuelves a hacer el numerito ese de la escapada.- contestó Thomas entre risas y lo que parecía burla. Sus pesados pasos se hacían sonar a través del pasillo interior y el propietario del bar bajó a atender a los que realmente le importaban, sus comensales y clientes.

Cuando ella escuchó los pasos, ató la sábana por encima del pecho y abrió los ventanales, efectivamente, había vigilantes. Con rabia, golpeó visiblemente el marco de la ventana.
Como oveja que al matadero es destinada, se deshace del nudo de la tela, resignada y deprimida, Charlotte se aseó lo más rápido que pudo, maldiciendo la mentira que hizo cuando dijo que ella hechizaba a las serpientes con la mirada; y que cuando ellos le trajeran una, ella danzaría con el reptil. ¿Tendría otra ocasión de escapar?

Sus ropas eran vaporosas y colmadas de adornos que a un simple gesto reaccionaban y chocaban entre sí, haciendo sonar cada movimiento, el de sus caderas, muñecas, tobillos y pecho. El sigilo que la caracteriza quedaba nulo ante tales atuendos.

Bajó cabizbaja y se dirigía hacia una de las mesas escondidas. Pero si hay algo que no soporta la mujer, es que la toquen sin su permiso ni consentimiento. Y un ebrio, lo hizo, un cachete seco en su retaguardia la hizo detenerse. Su primer impulso fue el de estampar el reverso de su mano contra el rostro del hombre, de tal forma que, los adornos, se le quedasen incrustados en él; pero miró hacia atrás, donde la barra del bar estaba y se controló, por ese mismo impulso estaba ella apresada ahí. No deseaba tener que bailar mucho más si no era necesario. Sonrió fingida y forzadamente hacia el borracho y siguió caminando, curvando la sonrisa hasta poner un rostro asqueado.

A su mesa asignada llegó, esperando a que la rechoncha esposa "del jefe" la mire con envidia, como siempre para que esta mujer mayor coja un plato y le sirva de lo que fuera el plato del día. La rutina de esa ceremonia de malas miradas hacia Charlotte, la hizo buscar algo diferente. Y a él le encontró, alto, rubio, ojos claros.
Vaya, vaya, un rico desconocido- susurró observando sus ropas. Se reclinó sobre su silla, sacó pecho y sus dedos jugaban con con el cabello ébano. Jugaron las miradas y ella sonrió victoriosa al verlo acercarse con una botella de vino, con el dinero que de él podía robar, ella sería libre.

El hombre, hay qye decirlo que la atraía de sobremanera y tal vez sea recíproco por las palabras que Zephyrae le expresa. Raro nombre en realidad, tal vez un apellido sea, quizá. Se acomoda, sentándose bien y lo hace lentamente como si de cada movimiento de su cuerpo, dependiera su vida, los adornos realzaban cada desplazamiento con un dulce tintineo. Una pequeña patada le da a la silla de enfrente y su delicada mano derecha se abrió ante él, ofreciéndosela.
No lo se, querido mío, pero estoy ansiosa por descubirlo.- terminó sonriendo y comiéndoselo con los ojos, la lujuria y la picardía estaban visiblemente presentes en cada brillo de sus castaños ojos.

Pero rompiendo contra todo pronóstico de noche romántica de pasión desenfrenada, el "queridísimo" hijo del tabernero la tomó del hombro y con una sonrisa, ladeó su cabeza, dándole a entender que se debía a su público y a su deuda.

Charlotte aguantó la respiración y expiró el aire desinflándose.
Disfrute del espectáculo, señor Zephyrae.- dijo ella guiñándole.
Thomas y ella se metieron por donde unas cortinas le ocultaban y el hombretón le hizo entrega de su larga compañera.

Ni tu a mi ni yo a tí nos caemos bien, pero compórtate esta noche.- dijo ella como si la mamba negra le entendiera cuando Thomas mandó parar la música, para presentar a "Jessica Adams", la bailarina de serpientes.

Tras los aplausos, la pequeña orquesta comenzó a tocar y Charlotte bailó con el animal de fría sangre rodeando su cuerpo.
En realidad, le fue bien, la pesada serpiente se comportó favorablemente, seguía cada giro de cintura de la mujer con facilidad, e incluso se mantuvo a su alrededor cuando Charlotte la soltó por los suelos y también cuando la mujer quiso que ella reptara por su pie derecho mientras que la bella mujer se inclinaba hacia atrás para darle un buen punto y final al baile, con la cola del animal enroscada en su muslo, el cuerpo sobre su abdomen y la cabeza de la serpiente posada sobre la mano derecha de la joven.

Aplausos y más aplausos para ambas bailarinas que por lo menos la humana agradecía reverenciándose. Segundos más tarde la mujer se ocultó bajo las cortinas detrás del escenario, cansada y exhausta por el esfuerzo.
Bajóse los tirantes del vestido, el peso de su compañera le hizo tal mal que hasta esa seda se le hacía dañina. Sin mostrar nada más que lo debido, salió donde estaban las mesas en búsqueda de ese tal Zephyrae.



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Re: De nuevos amores y viejas venganzas

Mensaje por Zephyrae el Miér Jul 06, 2011 6:30 pm


Al acercarme a la hermosa mujer de cabellos oscuros, el influjo de sus ojos sigue creciendo en mí. Mis palabras afortunadamente recibidas con una sonrisa y más que eso una cándida respuesta, no solo en sus palabras sino en la mirada llena de pasión que a estas acompañaba.

La silla de curiosa manera ofrecida es una invitación a sentarme a su lado, una invitación que me encuentro presto a aceptar mas no lo suficientemente rápido pues basta de un paso a la silla para que otro nos haya interrumpido.

El joven en cuestión se encuentra arreglado, como suele vérseles a todos en esta ciudad. Desapareciendo mis esperanzas al colocar una mano en su hombro, volviendo a nacer estas cuando en el gesto de la hermosa mujer se muestra claramente el desagrado ante el brusco contacto. Al parecer sus deberes la convocan al espectáculo, cuando se levanta puedo ver que su ropa es aun más exótica que lo que lograba ver, su atuendo el de una danzante y el destino al que ha de dirigirse el escenario dentro del bar. Mas antes de alejarse de la mesa una clara invitación de parte de la bella mujer tanto en sus palabras a mi dirigidas al alejarse como en el guiño de su ojo.

-Lo hago desde estos momentos bello ser. – Le respondo a la vez que tomo asiento para esperar el mencionado espectáculo. No tardo mucho en empezar, al parecer ya todo dispuesto para que tuviera lugar, la música cambiando de la empleada para la danza de las parejas a una de tonos más exóticos. El anuncio de Jessica Adamas, la bailarina de serpientes. Finalmente un nombre para conocer a la belleza portadora de tales ojos.

Al salir se veía envuelta en impresionante reptil, la salvaje criatura dando un toque aun más exótico a sus ropas y su cuerpo. En alguno de mis viajes he llegado a ver a encantadores de dichos seres que crean con ellos llamativo espectáculo pero algo me parecía estar fuera de lugar. La criatura que llevaba Jessica no se comportaba como lo hubieran hecho ninguna de esas, sus sentidos no se veían atontados y aun cuando parecá acostumbrada a ser manejada y sujetada su postura y la tensión de su cuerpo eran las del depredador esperando el momento adecuado para atacar.

Mi gente tiene una gran conexión con la naturaleza, ignoro que me hizo reaccionar así pero no podía permitir que daño alguno llegara a esta mujer. Extendí mi magia al reptil sintiendo su agresividad clara y a punto de estallar, empuje esta fuera de su ser cambiándola por calma y confianza a través de mis encantos feéricos, quizás aun el efecto de la danzante me rodeara pues posiblemente entre las emociones que le proyecte algo de mi deseo por ese cuerpo que iniciaba su danza fue enviado.

El baile hermoso, la serpiente ajustándose a sus movimientos, manteniéndose al lado de ella y recorriéndola con su brillante cuerpo a manera similar que mis manos desearían estar haciendo, sus movimientos incitantes y sus gestos y sonrisas haciendo de esto más que una danza. Me pregunto si todos cuantos observaban este baile podían sentir como yo lo hacía que cada movimiento estaba dedicado a ellos, fugaz duda sin mayor importancia pues a mi sentir era tal el caso.

Aplausos incesantes al terminar el provocativo espectáculo. Claros y fuertes de cuantos habían contemplado la sensual danza.

El espectáculo había terminado, el ambiente aun exótico y mágico tras lo contemplado, la desaparición del objeto de toda nuestra atención desapareciendo entre las cortinas del lugar y a mi alrededor más de una pareja, algunas que habían llegado juntas, otras que quizás apenas se conocían empezando a compartir sutiles caricias y no tan sutiles besos ante la inspiración causada por la danzante.

Le había visto ingresar detrás del escenario, mi esperanza sería su regreso mi decisión en caso de no presentarse este la búsqueda de tal criatura, capaz de crear magia de belleza con los movimientos de su cuerpo. Me dirigí a su encuentro, mi mente aun envuelta en las imágenes que recién había contemplado. En las promesas que su cuerpo hacia tras cada movimiento.

Finalmente le vi salir, su belleza ampliada ante mis ojos ante los deseos despertados. Mis palabras saliendo de mi sin haber pensado en ellas, al contemplarla tan cerca y bella.

-Hermosa Jessica, ser provocativo que me ha llenado de deseos. Si antes en una mirada me has cautivado, sin duda ahora ante tu magia me has atrapado. Dime bella mujer que hace falta para hacerme de cuanto tu danza ofrece en sus movimientos y obtener un atisbo de la pasión que brilla tras tus ojos.

Lo había dicho mientras le sonreía y le recorría con mi mirada, mi voluntad de hacer uso de mis poderes para hacerme de ella debilitándose, pero mi anhelo por la cacería y el juego retomando fuerzas. A la espera de su respuesta.
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Re: De nuevos amores y viejas venganzas

Mensaje por Zephyrae el Vie Jul 08, 2011 10:43 am

[Post como Narrador]


La impresionante actuación de la sensual danzante había sido todo un éxito, concentrada en cada uno de sus movimientos no logro observar como un sorprendido cliente del bar al verla en el escenario se levantaba sutilmente y una vez fuera del establecimiento, con rápidos pasos se dirigió corriendo en busca de la mujer que debería enterarse lo antes posible de cuanto había visto. Si ella no lo veía con sus propios ojos jamás llegaría a creerle.

*********************************

Los minutos de la danza se extendieron uno tras otro, el público cautivado y a gran mérito de los músicos, también hipnotizados en el momento, la música no ceso hasta haber concluido el espectáculo. Los aplausos se dieron lugar tras esto y momentos después la desaparición tras el escenario de la hermosa mujer que se había hecho acreedora de tal admiración.

Poco tiempo tuvo Charlotte para arreglarse, el hijo del tabernero regresando, manteniéndola vigilada, su severa mirada sintiéndose falsa después de cómo sus ojos se habían perdido en ella en el espectáculo hace poco tiempo.

-Mi padre dice que puedes estar en el bar un rato, o que la menos pases por el antes de que te regrese a tu habitación. Al parecer creé que si el público tiene oportunidad de verte más los rumores traerán más clientes y tu deuda terminará antes.- La burlona sonrisa del joven dejando claro lo poco que creería eso mejoraría su situación.-Te recomiendes no pienses por eso que se acabo la vigilancia, tengo gente en la puerta y como sabes las ventanas siguen resguardadas. No te irás pronto de aquí encantadora de serpientes.

A las afueras de la puerta del vestidor a no más de unos metros de tal plática, Zephyrae se encontraba impaciente a la espera de noticias de la mujer que acababa de cautivarle. Cuando Charlotte finalmente salió del vestidor y sus ojos se encontraron. La fluída lengua del Silfo buscando halagar a la bella humana, de manera apasionada declarándole su deseo por ella. Un acercamiento sin duda poco común.

La reacción de Charlotte interrumpida, en el momento de voltear la mirada ante las palabras del directo Zephyrae logro ver en la barra del bar a una mujer de cabello largo y rizado en color azabache, su esbelta figura así como el contraste creado por su oscura piel y azules ojos inconfundibles aun después de tanto tiempo a los ojos de la sensual danzante.

La recién llegada era Zera, una de los primeros miembros de los Phoenix de la noche y mucho más importante para Charlotte en tiempos de antaño su mejor amiga, había sido ella su maestra en la danza ys u compañera a través de terribles años.

Fuera del alcance de su oído Zera preguntaba por Charlotte Quimerae, el nombre no tenía ningún significado para el cantinero gracias a los engaños de la misma para ocultar su identidad. Era sin dudas momento de decisiones, esconderse de ella y por el momento mantenerse a salvo o ir a su encuentro aun sabiendo que eso le quitaría la sorpresa ante los Phoenix de la Noche. Zehyrae ante ella y el momento de Charlotte de decidir que haría.
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Re: De nuevos amores y viejas venganzas

Mensaje por Charlotte De Rais el Sáb Jul 09, 2011 2:23 am

En aquel bar de no tan mala muerte donde ella bailó para unos pocos con nada más y nada menos que con una mamba negra, de las serpientes más venenosas que existen en Noreth. Raro fue, para Charlotte, que una serpiente altamente peligrosa, no la atacara ni tampoco hiciera el intento del mismo.

Charlotte buscaba con la mirada al hombre que se acercó con dos copas de cristal y botella de vino en mano; de entre tanta muchedumbre coqueta e insinuante. La bailarina "encantadora de serpientes", se sentía un poco frustrada, el hombre rubio, Zephyrae, ¿no la había visto bailar? que lástima, con lo prometedora que iba a resultarle la noche. Puede el destino los hiciera verse y separarse para luego volver a estar el uno frente al otro, comiéndose con la vista, recorriéndose con los ojos y deseándose el uno al otro.
Sin embargo encontró a Thomas, que jocoso le invitaba a permanecer bailando en el bar para que éste se llene. Charlotte resopló y con desgana afirmó-Tsk- chasqueó la lengua , constaba de una invitación sin opción a negativa.-Si, es lo que deseáis…Bailaré, ahora desaparece de mi vista, los mayores tenemos cosas que hacer.- como era normal, el hijo del tabernero se marchó refunfuñando.

Las pulseras de los pies chocaban las unas con las otras, al ponerse ella en pie y de puntillas por si veía con sus hermosos orbes marrones la silueta y la figura de aquel hombre tan encantador. Una negativa optimista fue lo que recibió, pues él, Zephyrae de nombre y “ed Selenyad” de apellido, estaba justo frente a ella. Y ella sonrió cual niña pequeña ante sus halagos. Un tanto rebuscados pero al fin y al cabo, halagos. Nadie mandaría al cuerno con esa sensualidad y “ganas de comer”. Pero la cosa no terminaba allí, por lo visto el baile hizo algo más que entretener y amenizar la velada sin que, también profundizó en los deseos de aquel hombre que aquella mujer deseaba con tanta lujuria y tan ardientemente.
No obstante, el tiempo pareció ralentizarse, todo iba más despacio, o al menos para la mujer, que, deslumbrada por la atracción de Zephyrae, desvió la mirada y logró ver a una mujer familiar.
”Disculpa si no es serio éste dibujo”:


Lo siento, no ví que fueran marrones, en vez de azules.
Zera…- consiguió balbucear atónita. Zera, era alta, de piel muy tostada, un pelo rizado precioso y negro, ojos grandes, sensuales y azules, vestida siempre de colores blancos y crema, realzando así el contraste de su piel y su hermosura, la cual ,tribal y mística, pero para Charlotte era mucho más. La mujer bellamente salvaje fue la primera que le tendió la mano a Charlotte, algo que ésta tomó muy en cuenta y fue su pupila en lo que a danza se refiere, puede que la aparición de Zera en el bar sea informativa o incluso ofensiva, ¿sería capaz el profesor amigo, matar con sus propias manos a la alumna y amiga? Charlotte no dudaría en luchar si realmente se debe luchar, contra su gran amiga Zera o contra cualquiera.

La profesora iba acompañada de un hombre también reconocible, estaba mirando curioso, observando cada rostro. Vaan… susurró desganada.- Maldito traidor y delatador. - Charlotte alzó muy tenuemente aquel tono delicioso de voz que poseía. Si los Phoenix estaban por aquí es muy seguro que la anden buscando, de tal modo que Quimerae, pensó en formar un poco de agitación y tenía el animal perfecto, si no era tan manso como en el baile se mostró.
Escondida tras el cabello rubio de Zephyrae, fue lentamente a colmarlo de caricias con los ojos fijos en Vaan, utilizando al silfo como barrera. Apunto estuvo de besarle, tales que milímetros eran los que se podían contar con los dedos de una mano para rozarse. Mas ella, en ese momento decisivo, donde ambos podían respirar el mismo aire, y exhalar el mismo aliento,¡¿cómo no disfrutar de aquel momento?! los ojos de Charlotte se percatan de que el hombre que vigilaba, se dio la vuelta para beber un poco de cerveza. Aprovechando esos instantes, rauda se dirige a las cortinas del escenario donde se hallaba el reptil. Éste levanta la cabeza como amenaza y Charlotte la atrae hasta el salón agitándose y haciendo ruído para ,sembrar el caos entre las parejas y comensales y conseguir su escape. Con suerte sus veladores de las ventanas, entrarían para reducir al animal y así ella tendría vía libre

Charlotte pasa por al lado de Zephyrae y se mantiene a su altura por muy pocos segundos y volvió en sí, moviendo la cabeza en lo que parecía un pestañeo y sube las escaleras de madera para alcanzar su habitación.

¡Zera! ¡Ahí está Charlotte!- la mencionada se giró para ver la reacción de los dos que la buscaban y subió más a prisa, una de las leyes de los Phoenix, es capturar para matar y ella no estaba de acuerdo, amaba su vida.



Última edición por Charlotte Quimerae el Vie Jul 15, 2011 11:23 am, editado 1 vez (Razón : Imagen)


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Re: De nuevos amores y viejas venganzas

Mensaje por Zephyrae el Dom Jul 10, 2011 7:04 am

[Post como Zephyrae]

Hermosa y atractiva se presentaba ante mí aquella humana. Su sonrisa en respuesta a mis palabras haciéndola ver aun más hermosa. La leve agitación que aun se mostraba en su respiración tras la impresionante danza haciéndola aun más sensual y dando un toque de carnalidad a su de otra manera etérea belleza.

No hizo falta el cambiar más palabras, eran nuestros ojos y sonrisas los que hablaban ahora acompañando a los movimientos con los que nos acercábamos.

Al estar lo bastante cerca, mi mirada clavada en ella pude ver por un instante el girar de sus ojos, su mirada esquiva y juguetona a la mía, aunque en vez de solamente huír por un instante y regresar a mí, esta se quedo posada en alguien, su voz pronunciando en un suspiro un nombré. –Zera- seguido poco después de un –Vaan, maldoto traidor y delator.- Su mirada claramente observando a los portadores de dichos nombres y la expresión en su rostro pasando de una de sorpresa a desagrado.

Todo esto ocurriendo en breves momentos, antes de recorrer mi vista y girar al rostro para ver a los que se habían hecho de las atenciones de esta bella mujer su expresión cambiando nuevamente, su mano acariciando mi rostro y dirigiéndose a mis cabellos acercándome a un maravilloso y hermoso beso, o tal habría sido el caso si su mirada no se hubiera mantenido en constante vigilancia de aquellos que había reconocido en el lugar.

No estaba decidido a permitir que este beso se diera así, confundido como estaba no tuve más que disfrutar la cercanía de su cuerpo que suavemente giraba al mío, usado como me sentía quizás para levantar celos en algún rival de romance o para esconderse de los de otro. Aun así nuevamente me ganaba a la acción, no dejándome alejarme o concluir el beso, simplemente retrocediendo y nuevamente regresando tras el escenario y dejándome ahí ante una puerta cerrada.

Su prisa era evidente y sorpresivo sin duda cuanto hizo después pues no habían pasado más que segundos de que hubiera entrado cuando volvió a salir, esta vez portando la canasta de la samba negra y agitando la misma, el animal en su interior enloqueciendo y volviéndose más peligroso antes de ser liberado y empezar a sembrar pánico entre los reunidos en aquel lugar.

La hermosa danzante después de tal acto aprovecho su cercanía a las escaleras para huir por estas, no sin antes pasar frente a mí, aun tratando de comprender sus confusos actos, más difícil de hacer tal ante su mirada que al cruzarse conmigo volvió a regalarme, verdadera belleza y gran sentimiento tras esos ojos, mas por desgracia no era el tiempo nuestro amigo pues nuevamente se alejo, esta vez ya en subida por las escaleras. Solo girando a ver cuando un sujeto de tosco cuerpo gritaba - ¡Zera! ¡Ahí está Charlotte!- Antes de empezar a tratar de abrirse paso entre el caos creado por la serpiente en aquel sitio.

Ella se perdía en el siguiente piso, todos mis instintos y deseos me pedían seguirla y eso fue lo que antes de notarlo mis pies ya hacían.

El segundo piso del lugar se encontraba aun más elegantemente decorado que el primero, el pasillo que se extendía a mi alrededor lleno de exóticas flores y bellas obras de arte mas mis ojos solo tenían lugar para la mujer que había seguido aquí, los gritos bajo las escaleras aumentando y los pasos de ella conduciéndola a la ventana al final del pasillo.

Detrás de mí los pasos de aquel que grito y empezó a abrirse paso empiezan a subir por las escaleras, de reojo antes de dirigirme hacia el final del pasillo junto a la mujer que me ha cautivado logro ver que ha sacado un arma, un largo cuchillo mientras sube. Si su objetivo es dañar a la dama de la hermosa danza en tal caso el mío será el detenerle. Saco mi espada hacia él, su mayor alcance y la ventaja que me da el estar en un sitio de mayor altura habrán de darme la oportunidad de darle a quien resguardo tiempo de encontrar escondite o huída. Conciente que mi gracia y habilidad con el arma no es la de un guerrero bien entrenado mi esfuerzo estará en mantenerle a distancia y frenar su avance.
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Re: De nuevos amores y viejas venganzas

Mensaje por Zephyrae el Dom Jul 10, 2011 7:08 pm

[Post como narrador]

Era difícil para Zera el creer en el parloteo de Vann mientras preguntaba por indicaciones en aquel elegante bar, posiblemente al ver a otra danzante con facciones similares a su amada Charlotte su mente, ya afectada por la bebida le había hecho ver cosas. Aun así tras tantos años si existía alguna posibilidad de que ella hubiera venido a Phonterek tenía que hallarla, antes que nadie más lo hiciera.

Desilusionada ante las negativas de que Charlotte se encontrara en aquel lugar dadas por el cantinero, Zera se encontraba lista para reprender a su alcohólico compañero. Cuando del fondo del amplio salón del lugar salió la mujer que había venido a buscar, llevando con ella una inmensa serpiente que fue arrojada entre la gente del salón, agitándose y siseando salvajemente.

La confusión y el caos nacido de esto creo toda una locura en el lugar, la gente ahí reunida moviéndose para evitar al animal y separándole de Charlotte, Vann reaccionó rápidamente empezando a abrirse camino en el lugar mientras Charlotte se perdía en las escaleras, antes de ello deteniéndose a intercambiar miradas con un joven de rubios cabellos, la mirada de deseo clara en ambos, al parecer su llegada habiendo interrumpido algo en desarrollo. El joven corre también tras ella y por momentos Zera y Vann lo único que pueden hacer es abrirse paso entre la gente hacia esas escaleras.

****************************************

Charlotte se encuentra ya en el pasillo superior, sabe que las ventanas de lso cuartos se encuentran cerradas con barrotes impidiendo escape de estas pero al final del pasillo hay una sin estos, constantemente vigilada pero en esta ocasión confiando que el guardia hay descendido ante los gritos del gran salón. Al acercarse a esta puede ver como efectivamente el guardia no se encuentra pero antes de poder celebrar su pequeño éxito logra notar en la calle frente al bar y pequeño hotel a varios hombres que reconoce. Miembros de los Phoenix de la noche acompañados por otros que desconoce por completo, al parecer la banda ha crecido bastante desde su tiempo con ellos. Todos armados y vigilando el lugar, al parecer también en busca de ella o como apoyo de Zera.
Tras Charlotte llega Zephyrae, aun a distancia, unos diez metros a donde ella se encuentra, abajo los gritos e improperios de Vann anunciándole que su tiempo se agota mientras el hombre de rubios cabellos saca su arma, quedándose en lo alto de la escalera para detener al bribón. La ventana no se encuentra asegurada pero afuera le espera tanto o más peligro como en el interior.

****************************************

Ante las advertencias del joven noble Vann decide no detenerse, el largo de su arma y la posición en la que se encuentra impidiéndole avanzar sin recibir letal corte pero aun así intercambiándolos con el joven, este noblecillo que no pareciera ser particularmente veloz o hábil con esa arma, teniendo solamente algo de estilo y forma con la misma pero no la suficiente como para detener a Vann por mucho tiempo, aun en su actual estado perjudicados su velocidad y coordinación por la bebida.

Zera llega tras Vann no mucho después, los dos hombres tapando su camino, hacia Charlotte y decidida a que tal situación no durara mucho. En un parpadeo de sus elegantes ropas surgen dos cuchillos arrojados contra el espadachín que les impide el paso, uno de ellos fallando debido a la dificultad de encontrarles paso sin herir a Vann, el otro impactando en el hombro derecho del joven que tapa su paso. El cual finalmente herido dejaría de ser obstáculo para Vann.

Herido el joven espadachín retrocede poco a poco ante los embates del bribón, perdiendo la ventaja que la escalera le concediera y la herida en su brazo obligándole a mantener a Vann a distancia con el izquierdo, retrocediendo algunos metros hacia Charlotte que puede ver cómo se desarrolla la batalla entre los dos hombres y a Zera ascender por las escaleras. Frente a frente tras tanto tiempo, separándolas menos de ocho metros y los dos combatientes entre ellas.
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Re: De nuevos amores y viejas venganzas

Mensaje por Charlotte De Rais el Vie Jul 15, 2011 12:21 pm

La bella bailarina subía las escaleras a sabiendas de que Vann y Zera la seguirían, nunca pensó que su mejor amiga y confidente llegaría a enfrentarse a ella. A Charlotte le invadió la mente un golpe” vandálico que juntas presenciaron. En aquel entonces ellas eran uña y carne, el yin y el yang, la mezcla perfecta del blanco y el negro en armonía.
Un golpe que la encantadora de serpientes podría aprovechar. Era de noche, la luna menguante se alzaba ante un manto azabache con las estrellas de compañía, diamantes brillando en plena hermosura. El Jefe de los Phoenix, Chest, escuchó de sus no tan fiables fuentes que la familia del panadero de la ciudad estuvo hablando mal de su grupo.

¿Cómo no hablar mal de unos niños que se dedican a destrozar edificios? ¿Cómo no hablar mal de unos jóvenes que no hacen nada por mejorar su situación y matan a quien se opone?
Pues la familia del panadero sufrió una mala experiencia, pero la que más sufrió fue Zera, gran amiga de ésta familia, incluso ahijada de los mismos. Esa hermosa noche quedó marcada a fuego para la hermosa tribal, y tan a fuego. Todos los Phoenix, menos Zera y Charlotte por ignorancia, se dispersaron por toda la ciudad, siguiendo a esta familia, la cual fue hacia el molino. Subieron y subieron hasta lo más alto del mismo y nuestro querido Chest, prendió una antorcha directa a las aspas del molino, los fieles al jefe bordearon el edificio como auténticos profesionales e hicieron lo mismo.

El pánico y las noticias corrieron como la pólvora, Zera y Charlotte se encontraban bailando por dinero en la taberna del lugar cuando de repente un hombre ya bastante mayor llegó al recinto.
¡Auxilio! ¡Vengan rápido al molino!- dijo con los nervios a flor de piel, temblando y buscando aliados. ¡Los Pho Los Pho… los Phoenix!- las bailarinas se miraron cuando la música cesó, no hizo falta mayor entendimiento por ambas. Sabían cómo era la ira de Chest cuando alguien se le metía entre ceja y ceja. Zera corrió como alma que el Diablo lleva. Y los gritos agónicos de los pequeños se le quedaron grabados, la piel se le erizaba con tan sólo estar presente en tal hoguera y caza.
Los segundos se hacían eternos la mujer de tez tostada descabalgó del corcel a toda prisa y se dirigió al molino incandescente; sin embargo fue detenida por Charlotte.
¿Estás loca?- dijo la alumna a su profesora aferrándola por los hombros y mirándola a los ojos desorbitados.Es... mi familia, Charli- contestó entre sollozos deseando deshacerse de los brazos de su captora. Las aspas se caían a pedazos, el edificio también y los gritos de dolor, cesaron.Ya no puedes hacer nada por ellos, cielo.- la abrazó aguantando sus lágrimas y siendo el hombro donde Zera pudo llorar. Maldita fue la sumisión de Zera al ser la esclava sexual de Chest. Porque si no, la mujer se habría desprendido de los Phoenix y correría la suerte de ser cazada. Desde ese entonces, la profesora le tiene un temor y pavor a cualquier llama.

Y Charlotte, tan mezquina como es, lo utilizaría. Sólo necesitaba una antorcha.

A sus pies vino quien ella utilizó como barrera antes de que todo esto ocurriera. ¿Qué hacía allí? Abajo la voz de Vann la mencionaba-Charlotte Quimeare de RaaaAAAAaaaaiissss,- Vann la llamó por entero mientras subía. ...tu tiempo se te escurre entre las manos, maldita víboraaaaa- anunciaba él con aire cantarín, cuando subía las escaleras, y ella también apareció.
La institutriz tan bella como siempre y tan letal como nunca; ya que hirió a Zephyrae, Charlotte alzó el mentón con orgullo, dirigiéndose a la habitación más cercana. Una patada en el centro de la puerta entró en su interior a sabiendas de que Vann y Zera la seguiría. Sorprendida fue hacia una habitación donde una pareja estaba intimando, rodeados de velas y de los mejores vinos. Cogió una antorcha apagada y le prendió fuego, también cogió la botella de vino y se escondió tras la puerta.
Ante los abucheos y amenazas del intimidado varón, dejó deslizar la botella de vino sobre su pierna lentamente para atizarle con las dos manos en el cráneo con la llama, cayó agonizando y la mujer gritó cogiendo una sábana para cubrirse su intimidad y salir corriendo.

Si buscais a una mujer está escondida tras la puerta. - dijo a Zera y a Vann con quienes se cruzó. Pasó por al lado de Zephyrae y se le quedó mirando.


Es asombroso cuando la gente se ayuda entre sí cuando está en problemas, esa mujer ayudó al silfo a reincorporarse y de su misma sábana entre sollozos y lágrimas taponó la herida del noble.Abajo tendrán como curaros y sé curaros, solo necesito los instrumentos, mi señor.
Y tras la puerta esperaba oculta entre las sombras, Charlotte Quimerae, con botella y antorcha en mano, el líquido cerca de sus labios para llenar de alcohol su boca y soltarlo frente las llamas.



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Re: De nuevos amores y viejas venganzas

Mensaje por Zephyrae el Sáb Jul 16, 2011 8:36 pm

[Post como Zephyrae]

La bella mujer de piel oscura fue una sorpresa para mí, antes de que encontrara el momento adecuado para usar mi magia ya había recibido una lacerante herida en mi hombro, la precisión de la mujer y la gracia con que había arrojado sus cuchillos marcándola como una rival de temer.

No tenía tiempo para considerar esto, con el brazo herido y viéndome obligado a cambiar a mi brazo menos hábil Vann, el bribón me hacía retroceder constantemente, todo mi esfuerzo colocado en no resultar herido pero mis pasos cediendo uno tras otro para mantenerme lejos de su terrible cuchillo.

Tras de mi la hermosa causa de esta lucha lograba abrir una puerta y resguardarse en esta, hubiera querido seguirla pero los esfuerzos de mi oponente se aseguraron de quitarme tal posibilidad dejándome afuera del cuarto mientras primero la mujer y luego él retrocediendo y manteniéndome a raya entraban en la habitación.

De esta logro salir sin ser atacada una mujer de seductora figura y gran cuerpo, sus cabellos desordenados y la sabana que utilizaba a manera de única prenda daban la clara idea de que acababa de levantarse ante la conmoción, logre escuchar como gritaba y acto seguido delataba a la danzante que venía a proteger mas cualquier enojo que con ella pudiera haber tenido se deshizo al instante ante su mirada de preocupación al verme. Herido como me encontraba, busco el ofrecerme su ayuda, sus palabras llenas de respeto y bienestar para mí, posiblemente si mi corazón no se hallara aun inflamado de deseos por la mujer a la que yo auxiliaba me hubiera costado más trabajo el no perderme en sus ojos, silueta y voz.

-Agradezco tu ayuda hermoso ser. – Le dije al tiempo oqeu avanzaba para ver claramente cuanto ocurría en el cuarto.-Mas en esta ocasión mis servicios aquí aun son necesarios, espero pronto podamos encontrarnos, ahora ponte a salvo noble mujer.


Vi en el interior de la habitación una repentina llamarada seguida de un grito de mujer, mi oponente obligándose a girar ante esto y finalmente mi oportunidad. Con la danzante y mis dos oponentes a la vista conjure como corriente mis brazos de aire, su poder magnificado grandemente por la afinidad que tengo ante mi propio elemento, el femenino cuerpo de las dos mujeres ligero ante mi magia, el de Vann sorprendentemente ligero, posiblemente por tratarse más de un bribón que de un guerrero y ninguno de ellos oponiendo gran resistencia ante mi conjuro. Deje la corriente salir de la habitación y pasar a mi lado, usando al bribón y su cuerpo para lanzarlo y destrozar con este la ventana, mi viento sería más cuidadoso con las dos mujeres pero arrojaría sin duda a la que me había herido también por la ventana.

Seguí a la danzante dueña de mis deseos para salir con ella brincando en la ventana, sujetándola con mis brazos al tiempo que extendía mis alas para salir volando con ella de aquel lugar, aun impulsados por la fuerza de mis vientos y alzándonos con la de mis alas.


Última edición por Zephyrae el Sáb Jul 16, 2011 9:08 pm, editado 1 vez
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Re: De nuevos amores y viejas venganzas

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